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1995- Invierno en Río Grande, T. del F. Con mis hermanos: de izquierda a derecha:
Mariano (de azul y rojo), Martín (de bordó), Paula (de blanco), I (de negro).
Diego Fernando Marino
“pour toujours un poète masochiste hédoniste”
ANTOLOGÍA
POEMAS NUEVOS
5 SEGUNDOS DE GLORIA DIEGO FERNANDO MARINO
PRIMERA ETAPA POETA UNDER AMATEUR 2001 - 2008
PRÓLOGO
5 segundos de gloria ¿qué son? Un instante mágico, una risa, 7 disparos a quemarropa, un déja vu, lo que durará alguno de ustedes en abrir y cerrar este libro, tal vez, porque no sea un libro legible, lo acepto con contento y con dolor masoquista.
Puede haber 5 segundos entre la gloria de un beso y un posible cachetazo… o no. Mis 5 segundos de gloria no son una regla, ni siquiera natural, es un sentimiento, íntimo e imposible.
La gloria es filosofía, nada real. 5 latidos del corazón pueden durar 5 segundos, los latidos muchas veces son laureles, auge, gloria.
Así, muchas cosas han de ocurrir en 5 segundos. El grito de un gol de tu equipo preferido, el instante de dos ojos contra dos ojos, confundiéndose perfectamente en el aire.
Iba a encerrarme y dejar mi vida a la buena de dios… pero 5 segundos de una canción salmonera… me curó de espanto y decidí empezar a salir para volver… salir, volver, salir, volver… hasta el triunfo… o el fracaso.
Espero que no ocurra una derrota, trabajé para que al menos, este libro, aún sin ser leído, me retribuyera paz espiritual, eso que entrega un saludo sincero o un abrazo fraterno.
En fin, para mí y locamente cuerdo y mortal, la gloria son 5 segundos, el túnel, la luz, la oscuridad o la penumbra. Podemos observar mucho en 5 segundos… ser vulnerables o fuertes: todo en esos segundos… todo tal vez.
Este libro es dedicado a todos los años que defendí mi dignidad, a todos los queridos… a todo aquel, a toda aquella, a quién…
DESIDERATA
de Max Ehrmann (escritor y abogado estadounidense; 1872 – 1945)
Camina plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda que puedes encontrar la paz en el silencio...
Hasta donde sea posible trata de mantener buenas relaciones con todo el mundo...
Di tu verdad serena y claramente; y escucha a los demás, incluso al torpe y al aburrido; ellos también tienen su propia verdad...
Evita las personas ruidosas y agresivas, porque son un mal para el espíritu...
Sí te comparas con los demás, te volverás vanidoso y amargado, porque siempre habrá personas mejores o peores que tú...
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes...
Mantén el interés en tu propia carrera, por más humilde que ésta sea, es lo único verdadero que posees...
Sé cauto en los negocios; porque el mundo está lleno de egoísmo, pero no permitas que esto te ciegue al punto de no ver que la virtud existe; muchas personas luchan por nobles ideales y en todas partes la vida esta llena de heroísmo...
Sé tú mismo... En especial no finjas afecto...
No seas cínico en el amor; porque a pesar de toda la aridez y desengaño, es tan perenne como la hierba...
Alimenta la fortaleza de tu espíritu para que te proteja contra la adversidad.
No te atormentes con tu imaginación...Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad...
Además de una sana disciplina, sé gentil contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas...
Tienes derecho a existir...
Y aunque esté claro o no para ti, no dudes que el universo marcha como debe ser...
Por lo tanto, debes estar en paz con Dios, no importando cuál sea tu idea de El...
Y cualesquiera que sean tus trabajos y aspiraciones, en la ruidosa confusión de la vida, mantén la paz con tu espíritu...
Porque a pesar de toda la hipocresía, del arduo trabajo y de los sueños fallidos, el mundo es todavía un lugar hermoso...
Sé alegre...
Esfuérzate por ser feliz.
CUANDO LLEGA UN DOLOR
Milton Erickson es el autor de una nueva terapia que comienza a ganar millones de adeptos en EE.UU. A los doce años de edad, fue víctima de la poliomielitis. Diez meses después de contraer la enfermedad, oyó a un médico que les decía a sus padres:
- Su hijo no pasará de esta noche.
Ericsson, en seguida, oyó el llanto de su madre. “Quién sabe? Si paso de esta noche, tal vez ella no sufra tanto”, pensó. Y decidió no dormir hasta el amanecer.
Por la mañana le gritó a su madre:
- ¡Eh! Sigo vivo.
La alegría en la casa fue tanta que, a partir de ahí, decidió resistir siempre un día más, para retrasar el sufrimiento de sus padres.
Murió a los sesenta y cinco años, en 1990, y dejó una serie de importantes libros sobre la enorme capacidad que el hombre posee para vencer sus propias limitaciones.
ANTOLOGÍA… AÑO 2001
LA VIDA: UNA FÁBRICA DE ILUSIONES
Una noche fría y vacua del mes de abril del año 2001
¿Sabría ella que reflejaba tantas luces de amor y de belleza?
He perdido un alma blanca de pureza y de inocencia, pero el tiempo ha pasado y ya imposible es volverlo atrás. En el mejor de los casos (respecto del tiempo) podría frenarse, como en esos tiempos sin tiempo en que escuchamos alguna canción que penetra nuestros oídos y conmueve nuestros todos corazones. En ese instante el tiempo es vano ya que carece de importancia porque no existe.
¿Sabría ella que irradiaba tantos rayos de luces de colores hasta alumbrar la misma felicidad? Yo he visto el amor de mi vida en aquellos ojos misteriosos y profundos que reflejaban ante mí a un alma generosa de bondad.
La vida es una fábrica de ilusiones extraviadas con el tiempo. La vida no se traduce en más que esperanzas de alcanzar aquellas anheladas ilusiones; pero son presas de las mismas ilusiones presas: son falsas esperanzas del corazón.
Pasan los años y entristece el corazón, envejece la fábrica de ilusiones y ese porvenir de sentimientos ya añejos contagia el sentido de la vida, de las esperanzas y de las mismas ilusiones que se destruyen o desaparecen como polvo en el tiempo. Así, el sentido de la vida, las esperanzas y las mismas ilusiones son inexistentes ante el nuevo porvenir; quedan enterradas en lo profundo del corazón, muy hondo, muy lejanas de esa alfombra cubriente de ese, nuestro motor sentimental. Pero como este también está maltrecho solo pueden descansar por siempre (el sentido vacío de la vida, las esperanzas deshechas, las ilusiones destruidas y ese mismo destrozado corazón) en el jardín de los sueños rotos, en esa vigilia sin vigilia, que habita en el inconsciente de la mente humana. Esa mente es latiente.
Con su ida, despedida sin vernos, se han terminado mis esperanzas de compartir algo con ella. El amor es el respeto eterno que podemos entregarle a la vida. La búsqueda del amor es el respeto a la vida, al sentido de esta y del destino.
La he visto en lo profundo de sus ojos, y he visto algo más, porque ellos me mostraron la verdadera felicidad en un instante, aunque solo pintada, solo así.
Cuando todo está oscuro y renacen las neuronas inconscientes: desaparece el tiempo, hasta es posible volverlo hacia atrás en el recuerdo e imaginar el porvenir personal. En el quebranto del tiempo se juntan el pasado, presente y futuro, los tres tiempos de nuestra vida y de nuestras vidas, y el tiempo todo de nuestra existencia eternal. Es el remedio de sentidos frágiles que habitan en nuestra mente inconsciente.
¡Qué se frene el tiempo!, así sea por un ciego instante... Es el sonido de la vida que me llama en todo mi ser... y yo no puedo escapar de esta fuerte cárcel de recuerdos repetidos, sueños rotos y sentimientos negativos...
Recordatorio de La vida: una fábrica de ilusiones. Texto suelto.
1982 (1)
Un rayo blanco y celeste
atraviesa mi cuerpo,
me quedo inerte,
mudo,
pensando en las nieves que cayeron
sobre todos los muertos
en 1982.
VERDE SOLITARIO (2)
La oscuridad de la noche no impide ver el contorno de los edificios.
Mientras, la habitación teñida de un verde solitario y en penumbras.
El cigarro emana un halo de humo y
el racimo de uvas está quieto, quieto y ebrio;
quieto como la copa inacabada,
quieto como todos los astros.
La noche se hunde.
PENSANDO (3)
Dos barquitos de papel, un león enchapado,
hojas secas,
escorpiones,
una escarapela ensangrentada,
dos muñecos de cerámica, una vela,
el placer de conquistar el sueño,
la locura cuerda de alcanzar una quimera o una avenida desolada,
el surrealismo,
el fresco en el corazón de un poeta,
el instante en que un mortal se arrodilla.
REFLEXIONO (4)
Quizás jamás pueda disfrutar de otro corazón latiendo a la par,
mas puedo vivir cual ermitaño;
resistir, cual Gibrán, con temple y alegría
ese vacío que se aproxima con los cuatro jinetes.
(mientras, reflexiono,
y la soledad me dice que somos el suspiro de un viento triste)
DESPEDIDA TAL VEZ (5)
Algún día me iré de la Tierra,
quedarán una maleta llena de lágrimas de contento y de melancolía,
y ese viento que viene del campo, silbando por la ruta.
Habrá un suspiro sobre la tumba y un epitafio en clave.
Espero no estar demasiado lejos como para no oír las charlas
o para no ver la sombra en el asfalto.
Quiero la vista VIP para mirar el tercer ojo de cada uno de mis queridos…
y así, que la vida siga,
conmigo arriba,
mirándolo todo. Hasta el jarrón de porcelana que nunca se cayó
y una tremenda tormenta afuera,
mientras dentro, mi familia toma café.
A LA TARDE (6)
Me siento en soledad y en silencio,
mordiendo el pastel que quedó de la fiesta de anoche,
sintiéndome flojo ante la potencia del presente.
Quiero quedarme así, toda la tarde entre almohadones;
ya no pensando en proteger esas cosas que no tengo;
siendo el rey de una ciudad que no existe.
TE QUIERO AMOR (7)
más allá de las modas, el temblor en la palabra,
las derrotas, los laureles,
el silbido de los colectivos a media noche,
la bocina de los barcos cuando se alejan de los puertos.
Te veo en mi aire de rapsoda tonto e invisible,
en las hojas muertas del otoño o en el reverdecer de las flores en primavera.
Te quiero amor
porque amores así, o te matan o se mueren,
y tú, extraña y pura como el alma,
me convidas tus dulces labios y yo los míos,
y así,
nos confundimos en un beso
que dura unos segundos, que dura para siempre.
BAILANDO EN LA PENUMBRA (8)
Cuando me vea bailando, ebrio y alegre, en la penumbra de la noche
me sentiré más solo y más acompañado que nunca.
Tengo la cruda y descarnada memoria de una Irlanda apasionada,
por eso
espero recordarla en cada crepúsculo,
cuando el sabio sol acompaña la sinfonía de la nostalgia.
Cuando esté ebrio y alegre,
estaré bailando con el corazón más sangriento y más fuerte que nunca.
A TRAVÉS DEL AMOR (9)
He visto a los ojos de un anciano
y descubrí la nostalgia y la sabiduría, inmediatas;
he visto cisnes con toda su elegancia y su crepúsculo.
He sentido las manos frías de un sonámbulo;
he sentido el rocío en la mañana, repleta de nieve.
Mirando a través de tus ojos: veo y siento un alma generosa y pura.
Así,
a través del amor,
que la vida sea una recámara y el sol brille para todos.
CONTIGO (10)
La era de la melancolía, que hiere corazones vagabundos
es olvido.
Igual
que los cuadernos del siglo pasado, que se perdieron en otoños y en mudanzas.
Porque te conocí y trajiste contigo una espuma liviana
a mi orilla.
En una cuneta se ahogaron mis dos barquitos de papel,
pero hoy duermo y despierto contento, en una bahía
y
tengo tu nombre escrito, a lápiz labial,
en un papel que guardo debajo de la almohada de mi catre.
Contigo,
la vida es y será un para siempre siempre.
HONESTAMENTE CASERO (11)
El pasado que amenaza si no pasa,
el pan en la mesa cada noche,
¿quién habrá ido a trabajar?
Un poco de cola y vino dulce. Un poco de honestidad. (!)
La realidad es un fresco a medio hacer,
un pedazo de alma.
El solar que nunca visité; el zoológico ilógico;
la mierda social.
El pasado que amenaza si no pasa,
las manos limpias y los párpados pesados. Hace sueño de día,
hace miedo de noche.
Me moja el espanto y me seca el terrible paso del tiempo
cruel y descolocado.
Mi abuelo murió frío y ardiente,
mis días de primavera que nunca existieron.
Un mate.
El pasado que amenaza si no pasa,
hay un león, un cristo, un reloj frenado a la medianoche,
hay sabor a poca cosa entre tanto silencio, selva y hojas.
Podría haber sido goles, maquillajes, teatros o calles a la madrugada,
mas soy proveedor de horror y poesía falsamente verdadera.
El pasado que amenaza si no pasa,
díganmelo.
FELICIDAD HOY (12)
Venite con quien quieras,
me vas a encontrar arrojado en la hierba de mi cuarto,
tomando
yerba mate correntina, esas de las buenas yerbas; con el recuerdo pelado
porque ya me olvidé de la cara de aquella muchacha
que lloró conmigo.
Venite con quien quieras,
me vas a encontrar festejando la copa del mundo de los vagabundos,
sonriente, con el cielo entre mis manos,
con el infierno derretido bajo mis pies, que ya no quema.
Venite con quien quieras,
en enero turbo, calefactor en agosto.
La vida hoy es dulce, atrevida y festiva
porque la idiotez no puede durar tanto tiempo.
Venite entonces, con amigos, que la vamos a pasar mejor
entre tanto espanto
un poco de carcajada y otro poco de mucha, mucha charla: el parlamento del vino
o tal vez el silencio yerbal sagrado y feliz
EL CAMPEÓN CAE TAMBIÉN (13)
Creo que voy a cortarme una vena, porque lejos estoy de ser el mejor;
¡ni siquiera entre los mejores!
La muchedumbre pasa rabiosa abajo por las avenidas. Tomo distancia.
Ni de Estados Unidos ni de Israel ni de Turquía:
quiero un corazón latino que conmueva mis sentidos, calme mis latidos.
Hay filarmónica afuera, filarmónica moderna: ¡es viernes por la noche!
Tuve cuero para enfrentar los espasmos de una antigua vida que fue mía;
¡cuánto espanto hubo, ahora que recuerdo!
El campeón cae también.
El campeón cae también.
El loro muere en cada rocío.
Se hace la medianoche y sigue el musical afuera. Adentro. Vino y risas.
¡Es viernes por la noche!
La madrugada invade todo corazón latino o borrachera.
El recuerdo se acaba porque me voy a dormir,
tal vez sueñe. Ok, si sueño seguirá el recuerdo, no voy a entrar en discusión.
El campeón cae también.
El campeón cae también.
Se aleja el barco a la oscura mar.
El campeón, cae también.
SERÉ (14)
Voy a sentirme bien, en el mundo de los escorpiones de peluche,
Voy a olvidarte,
una vez más
para no caer en la cuenta de que… ¿estoy solo?
El carrusel de la vida gira más lento con la luna.
Así sea un rato, un rato voy a reír a carcajadas
mientras se pudre el corazón de un poeta crepuscular
que, vamos,
son esos poetas quienes atestiguan la más carnal soledad.
Pero en mi mundo ya no existe nada bruto así.
Soy el nuevo gaucho bohemio
que casi murió de espanto
pero que ya no será nunca, nunca jamás el que fue alguna vez,
ni antes ni después
y seré todas las maravillas de un mundo de escorpiones de peluche. Seré.
MI PAN (15)
Ese monstruoso sentimiento de lamento en el muro,
ese amplio exterminio de mentes débiles,
es mi vergüenza.
El tabú social me da asco y me asquea seguir andando a pie.
Deseo un colectivo, un caramelo, un camello y una popstars.
El veneno en el aire, me asemeja todo a un Apocalipse Now.
Cumbia y alcohol: el otro extremo de mi puente.
Rock, flamenco y mate, es mi punta, es el borde donde vivo.
Una bandera flamea en el aire plateado. Stop, quiero mi pan,
¡mi pan!
DE OLVIDO (16)
Olvidar, olvidar lo que no se puede jamás… jamás.
Los resabios del sol negro, son potentes en mi presente
y el amor que no existe es todo eso que quiero
y que el destino no trae hasta mí.
Pero existe, siempre, siempre, una luz en el oscuro túnel
o una flor bajo la nieve.
El recuerdo, lejano aunque vivo, de un pájaro en un techo de una estación de tren.
Debería arrancarme el cerebro, para no recordar, pero cómo lo hago.
Olvidar, olvidar lo que no se puede jamás… ya.
HACIA LA UTOPÍA (17)
Una comensal se levantó de la mesa (mientras comíamos),
se subió a una furgoneta,
al lado de un hombre flaco y de bigotes, que estaba al volante.
Condujeron hasta donde se pierden las sombras
y allí, buscaron la utopía frente al mar,
mientras: el sol incendiando el firmamento.
Luego apareció la luna, plateando el atlántico.
El amor vuelve loco hasta al más cuerdo.
La utopía es lo imposible, no así su búsqueda.
El hombre y la mujer no volvieron nunca, nunca más.
PERDER (18)
He perdido muchísimas cosas y facultades a lo largo de mi vida:
una muchacha cabellos de fuego mirada de gaviota andar tambaleante,
amigos que posiblemente ya no regresen a mí los querré para siempre,
salud extraña enfermedad física mental,
ese corazón que latía fuerte mas no cesa de latir,
a mi padre que está lejos no en distancia mas siempre lo evoco,
lugares comunes que huelo en cada noche de luna llena
(porque los olores vuelven a mí)
¿Cuántas más personas cuantas más facultades perderé
desde ahora para siempre?
EL MAGMA MISTERIO (19)
Detrás de algún cuadro,
en el centro de un monolito de piedra blanca,
en el empedrado cuando llueve,
en el cántaro o en la fuente,
en el éter,
en un vaso de agua, en el agua misma,
en un mate de madera clara o en la mismísima agua caliente,
en el canto de un gallo cuando amanece,
en un sombrero o en una flor en invierno,
en otoño o primavera o verano,
en santísimas más cosas u objetos
estará el magma misterio de donde venimos hacia donde vamos.
1997, HASTA HOY (20)
(Corría el año 1997)
Justo en el momento inexacto te fui a encontrar
envuelta tú entre mágicas e invisibles luces de colores.
Hace más de una década, te vi y te miré;
casi se me caen los cuadernos: tu me miraste con ternura de gaviota.
Así, entre una mirada y otra: el encuentro de los ojos y las almas.
Antes de conocerte tenía más risa verdadera.
Tus ojos,
desde que me miraron,
comenzaron, poco a poco, a cambiarme el carácter y el rostro;
Mi ánimo empezó a desvariar, ni hablar del cerebro que siente.
Luego de la dicha, desdicha y encierro: vuelvo a los aires de Baires,
aunque tú ya no estés.
ANTOLOGÍA… AÑO 2004
DOS BARQUITOS DE PAPEL
bajo lluvia de cenizas, de fuego en realidad.
Las hélices amargan el silencio enrarecido: decrépita noche.
Intemperie, acecho húmedo de cartón;
nos hemos abandonado:
no somos quienes fuimos;
somos la deriva de un río
y soles de días que no vuelven.
El cielo está nublado, oscurecido,
la tormenta es un fulgor de voces de fragores de terror,
tronares de luces y estrepitosas chispas blancas.
Dos barquitos de papel bajo lluvia de tormenta de un verano en pena;
dos barquitos ahogados.
MI OTOÑO
Ruedan hojas secas en la acera...
Mi otoño es gris, triste, melancólico;
es todas las cosas que se han ido
y ya no vuelven:
Una risa contenta, un llanto de alegría,
un sol de cielo y corazón
Es un cabello de remolino enredado en el viento,
la estación de la nostalgia donde viven los momentos
que no existen más;
es gris, triste, melancólico;
es todas las cosas que se han ido
y ya no vuelven.
Recordatorio de Barquitos de papel y Mi otoño. Del libro POEMAS DE MI PIEL (2004)
8 DE MAYO (21)
Como si hubiese estado en un infierno como el de Dante,
buscando
mi amor perdido, mi bella chica extraviada, mi corona de espinas, mi cruz de plomo.
Ese 8 de mayo de 2001… qué tragedia, qué rebeldía, ¡qué quiebre al destino!
Mi humanidad se deshizo como papeles en la tormenta,
como una flor que recibe corriente de los cuatro vientos,
estuve alguna vez.
Así, alguna vez, soporté lo insoportable,
si recuerdo que cubría mi corazón con papeles (que se quemaban),
me vestía de a trajes de amianto
pero ni siquiera eso pudo frenar el incendio en mi cuerpo y en mi interior.
Ese 8 de mayo, qué tragedia, qué mancomunación de poemas y de tempestades.
LA CHICA MÁS HERMOSA (22)
Soy tuyo, huésped de honor de la corona más amorosa del universo
y, aunque desconozco,
apostaría mi muerte corporal
por que las galaxias sepan que eres la chica más hermosa de todas.
Por ti aprieto los dientes y sigo; pongo las manos en el fuego.
Eres amalgama de princesa y chica de barrio,
con tus dotes y tus talentos encantaste a mi corazón
(y mis ojos ya no fueron los mismos)
Soy tuyo, huésped de honor de la corona más amorosa del universo,
y un verso… contigo sobra.
TRES VIDAS (23)
Mejor vida habrá, ultratumba o sólo eterno silencio.
Sofocante sería el infierno
aunque yo confío en la bondad entregada
en esta vida,
creo entonces que seré recibido a las puertas del cielo
si es que la ultratumba no existe.
Aquí, en esta vida, ¡siempre vence el más sucio! Ni siquiera el más fuerte…
La amenaza en esta selva cementera
es cuestión de todos los días,
aquí me planto, aquí ya es vasto el poema y la lanza ya fue clavada.
ARENA EN EL VIENTO (24)
Olvídalo mi amor, ya pasaron muchos trenes bajo el puente,
mucha sangre en el río (derramada)
momentos que ya nunca olvidaré.
Hubiese querido ser quien te ama, quien te cuida, ¡quien te besa en la frente!
Pero la vida es así muchas veces. La res de la victoria es filosofía,
la soledad: espantosa realidad.
Todo es arena en el viento, no hay mar, ni siquiera hay silencio.
Todo es arena en el viento.
LOS TRES TIEMPOS (25)
Tengo motivos para olvidarte y otros tantos para seguir enamorado de ti,
por eso tiran de la soga el recuerdo y el olvido
porque se juega el pasado, el presente y el porvenir,
donde lloran las gaviotas.
Son los tres tiempos que se juntan en uno.
Por dicha, se ha inmolado el pasado y me di cuenta que el mañana se cuida solo.
Sólo y todo, me queda el presente,
donde los besos saben a verdad.
DÍA DE ESCUELA (26)
(PROSA POÉTICA)
Mi aliento frío en el cristal del bus, creó un vapor sobre el que, con mi dedo índice, escribí tu nombre. Llegué a la parada de siempre y como siempre, al llegar a la escuela, te vi y me viste, como alguna vez entre flores de marzo, nos miramos a los ojos. Dos tortolitos enamorados en la ciudad de la nieve, donde los sentimientos derriten. El recreo es nuestro rato de encantamiento, de magia en el aire; nos buscamos pero no hay acercamiento. Estoy con mis amigos, contando chistes mientras sigue el recreo y la timidez no me libra del miedo de irte a buscar; tú me miras, pareces resignada. El timbre que marca el final del recreo, es el demonio, ¡maldiciones! Así, otra vez en la sala, en el curso, mientras el profesor de matemática resta operaciones, yo sumo recuerdos de ti y de mí, de los dos siendo dos, con la esperanza de ser uno.
Mi fuego sagrado no me puede mentir, es por eso que te miro, ¡porque te amo! (en la distancia del tiempo)
Mediodía: tú te marchas con tus amigas, te me figuras desconsolada y la amargura me es inevitable. Eres mi agua y eres mi pan. Estoy anémico.
El día pasa entre almuerzo rápido, siesta, música y estudio. Tal vez algún partido de fútbol por la tarde en el gimnasio de la escuela.
El crepúsculo tiñe de violáceo el vasto cielo. Oscurece la ciudad, es noche. ¡En qué estarás pensando mi amor! ¿Estarás pensado?
Yo pienso en ti, mientras miro la decadencia. Exhausto, me voy a dormir, a soñar contigo, con tus ojos y tu cabello, con tu andar, con tu vestir, con tu amalgama de humildad y de coquetería fina y popular. Me voy a dormir, esperando que amanezca para volver a mirarte y sentir ese cosquilleo cuando me miras, sí, cuando nos miramos.
DORMIR (27)
Fue amor puro y claro como un día sin nubes,
como una velada repleto el cielo de todos sus astros.
Debo dormir por las noches,
pues
el insomnio me puede lacerar;
me puede cortar la piel de lobo,
partir en dos el corazón que tengo de cordero.
Dormir y despertar, despertar y dormir.
¡No quiero rutina! Quiero pétalos en la brisa.
Pero debo dormir: el insomnio puede acabar conmigo.
EN LA PEQUEÑA CIUDAD (28)
Te acuerdas mi amigo, cuando las sonrisas eran violetas y los días dorados…
Todo quedó en la pequeña ciudad, guardado bajo almohadas.
Los sueños, las realidades, las mentiras, las genuinas,
el sacrificio del que jamás nos dimos cuenta…
Todo quedó en la pequeña ciudad.
Te acuerdas amigo, cómo vivíamos, entre bufandas, gorros y guantes polares…
Entre el sol tibio y la luna helada, sí,
mas todo quedó en la pequeña ciudad.
EN UN MOMENTO (29)
La fina risa de las locas del mausoleo;
las flores de Van Gogh
y tu mirada que aún me mira desde el sepulcro del sur.
Estoy convencido de que la verdad vencerá, en este mundo mentiroso.
El asesino sabe más de pasión que el poeta,
pero callan los canallas
y sólo me queda hablar con quien me cuenta los cabellos,
para no sufrir más el pánico de estar vivo… ni temblar ante la musa.
PARA SIEMPRE (30)
Me demuestras tu amor con un beso en los labios;
con tu guapa sonrisa;
con la mirada de tus ojos, que están como mareados, mágicos.
Estamos llegando al encantamiento,
donde dos cuerpos son un sólo cuerpo, donde existe un alma única e irrepetible.
Me demuestras que me amas,
porque me abrazas fuerte en el llanto, me cierras los ojos en la tempestad
y yo te lo agradezco cubriéndote el corazón
cuando la tormentosa puede partir corazones.
Seremos los últimos bohemios,
bebiendo las penumbras de los tragos en el siglo incipiente
o seremos los primeros en maldecir el siglo pasado.
Seremos mutuos, novios más allá de la muerte;
queribles u odiados, amables o groseros.
Seremos un buen resto del huracán que pasó,
de las flores bajo los escombros de la ruina.
Tú y yo: unidos para siempre.
Porque unidos para siempre ya no hay infierno ni resabio,
sólo hay celeste cielo límpido y piedad en el alma
para vivir, para siempre, siendo uno los dos.
CREMA DE CHOCOLATE (31)
El tiempo se revuelve como una crema de chocolate
porque son momentos melancólicos pero dulces,
porque a mi lado es posible una chica: ¡nunca muerta la ilusión!
Será el río que viene contando su secreto
o será que acabaron los días cansados y las noches de guerra.
Espero estar a la talla de las circunstancias
porque todo lo bueno está por venir. Sólo he de calzarme las botas
para disfrutar de los ratos que serán magnificencia y magia total.
Donde se ocultan las aves de rapiña, donde lloran las gaviotas:
es ahí donde me estará esperando el destino,
del otro lado de la noche
porque tengo sed y he encontrado un oasis, en el desierto inmediato.
Pero todo, todo está en el corazón, que hoy late más fuerte
y la libertad no es sólo de los presos; también es mía, hoy,
mientras revuelvo el tiempo como una crema de chocolate.
BUENA SUERTE (32)
Cuánto te amo, corazón. Buena suerte te deseo,
entre corredores ciegos y veredas repletas de gentío indiferente.
Lo eras todo, mi única excusa para seguir despertando,
mi encantamiento.
Buena suerte, corazón. No hubiese querido perderte jamás
mas la vida es tan cruenta con su destino incierto.
Todo se asemeja a una granja o a un manicomio;
cada lágrima será por ti.
Buena suerte corazón, vete con las alondras
hacia donde el atardecer lastima al cielo.
Hasta siempre, siempre en mí, buena suerte mi amor.
LLUVIA DE ABRIL (33)
(PROSA POÉTICA)
Estaba recostado en un sillón. Cerré los ojos y ahora me encontraba en un lugar extraño, que era un bosque. Llovían copos de terciopelo de algún otro mundo o de algún otro cielo. El crepitar de las ramas secas de los árboles era una amalgama de drama y de maravilla. Aparecieron dos sombras entre las hojas, eran mis amigos. Los abracé. Logramos encontrar una ruta, lindante con el bosque. Salimos del mismo. Caminamos bajo una lluvia sinfónica de abril, porque de veras, tenía melodía aquella lluvia, melodía de otoño mojado. Chapoteamos el agua sobre el cemento. En una ruta desierta, nos rodeaba más libertad aún: la naturaleza.
Cuando cedió la lluvia, el ambiente se perfumó con aromas a hierbas mojadas, a nardos, a claveles, a margaritas, a trigales, a naranjos, a manzanos. Era evidente que estábamos, además de rodeados de bosque, rodeados también de huertas.
Pasada la lluvia celeste, el cielo se tiñó de violeta y sus nubes de un amarillo claro.
El ring, ring, ring del teléfono me despertó. Cansinamente llegué a atender. Era uno de mis amigos. Me avisaba que ya había conseguido la carpa para acampar en la plenitud de algún bosque. Y me dijo que el otro amigo del grupo había logrado convencer a su padre de que le prestara el auto para conducir por la ruta. Corté. Noté que estaba lloviendo. Me acerqué a la ventana. La gente, por la ciudad, corría para todos lados; parece que la lluvia había agarrado desprevenida a la multitud de personas, allá abajo. Era abril. Me quedé mirando la lluvia.
DESDE EL ALMA (34)
Quisiera quitarme de la cara la máscara que no tengo ni tuve ni tendré jamás.
Lejos de mí, viven la calma y las gaviotas.
Cerca, todo es desordenado empecinamiento,
puntas de los rayos del sol.
He vivido
la noche como si fuera mi patria,
el tiempo donde nací y luego me dediqué a mecer la cuna vacía.
Tanto querer olvidarme de ti que ahora te odio con todo mi amor.
Hoy llena mi alma una chica fuerte y pura
como las olas de alta mar.
Estoy conmigo, cansado de mí; de repente estoy con ella, cómodo y contento.
Estoy con el espacio que me vio sufrir y hoy me ve volviendo a luchar
por todo, todo lo que siempre he deseado.
ÁNGEL (35)
Aluciné haberte visto, en un rincón de mi cuarto, como si fueras un ángel.
Te miré y tú me miraste a lo profundo de mis pupilas soñadoras.
Era de madrugada.
Luego de unos segundos, desapareciste, te escurriste como el agua entre los dedos.
Eres mi musa, mi amor, mi futura novia tal vez.
Estás en mis sueños y ya te he abierto la ventana de mi corazón y de mi vida.
Te amo (qué palabra tan sólida, imposible romperla)
Otra vez: ¡te amo!
PODRÍA SER (36)
una repetida curva en tu carretera y no ser nadie a la vez;
una hoja seca en la brisa del verano;
de ninguna parte, un aparte para nada importante;
dos ojos secos, muertos en la orilla donde hubo inmensa embarcación;
una utopía, un donaire, un trago más;
quien sólo una vez respiro cerca de tus labios y luego se marchó a ninguna parte.
CON MOÑO (37)
De la cabeza de novio, no se me fueron el novio ni la novia.
Tengo huella en el camino errante y grandísimos momentos en el buen sendero.
Sé que es dura la vida, la siento insondable
pero sé,
querida amante,
que ya no tengo excusa para hacerme el distraído y quedarme a un costado.
De la cabeza de novio, no se me fueron el novio ni la novia. Y tengo un moño
en el lado derecho de mi pelo… Será un regalo del altísimo.
LUMINOSIDAD (38)
Los asuntos pendientes,
la elocuencia,
la fuerza del corazón,
el espíritu fuego sagrado,
la vela que ilumina toda mi casa y toda mi alma.
Porque no soy yo a veces, demasiado súper yo en ocasiones.
La vida pasa, como el hielo hiela y arde y se derrite.
El hogar de mi casa tiene leña para rato.
HOY NO SALDRÉ A LA MUCHEDRUMBRE,
tengo mucho que pensar.
DEJA A TU NOVIO (39)
hazlo por mí, quédate conmigo.
Seríamos felices, serías más feliz.
Puedo darte ratos de risa y de tacto,
de cómica sospecha,
ratos de verdad.
Deja a tu novio,
te lo pide mi músculo que siente,
mi sangre templada, mis cosas, las que quiero,
por todo lo que te amo, te lo pido cariño… ¡deja a tu novio!
Mi espíritu urgente,
mi demencia,
mi razón,
mi manera de ser.
Todo mi universo y lo que soy, te lo piden.
Porque te amo demasiado,
¡Deja a tu novio ya!
POR TI (40)
Una nube rosa apura mis deseos, me imprime alegría,
está en el aire
de mi siesta.
Cuánto daría por ti, cuánto doy, cuánto daré.
El día es día y la noche es noche y sobre y
sobre una usada taza de té, me sirvo chocolate caliente.
Sé lo que quiero, mas te espero todavía,
relativo y feliz.
Me das calma, ilusiones y sonrisas verdaderas.
Me das mucho, sobre todo besos y abrazos.
Yo te doy y te daré, siempre, todo, todo lo que pueda. Por ti, muchacha.
COMODINES (41)
Aún mantengo secretos vicios de cuando pasaba noches sin dormir.
Aunque cambiaría eternidad de comodines por no haber sufrido tanto,
más por encontrarte en algún rincón del tiempo.
La tormenta fue. Arrasó con todo a su pasó,
me quedó la palabra escrita: mi documento.
El sabor a lo desconocido se parece a la pimienta.
El sabor al espanto no se parece a ningún sabor sobre la faz de la tierra,
es como la felicidad: no se puede definir ni siquiera con infinitas palabras.
Así, insisto… ¡cambiaría eternidad de comodines, por haber sufrido menos!
ANTOLOGÍA… AÑO 2004
TUS CAMINOS
El brocal de tu suspiro: luz débil del despecho.
Te cubrían envolventes luces de amor
en todo tu cuerpo, en toda tu alma,
en toda tú.
El costal de tu asombro: el desconsuelo.
Fue la culpa envenenada, toda mía,
de mi rostro y de mis ojos,
de mi ser.
El costado de tu ruta: ese bosque furtivo.
Ese bosque tuyo: vastedad de árboles
de azules altitudes en la noche,
árboles de calmado amor.
El borde de tu cama: sueño nocturno.
Hadas aladas en tu aire ensombrecido
de oscuridad de noche; faroles,
allí afuera y en tus sueños.
El rosedal de tus labios: orilla al mar.
El mar es el placer de amar y ser amado.
El mar es la orilla vencida, hundida,
en olas todas de pasión.
En despecho y desconsuelo frente a mí.
En soledad con tu bosque furtivo.
Tu sueño nocturno de nuevo corazón.
Tus olas de pasión: a otro amor entregaste
cuando ya lejos yo estaba.
MAGA DE LAS LETRAS DE HÉLICES DE BRONCE
Amanecía; el horizonte se incendiaba,
una espada traspasaba el corazón del cielo;
yo naufragaba en brava marejada
de cientos de nostálgicos versos.
Amanecía; mi territorio, ajeno y propio,
pobre y rico, violento y calmo,
odiado en los cielos de sol candente,
querido cuando hechizaba toda luna;
Buenos Aires de los aires de éxodo;
de los barrios porteños de centro y puerto;
de los barrios de los arrabales, de la provincia.
Buenos Aires, mi cielo y mi infierno.
Amanecía aún: crepúsculo diurno
de un veinte de enero;
instante en que a ti te conocí, amiga mía,
maga de las letras de hélices de bronce.
Tú, verdadera y pura como el agua de la lluvia;
gentilísima como la luna cuando borda
cristales de su plata en la laguna;
hermosa niña de rostro de nieve y de rosas.
Tú fuiste como el sueño soñándose despierto:
dos amistades, dos manos poetas escribiendo
un solo verso, dos almas tejiendo un puente
de unión sobre todo el atlántico océano.
Tú, apasionada por los rumores nunca muertos
de los héroes de tu Grecia entrañable;
y tu poeta: Federico; Granada y la Alhambra;
los versos, la Alhambra, Granada y Federico.
Nada queda fuera de un alma contenta,
ni el sonido de los trinos de las aves
en los ramajes
ni la tragedia del cielo cuando muere el sol.
El contento puede extinguirse y volver a ser;
aquí, en Buenos Aires, hay cosas que ya no vuelven
pero nunca volverán;
quizá ocurra en todos los sitios del mundo.
Pero nada de malvado encuentro cuando pienso
en que las hojas mueren igual que los hombres.
Aunque tú, maga de las letras de hélices de bronce,
pudieses ser como el agua: verdadera, pura y eterna.
Recordatorio de Tus caminos. Del libro POEMAS DE MI PIEL (2004) Y de Maga de las hélices de bronce. Del libro POEMAS BAJO LA SOMBRA (2004)
MISTERIOS (42)
Las luces del espíritu, sí, porque el espíritu tiembla e ilumina.
Mis años dulces ocurrieron. Mi presente me ciñe.
La debilidad es la sensación de ahogo y miedo
y la verdad es reflejar la parte más valiente de una persona.
Qué solemnidad el aire de los crepúsculos. Qué será de los misterios,
de todas esas personas que buscan el magma mismo de la vida,
su raíz, su origen.
El cáliz, la hostia, el santo grial: ¿hasta cuándo serán sagrados?
No hay respuestas para algunas preguntas
pero si de algo estoy seguro es que las preguntas se agotarán algún día,
sin respuesta.
Las luces del espíritu, sí, porque el espíritu tiembla e ilumina, a veces.
PALABRAS (43)
Me siento sospechosamente extraño, como si hubiese perdido algo que nunca tuve,
como si hubiese palabras jamás dichas.
He sido rey y esclavo, arlequín y poeta.
A las palabras vanas se las lleva el tiempo,
donde sólo sobreviven las llenas de luz y de verdad.
Sospecho que termino el poema, sospecho que no he mentido.
LETRAS DE PUEBLO (44)
Como a Paz le encanta decir: ¡me voy a inmolar!
Así, a pedido-no-pedido de Paz: me inmolaré.
Cruenta desdicha y trabajoso corazón, que late y late
y batea duro mi fuego sagrado.
La humillación no es para mí, mas formo parte del pueblo argentino
y el pueblo argentino es humillado en cada número del calendario.
Tengo un guante, una serpiente,
una virgen tatuada transparente en mi pecho.
Ya me inmolé, querido lector. Me inmolé y morí. Volví a nacer.
Porque la vida va y viene, acaba y vuelve a empezar.
Duros filamentos de la tormentosa, ya no sigan por favor.
Tengo a Paz, a Silvia, a mis hermanos…
tengo mucho más de lo que alguna vez pensé tener. Tengo DIOS.
TÚ (45)
Mis ojos desorbitados encontraron tu órbita.
La miraron y pudieron descubrir magia y pureza de alma;
una chica bella, profunda, humilde, sencilla e inalcanzablemente pelirroja.
Tu fuego, mi fuego: nuestros corazones caben en el espíritu de olimpo.
Tú, mi amor imposible, mi secreto, mi silencio.
Tú, mi chica de utopía y luna eterna. Mi humo.
SIENTO (46)
Todo lo que siento es mucho río cruento que pasó bajo los puentes de Madison.
Ser un chico latino, es una sensación. Un deseo palpable.
Mi cabello ondulado, mis momentos tristes o alegres, siempre mojarán mis pupilas.
Puedo entrever una clave de fama under poética.
El placer puede durar toda la vida, la gloria 5 segundos.
Los laureles que alguna vez tuve, que nunca fueron laureles…
sólo ratos de un triunfo. Filosofía aquí.
Todo lo que siento, sentí y sentiré. Todo se va con el agua del anochecer.
Puedo ver cómo la bahía viene hacia mí
y ya no doy la vuelta al mundo en tan sólo un instante.
MI CORAZÓN (47)
Qué elocuente fuiste conmigo, y yo un idiota que no supo vivirte.
Si mi palabra es un documento, mi silencio una sentencia.
Fui mudo inmundo, lacra del amor, desperdicio de cualquier alma,
pasión para ciertas cosas, pasión y fuego; cenizas en otras.
Qué bella y generosa es la media luna, cuando su halo de plata pinta una plaza,
tú igual de bella y generosa, con esos ojos de gata
y tu cabello rojo como el crúor.
Adónde me dejaste el corazón que no lo encuentro, dime cariño.
Qué felicidad y qué amargura, qué amalgama de sentimientos contigo o sin ti,
porque a veces risas a veces llantos.
Tengo todo lo que siempre no quise tener: soy feliz masoquista.
Espero venga el aguacero para llevarse en el viento mi pena
y que mi vida vuelva, de alguna parte, de alguna tierra lejana, trayéndome un corazón,
que no tengo, que me falta. Tú no vuelvas, amada errante.
Me hago cargo de todo lo bueno, de todo lo malo, de toda montaña freak,
pero quiero mi corazón.
UNA FACTORÍA DE ILUSIONES (48)
son mi mente incierta, mi hoy inacabado, mi auténtica utopía.
Una descomunal sensación, la que hoy puedo sentir.
En mí hay resaca y agua, hambre y pan.
Debo ser un gaucho bohemio, un bohemio gaucho,
un insecto en la ciudad, un elefante en mi encierro.
Que me juzgue el viejo de arriba, que no es hombre ni mujer
sino una esencia que nos mira y sufre, tal vez sufre.
Una factoría de ilusiones,
mis pinturas invisibles, los dardos que apunté y tiré al diablo,
las palomas de papel que solté hacia el horizonte
en pena.
Un demente racional, un poeta del siglo XXI,
mucho menos: ¡nada aquí!
VENERADA (49)
Aquel suspiro tuyo, a un costado de mí,
suspiro de ahogo e impotencia (porque me querías conocer)
llevó a hacerme derramar lágrimas de culpa y de vergüenza.
Si tanto me querías
quemaré todos mis escritos si alguna vez te volviera a ver,
mi querida, amada, venerada Samanta.
¡Yo aún te añoro, en las profundidades de mi mente!
No apago la tv porque nunca la prendo.
Es mi soledad la cicatriz de una herida que fue.
Todo por ti lo dejaré, si vuelvo a verte.
LOS DOS (50)
La revista de tu corazón, el feeling,
el sticker nunca prohibido,
todo lo que eres, todo lo que somos
está a punto de mojarse con el rocío del amanecer.
Hay gente que soporta con contento las grandes luchas.
Tú soportas con hidalguía las verborragias ajenas.
Eres especial
y yo te amo aún como la primera vez que te vi a las pupilas.
Las alitas de ángel caído, tienes tú,
mientras yo me muero poco a poco en mi propio infierno humano,
lleno de resentimiento y desesperanza.
Tu grupo preferido. Ese que toca en el monumental.
Tus dulces mates de noche, esos que acompañan tu soledad en el baldío en que caíste.
Somos una especie que se extingue.
La lámpara que iluminaba tus entrañas, se apagó.
Tu colectivo, mi colectivo. Nuestras pocas salidas,
mientras das vuelta una página y otra página
y yo ni siquiera abro un diccionario.
Al borde de la mañana, te saludo con amor
y nos volveremos a ver
cuando te levantes del lecho donde nunca dormirás.
Dime, compañera, dónde ocultas el magma mismo de la vida humana,
de esa actitud de sobrevivir a cada crepúsculo.
Dime, corazón, dónde nos encontraremos para vernos una vez más,
dejando de lado todo infierno.
AÑO NUEVO CHINO (51)
Una vela pequeña rojiza, un dragón en un sueño caoba,
barriletes, mercados,
seda, papel, y brújulas para embarcaciones de alta mar.
Costumbres y cosas chinas en el año nuevo chino.
Se mueve el planeta y el espacio se enciende o se consume
cada 5 segundos de gloria.
Un daikiri, cerca, muy cerca de la muralla china.
El Olimpo.
VÍCTIMA DE MÍ (52)
No soy más que víctima de mí.
Soy culpable de mi indecisión y responsable de mi silencio.
Porque fui indeciso y mudo, a la vez,
mientras en el templo se encendían 4 velas.
Demasiada fe en eso que queda más alto que el éter.
Víctima de mí y de nadie, nadie más,
estoy preparado para volver a perder,
aunque prefiero ganar. Si así fuera tan sencilla la vida,
no tendría sentido vivir.
Mi encierro, mi cárcel invisible o de huesos, piel y sangre.
Mi Torre de Babel.
Todo lo dejé, luego de no haber dejado nada.
Y me repito, porque he de admitir que no soy víctima más que de mí.
HACER(53)
Primeros
destellos de luz, el día está al nacer;
ramas secas en invierno.
Duerme el barrio, el campo y la ciudad; se despiertan poco a poco.
Será un domingo cálido para algunos, frío para tantos
que no sé si debiera seguir existiendo
entre tantos mortales indiferentes al dolor ajeno.
Muerdo un labio y no hay sangre.
Todos podemos hacer algo bueno, porque la gente buena se está endiablando.
Nuestras habladurías deberían callar y nuestras manos, hacer.
Que triunfe el esfuerzo, la humildad, el fuego sagrado.
Para atrás con la Bacanal y la casa de la esquina.
Me doy vuelta y me quedo mirando el blanco mural.
NI UNA PALABRA (54)
Hay cigarros y fantasmas, a mi alrededor.
Es como estar desnudo bajo una lluvia ardiente
pisando flores con espinas, demasiadas espinas.
Ni una palabra emanaste de tu boca. Me venciste, lo admito
pero ten cuidado
que los poetas poco sabemos de la vida
pero
demasiada saciedad tenemos acerca de la venganza.
Ni una sola palabra, y el día batea duro y febril.
La noche es generosa
y es tiempo de los faros, las bahías y los valles.
Y es el tiempo de ti, de ti y de mí, lejanos.
EN EL LIVING DE MI CASA (55)
Escribiendo poemas de medio pelo,
cebando mate,
escuchando spanglish,
leyendo a Benedetti en su vecina orilla,
con una amiga a mi lado
y mi hermano más pequeño desordenando el aire.
Una colección de Sandro me mira desde el mueble,
en blanco y negro.
Plantas artificiales en los rincones,
un perchero de madera,
un desorden de sillas que no combinan con los dos sillones.
En uno estoy sentado, escribiendo
poemas de medio pelo.
NO TE VEO (56)
El reloj se detuvo a medianoche. Jaque Mate en Georgia.
La oscuridad es la plenitud: los astros no se ven.
Pensar que el universo es tan vasto,
con sus galaxias y agujeros negros.
Ahora, a la medianoche quieta, ni siquiera un farol encendido.
2 licores a medio acabar, que jamás podré volver a beber.
Me siento un hombre invisible.
A decir verdad, antes me sentía perseguido; hoy parece nadie reconocerme.
Tiene su costado bueno.
Un eclipse de sol inunda mis ojos de magia líquida.
Pero la oscuridad es total; ya no te veo, mi amor. ¡Ya no te veo!
LETAL (57)
Un golpe letal al corazón,
cuando te alejaste de mi sombra, sin despedirte.
Te marchaste hacia el horizonte, con tus amigas.
Tu cabello cincelado de un rojo crepuscular.
Tu secreto, mi secreto,
nuestro secreto en ese aire mudo y encantador.
No me dijiste ni siquiera adiós, eso duele mucho.
Tanto te he querido, mi alondra,
que por ti me enfermé y la agonía duró un lustro.
Un golpe letal al corazón:
un balde de agua fría a mi fuego sagrado;
una palanca traspasando toda mi alma.
La vida batea duro pero no mata; aprieta mas no ahoga.
Así, nos alejamos para siempre siempre,
con la última mirada entre los dos… habiendo llanto.
AMOR A CONTRAMANO (58)
Retrocedo en el sendero del carnaval, llevo fuego y pecho argentino,
rareza,
estupor ante el mareo de la muchedumbre.
He de ser una mutación genética de algún monje, de algún bohemio milenario,
o he de ser todo lo contrario…
algún caballero violento, algún subversivo incierto y feroz.
El amor lacera y vuelve tan grande al corazón que el pecho duele.
Retrocedo en el sendero de las oficinas y me vuelvo poeta,
un poco menos, un poco más.
Mientras el horizonte se enciende cuando se apaga el día,
me vienen resabios del 2001. Cuánta lucha, cuánto campo de guerra.
El amor es potencia de cuerpo, fuerza de corazón, fuego sagrado;
es un sentimiento a contramano.
MADE IN CHINA (59)
Una lapicera made in china escribe mis poemas.
Mi mano es la energía conductora, el puente entre mis pensamientos y la letra escrita.
Si alguna vez dejo de sentir lo que escribo, estaré fuera de toda moral,
de toda poesía.
Sigo porque te quiero y porque amor la vida. Querer, amar… fácil parece,
mas es lo más auténticamente difícil en la vida: ¡cuando uno se enamora!
Made in china me enchufa a la letra y me desenchufa del mundo.
Debo ser fuerte contra la corriente, amigo de mis amigos,
amante de toda musa: dejar un espacio abierto para ti.
Para ti, Made in china. Para mí, todos los países uno.
SOY ASÍ (60)
obsesivo, sensiblero y artista. Un arlequín fui,
hoy
soy todos los resabios de un feliz ayer. Hoy.
Soy así, extremista, inaguantablemente charlatán,
una roca que siempre se derrite,
un poeta maldito y masoquista, que no piensa en otra cosa
que la musa y la poesía.
DE OTRA ESPECIE (61)
Evidentemente ganar no es para mí;
soy gente de otra especie, de otra tierra,
de otro universo diferente al mío.
Ese mundo mío
donde
hay tortugas voladoras, perros que andan en dos patas y gatos que duermen conmigo.
De otra especie a 100 kilómetros o al lado de mi casa.
Las nubes se aploman. Llueve.
ANTOLOGÍA… AÑO 2004
TODO A MEDIA LUZ
nada a medio pelo;
he hecho todo y todo he resignado,
ayer,
a media luz, en lúgubre encierro,
habitación mía del destierro
de aquella tierra que fue mía,
anteayer.
Todo en mi recuerdo fuiste tú;
tú fuiste todo
en mi calabozo de letras
primerizas,
luego, aún ayer,
esas letras florecieron
y fueron poemas, solo por ti.
Todo a media luz, nada a medio pelo;
he cargado con mi cruz,
ayer,
a media luz, con mis penas
hechas un charco de sangre;
es que la memoria volvía a ese tiempo
de anteayer.
Y todo a media luz; tú y yo,
ayer, fuimos solo fantasmas
en la redonda ciudad;
fuimos roca, rueda, espanto,
dos seres amados separados,
ayer.
Y qué fue de anteayer...
MI CONFESIÓN
no era locura de hombre de barba y de pipa;
no era obsesiva religión;
era intentar en escritos, confesarme contigo.
Aunque lejana tú estabas, ya lejos de mí;
de tu sombra ni las ruinas invisibles de la mente
eran posibles en realidad,
por eso yo cuerdo no estaba
pero no era un loco confeso.
Claro que era loco, pero loco
de las rimas escritas al papel
y confesadas al viento del aire;
mi confesión no era más
que declarar el amor que por ti sentía
y había sentido, cuando estabas cerca mío,
y nada de aquel sentimiento
te había dicho.
Mi confesión,
solo aquella que nadie podría leer ni oír,
solo los ojos y oídos de los altos cielos,
estaba escrita y pronunciada
por las facultades del corazón.
Mi confesión,
aunque sincera y hecha rima,
siendo un poema,
estaba arrojada en un rincón del suelo
del sitio donde escribía, en el hogar
de mi fin del mundo.
Recordatorio de Todo a media luz y de Mi confesión. Del libro POEMAS BAJO LA SOMBRA (2004)
TU EXPRESIÓN (62)
Me acerco a tu lado. Estoy enamorado de ti,
de tus ojos, tu silueta, tu interior, tu voz, tu silencio, tus formas, tu espacio.
Tu expresión es el amor puro e indivisible.
Mi momento parece nunca acabar;
puedo ser laurel permanente, o bajar al infierno.
Me acerco a tu lado. Te miro con el rabillo de un ojo.
Ristras de ajos para ahuyentar la mala suerte.
Quiero que hablemos, que seamos mucho más que dos personas
que se miran en secreto.
Quiero poblar el aire de magia definitiva.
Tu expresión es la sencillez y las ansias de amar.
VOLVER A SER (63)
Mis mejores años ya pasaron, pero puedo intentarlo de nuevo;
escribir como una urraca,
ser olivo y carta de bienvenida.
La soledad puede matar corazones puros. Perdí el sentido común,
no fue por amor, fue por masoquismo directo, registrado.
Las noches de mi fin del mundo eran eternas, permanentemente histriónicas.
Mi vida se estaba por acabar;
se acabó tal vez, pero soy uñas en las cenizas. Puedo volver a rasgar el suelo.
Mis mejores años ya pasaron. Lo acepto. Tanto como que volveré a ser.
La lluvia lava la ciudad, inmensa, oscura y ruidosa. Tachos.
Nada en la vida se termina del todo. Hay luces en el túnel.
Seguiré intentando e intentando, en donde nadie me creería intentar.
Mis mejores años ya pasaron, pero puedo volver a vivirlos, otra vez.
MI GATO SIAMÉS (64)
Mi gato siamés reposa sobre un azul almohadón, frente al calefactor.
Yo aún sigo imaginando, soñando despierto, durmiendo poco,
mientras
me preparé una taza de mate cocido.
Mis anteojos apoyados sobre la mesa ratona
de la habitación donde escribo.
Un blanco cordón con el que juega mi gato siamés.
Terminé el mate cocido. Estaba dulce y con aroma a yerba mate.
Todo puede ocurrir bajo el reinado de la musa redonda.
Son las 7 de la mañana, aún está a oscuras la ciudad, y todos duermen.
Yo estoy despierto, con mi gato siamés.
HERNÁN (65)
Amigo. Fuiste tolerante y gente, cuando todo en mí era enfermedad y egocentrismo.
Fuiste terriblemente generoso,
una especie en extinción, un capitán, un sabio tal vez.
Al mando de la catástrofe, me vengo a enterar que te aburrías.
¡Cuánto pido perdón! ¡Cuánto vales para mí! Sin palabras, mudo sin aliento.
Te estaré agradecido, de espíritu y corazón,
para toda la vida (mortal y eterna)
Tú, mi amigo inseparable. Más allá de la distancia y del tiempo.
Tú. Tardé tanto en descubrirte el tesoro de oro que llevabas dentro.
Eres un bohemio, un pensativo,
mas también eres un guerrero de la vida, con tu espada de terciopelo.
Te estaré agradecido para siempre. ¡Para siempre mi amigo!
ALQUIMISTA (66)
Buscando un espejo en Hiroshima, una flor en Uruguay.
A través del tercer ojo del tiempo, ya no te espero
porque
te has ido de mi vida como quien se marcha y ya no vuelve.
Ojos saltones de un celeste peluche. Un incierto presente
aunque
feliz de ya no ser la babosa que se arrastraba en cada hora.
En algún hotel se encuentra mi ídolo, porque ídolos todos tenemos.
Guárdame en tu corazón un espacio para ti, aunque sea el más niño.
Buscando y rebuscando fotos y videos, en la penumbra filosa,
donde el sol se muere y la luna viene a ser la dama, entre astros.
Quisiera volverte a ver. Soy un alquimista de la vida;
sólo me falta paz, silencio y afecto. Luego acción y dinero. Tú,
la muchacha que más quise, quiero y querré, para siempre,
porque el amor es eterno, como el tiempo. ¿Como el tiempo?
BASTA DE VIVIR (67)
en pena, late mi corazón;
jugar al ahorcado ya no es para mí,
porque
para mí se acabó el sufrimiento,
hoy mi vida es un rosedal sin espinas;
un campo silencioso, vasto en la profundidad de la noche.
Basta de vivir; puedo ser mucho más de los que soy, hoy.
Un bohemio bonaerense que vino a tragar encierro a Baires.
Ese soy yo.
Escucho un disco de temas inéditos de Andrés Calamaro
que me siento un amigo más
y recuerdo que las vaquitas son ajenas.
Mi mejor tiempo ya pasó;
no significa que vaya a abandonarme: todavía puedo volver a ser.
¡Hacer!
DESCÚBRETE (68)
el velo de tu ignorancia sentimental.
No puedes no querer un poema.
La mentira y la verdad se descubren en una moneda.
La vecina orilla está que chilla, entre letras apresada.
Una rosa roja encarcelada, entre rejas en el Uruguay.
Una alianza de cien rostros literarios.
Tu placard
ocultando los pañuelos descoloridos y tus camperas de invierno.
Descúbrete. Así, te sentirás mejor y peor…
al menos no tendrás dolores de cabeza. Lo más importante:
decir siempre la verdad,
así atraerás salud y calma, mental. Y gloria.
DERROTA (69)
Me debo un monumento a la derrota; un tótem a la desdicha;
un homenaje al silencio continuado,
un fresco donde la tolerancia a la estupidez sea permanente.
Creo en muchas, muchas vidas a la vez,
que uno es todos y todos son ninguno,
que el todo es el final del camino, cuando nada nunca termina.
Me debo una piña a mi rostro, otro infierno, ardiente y helado. Tanto que queme.
Es mi vida un contorno de la parca, que siempre intenta pero pierde en el intento.
Soy un bohemio sin quererlo. Nunca tengo intención; me muevo según mi instinto.
Indiferente a la felicidad, ¡me quiero poder dormir!
La sociedad es un conjunto de hipocresía y mi viejo un capitán caído.
Y tú, madre querida, ¡cuánto te quiero! Sos mi ángel de la guarda.
Hermanos, qué decir, más que son la miel de mi cuerpo, mi cuerpo es un panel.
Siempre los necesito y los amo, como a má y a pá.
La vida es tan ancha como extensa. Oscuridad. Luz. Quién sabe su exactitud. ¡Quién!
Me muevo en la derrota, en la bandera blanca, en la pileta invisible,
en la prisión de cristal.
Me muevo; parece suficiente.
EL TIEMPO (70)
se detiene en un recuerdo,
memorias de momentos que ya fueron
en el ayer de nuestras vidas.
Un momento que vuelve, frena todo reloj;
el estadio es de nostalgia y de melancolía.
Mis anteojos descansan sobre la sombra tiesa.
Escribo en el living de mi casa
mientras todos duermen.
Es lunes feriado. Los momentos de ayer se hacen un hoy
duro y complejo.
El tiempo es sabio y cruel;
sabe de sangre al río y de naufragios. También de buen puerto.
El tiempo lo es todo y todo lo cura o lo mata;
tiene barba y bigotes, o es mujer.
LA GALAXIA 2001 (71)
interrumpió mi sano crecimiento;
me embriagó con coca – cola;
tomó las riendas del asunto, con cerveza.
Cebó mate tras mate y todo cayó sobre mí.
Qué difícil sentimiento, el sentirse vivo y muerto a la vez.
Los fantasmas de los 60 balcones y una azucena
siempre vienen a visitarme, a medianoche,
y al mediodía…
soñar un poco dormido, otro poco despierto.
La galaxia 2001 se llevó mis laureles y mis 5 segundos de gloria
que hoy vuelven a ser
pero
abstractamente. Filosofía. Mucha ansia de vivir.
HISTORIETAS (72)
Monstruos de historietas de mi infancia,
freaks de mi juventud.
¿Quién se va a desalmar para mojarse en la tormenta?
Asesinos de cuchilla derraman sangre. Armas blancas
como mi bandera de paz.
Necesito respirar calmo. Poseer templanza.
Todo lo que no tengo es lo que quiero
salvando
el mate lavado, los buenos recuerdos y mis padres y hermanos.
Cada uno tiene un tesoro que lo está esperando dentro del corazón.
Decir la verdad e intentar no temblar, en ese instante.
Monstruos de historietas de mi infancia,
freaks de mi juventud… aparecen de noche.
ENCANTADOS (73)
La luz de tu mirada brilló en mis ojos;
el agua de tu boca mojó mis labios, nos confundimos en un beso.
Flores en racimos, barcos de papel, una boina de campo y tu Ford.
Estaba amaneciendo, pedimos café
y vimos el sol nacer detrás de los balcones de Baires.
En ese momento, los dos, más allá de las miradas y de los besos,
encantados,
sentimos a DIOS.
VOLVER A SER (74)
Cómo le hago a mi corazón para sostenerle,
demasiado me pesa
entre rincones oscuros de la redonda ciudad.
Ocupas mis pensamientos y la sangre que corre por mis venas.
Eres mi musa, pero como sabrás: no lo eres.
Cómo le hago a mi presente
que es mi mundo derrumbado, levantándose poco a poco.
Perdonar es divino y humano equivocarse.
Demasiada formal. Puedo sentir que el espacio que ocupas en mi corazón
será más grande aún, cuando me seas indiferente.
Cómo le hago a mi cuerpo, a mi insomnio, al secreto de la vida
y a esas espadas, blandientes bajo el azul del firmamento.
Cómo le hago,
debo morir para volver a nacer y ser el mismo que fui alguna vez,
antes de verte por vez primera.
Renacer pues, que la vida es tan extensa como corta
y muchos sueños se rompen;
que no estoy para seguir soñando sino para soñar con los sueños hechos realidad.
EL CARTERO (75)
de tus cartas de amor, de despecho,
de soledad,
de melancolía, de nostalgia,
de desamor, de agonía, de impotencia.
El cartero que todas las mañanas una carta te deja
en tu buzón caoba, blanco y negro.
El cartero que sabe estás siempre esperando
esa carta de tu amor imposible que,
tristemente,
no soy yo
sino un ibérico de pelos ondulados y piel latina
(me imagino)
Mis ojos oscuros nunca podrán mirarte a los ojos
aunque
siempre recordarán tu buzón y el perfume de las flores de tu jardín.
COSAS ARGENTINAS (76)
El chamullo del abuelo, el trámite del arbolito,
la avenida más ancha del mundo, el aceite hirviendo,
la vanidad enmascarada en amor propio y cháchara.
Tantas cosas argentinas, tan argentinas como el gaucho o el bohemio
o el mate.
Debo admitir que la culpa fue de otro.
Me lavo las manos, nunca soy yo.
Tantas cosas argentinas, tan argentinas como el toque de piano.
La autocrítica que nunca llega,
la inundación, los baches, el empedrado.
Tantas cosas argentinas, tan argentinas como el lechero o Favaloro.
EN LA PARTE DE ATRÁS (77)
Viviendo en la parte de atrás del colectivo de la vida,
no tengo parada ni estación.
No fumo cigarros. Mi adicción es la cerveza, el vino dulce,
la maldita poesía.
Soy del tercer mundo y lo asumo con toda vergüenza de la historia.
Viviendo en la parte de atrás del colectivo de la vida,
sólo me queda una fuerza que me empuja a seguir.
Ya no habrá torta con frutilla. Tal vez ni siquiera postre.
Como todo mal poeta, poco sé del amor y demasiado de la soledad
que no posee matices sino blancos y negros,
y allí reside toda verdad.
PIEDAD (78)
La batuta del siglo pasado;
susceptible al cambio de milenio;
el cordero con piel de león;
la quimera matinal quemándose en el horizonte.
En el medio de la vía… y el tren viene
con toda la potencia de su motor.
La energía de las manos del día;
la tristeza de un tango de Goyeneche o Julio Sosa.
Tomo control, como alguna época añeja;
piedad Jesucristo, la humanidad caprichosa.
Rebalsa el vaso de cianuro. Sólo una gota más.
Me quedo con las memorias de laureles y soles felices.
MI NUEVA VIDA (79)
Vente con cerveza a festejar el último instante de sufrimiento;
la delegación de fantasmas se chocó con la niebla.
Las noches ya no son de mis ojos despiertos y la luna ya no es testigo
pues duermo con las persianas caídas,
con el corazón donde debe estar, y con el alma abrigando mi cuerpo.
Vente mi ave preferida, que queda azúcar y manteca.
Tus labios con los míos, los espero en mi nueva vida.
Los días ya no me queman, mas bien me envuelve el halo de luz
que viene desde el cielo
y mi voluntad ya no respeta cercanos, sólo queridos, en mi lucha.
POETAS CREPUSCULARES (80)
Cómo podré olvidarte, mi musa viva y súper fresca.
Los candidatos a morir jóvenes somos todos nosotros,
¡los poetas crepusculares!
Hacemos vida en noche, siesta en día y escarbamos herida.
Somos bohemios y gauchos y también nos equivocamos
porque
poco sabemos de la vida y del amor y sólo
podemos dedicar un poema al vacío o a la musa.
Nosotros, los iluminados, los de ultratumba,
¡los poetas crepusculares! Nos estamos muriendo…
Y tú, maravillosa muchacha, seguirás solemnemente viva.
PENSAMIENTO (81)
Como si todos los martes fueran Carnaval,
Baires brilla con el sol de siempre, como nunca.
Tu mirada es una caricia al alma, más sangre al corazón
que se agranda mucho
para seguir viviendo.
Volver a los 17 sería el milagro del tiempo;
tantas cosas quedaron en el tintero, que me voy
a intentar volver.
Recorro el ayer. Todo está en mi mente,
hasta el olivo que se marchitó
de regreso a casa, alguna vez.
ANTOLOGÍA… AÑO 2004
EL OTRO LADO DE LA NOCHE
Cuando esa persona no me hablaba
y su silencio era indiferencia,
no me quedó mas que marcharme
al otro lado de la noche
a hablar con el silencio
de la voz del vacío,
entre el aire
y la realidad de las cosas.
Entonces me extraje las venas
y con ellas hice una escalera
para treparme al muro en lo oscuro
y así lograr huir
al otro lado de la noche...
VAPOR FRÍO
El vapor frío bulle de los cabellos del trigo
cuando el oeste mundo es madrugada,
tiempo lento de la noche, con secretos
de Isla y de Imperio.
Todo el llano suelo oscurecido
donde trabajan los cultivos
es un manto extenso, parecido
a espuma blanca fantasmal.
Los petrificados mares de tierra,
en el tiempo lento de la noche,
permiten carrozas de fuego
desfilar entre sus olas
secas, como desierto de boca
sin humedecido corazón puro.
En mi fábrica ilusoria
me engañan tiempos sueltos pasados;
obstinados me arrebatan
toda calma en el alma.
Mientras, fuera de mi cubo hueco
de dura materia,
el vapor frío bulle
de los cabellos del trigo.
Recordatorio de El otro lado de la noche y Vapor frío. Del libro POEMAS DEL OTRO LADO DE LA NOCHE (2004)
URGENTE (82)
como un niño en Bagdad, me siento.
El respetable jamás será visto por mis ojos, porque no soy del palo
pero
intento decir siempre la verdad y no me gusta el color rojo.
Cerrado como un túnel subterráneo de serpientes,
desordenado como un circo que se desarma, a veces,
otras veces
organizado como el laborioso camino que surcan las hormigas.
Una vez ni siquiera lo intenté, para qué he de seguir entonces.
Puedo ser ave de rapiña, pez, carnada, jabalí o perro,
pero
jamás sería tu mascota pequeña que ha de seguirte a todo lado.
Urgente, seré alma y cuerpo. Seré el hombre de ningún hombre,
esa oveja negra… o el ángel caído.
Seré bueno y malo y rápidamente me echaré a dormir para soñar con el futuro
y recordar momentos ocurridos, en mí y a mi alrededor.
Seré, seré y volveré siempre de las cenizas.
Así, urgente como un niño en Bagdad.
EL POEMA DE LOS GUERREROS. II. (83)
Mantengo la retaguardia, un guerrero ha de estar prevenido
de día,
de noche,
de toda manera posible, por más el sueño no llegue.
He de sentir aves de rapiña en el corazón y un vacío enorme en el alma.
Gastando el filo de mi espada, necesito volver, ser, partir quizá.
Pero un guerrero es de la luz del sol, del brillo de la noche.
Es de los tres tiempos y de ninguno a la vez.
La herida cicatrizó,
es el momento de volver.
El firmamento brilla en mis ojos y mis ojos sueñan con el río.
Por allí debo andar
o por algún bajo barrio, de casas de ladrillo y de noches frías desoladas.
Mantengo la retaguardia porque sé, me has de estar esperando, ayer, hoy y mañana.
Para eso debo estar prevenido y ardiente a la vez.
Quiero, te quiero vida. Te respiro, mas a veces me haces mal, pero igual
como todo guerrero
he de volver a mi tierra y devolver al barro lo que es del barro.
Ojo por ojo, diente por diente. La vida sublima, y tú,
mi tragedia, mi musa, mi causa
me esperas cada vez. Pues quédate tranquila,
todas las noches he de volver con el cuerpo cansado mas con las venas henchidas
de gloria y de espanto, una amalgama guerrera
para un guerrero como yo, que es, siempre es.
EL POEMA 83 SE SUCEDE A El poema de los guerreros ESCRITO EN ENERO DE 2007. EL POEMA ERA ASÍ:
Más allá de que los hierros más fuertes
se cuecen en los hornos más calientes;
de una batalla
el guerrero vuelve herido a su refugio
para sanar las heridas y
no demostrar debilidad ante el enemigo.
Cura las heridas y vuelve más fuerte aún,
triunfa en la batalla y todo se lo debe al fuego del hogar o
al fuego sagrado que de su pecho jamás se apagó.
Un buen guerrero sabe cuando debe frenar la marcha,
sólo uno bueno, uno especial.
En general, todos los guerreros siempre al frente van,
pero
son pocos los que más que inteligentes son, y
saben frenar para luego
volverse a encarnar en el súper guerrero, en el verdadero.
Miran al cielo y ven a dios, miran abajo y el infierno no existe.
CUANDO ÉRAMOS ALGO EXTRAÑO (84)
Iba y me mareaba. En cada instante separado de a momentos.
El lamento de tu patrón líquido y sutil, que no sabía encajar
era la desgracia de mi corazón.
Soportar es tolerar todo tipo de violencia, mental o carnal.
Tu risa loca e infernal, a las 6 de la mañana, me daba temblores
y sacudidas mis dos órbitas, ya estaba repuesto.
Pero qué mal me hacías. Sí, si yo iba y venía
sin saber qué decir.
Me quedaba contigo, te abandonaba como a un perro y volvía por ti.
Iba y me mareaba. Vomitaba por poco, mas la vida no era rosa.
Tenía asuntos pendientes, contigo, con mis amigos y mis queridos.
Ya no habrá idas y vueltas ni escalofríos ni risas infernales. Ya no.
Y SOLEDAD (85)
Hoy estoy sintiendo lo que nunca he pretendido sentir.
Viene de regalo el sentimiento; prendida una bengala
como esos tigres de África.
La vida siempre puede ser mucho más.
Nunca esperé mucho de ella… pero esperaba algo más.
Siento con el corazón, explotaría mi cerebro
si escribo mil poemas más. Es la nueva sensación,
el temblor en el pecho
y una melodía de arrabal que se viene con nieve y alma.
Los nevares de la vida tienen siempre latidos fuertes.
Nada que ver con la tormenta. Hoy resplandece el sol,
tengo alegría dentro de mí, y soledad.
SOÑARÉ (86)
con tu mano blanca y fría, volviendo del asfalto invernal;
con tu mirada cristalina y celeste (¡tienes ojos tristes!);
con tu boca dulce y con toda la geografía de tu cuerpo.
Aunque la vida arde muchísimo, no habrá excusas,
¡sólo espero por ti, en un tierno, entrañable sueño!
Soñaré y aún estaré solo. Pero siempre vuelves a mí,
somos dos polos opuestos, nos confundimos perfectamente
y así, completos, nos unimos, más allá de todo sueño.
FANTASMA (87)
El verdadero pesar no entiende de quebrantos
ni de altos en el camino.
Atahualpa lo cantó (cual primera oveja negra rural)
Verso a verso, beso a beso. La vida no acaba si estoy contigo.
Cuánto quisiera que mi vida no tuviera final.
Yo te cuidaría y te amaría más allá de la muerte física.
Tú no estás conmigo, y sé
hay otras chicas
pero no sería lo mismo jamás. Un baúl de objetos del pasado.
La humedad adolece en mi pecho y me tiemblan los tobillos.
Eres poco menos que un fantasma;
debo seguir adelante, porque el pesar no entiende de quebrantos
ni de altos en el camino.
SUEÑO (88)
a veces sueño que la vuelvo a mirar a los ojos,
que la encuentro en Buenos Aires.
Sueño con mi banco de escuela de segundo año,
¡qué feliz he sido!
Dios mío, devuélveme el patrón que era mío,
¡devuélveme el alma pura e inquieta, que era mía!
Sueño con Samy y con otras personas entrañables.
Sueño conmigo, cuando tenía menos de ti, mi dios.
Y como siempre, me despierto y estoy solo en mi mundo,
como un miserable olfateando los rastros de mujer
e intentando ser el rey boca abajo, de los poetas.
DOS VIDAS (89)
Una vida no vasta para olvidarme de mi alondra.
Se necesitan dos vidas diferentes cada día, dos lunas cada noche.
No puedo seguir respirando el polvo de mi encierro.
Todo es muy triste. Si ella supiera toda la pasión que acallé,
toda la condena que vencí y todo mi mundo que fue ruina alguna vez.
Hoy cambié un poco, pero siguen arqueados hacia abajo, mis labios.
Entregué todo luego de no haber entregado nada;
¡cuánto otorga el silencio a veces!
Una vida no vasta para olvidarme de esa muchacha cabello de fuego,
tan blanca, tan profunda, tan intensa, tan platónica.
JAMÁS (90)
seré bendecido con laureles ni harán una fiesta a mi poesía.
El culto del mate, jamás será terminado, incluso luego de irme de la tierra.
Jamás podré ya darte un beso, alondra, ni besar a otra mujer sin pensar en ti.
La vida asusta, jamás me dejará de asustar. Tengo problemas con el asfalto.
Jamás habrán ríos sin sangre ni venas no henchidas,
dejaré de ser un loco bohemio (que se cree gaucho).
Jamás me verán de rodillas ni aceptaré a la sociedad, que me carcome.
Hay cuestiones de la vida de las que jamás daré luz de palabra.
(Todavía recuerdo cuando mi palabra era un documento, jamás).
SOY (91)
latino y criollo,
no puedo sostener mi palabra con el peso de mi honestidad
mas puedo
ir a Tijuana e intimidar sin amor.
En el pantano social me hundo hasta el cuello
y no hay heroína que me rescate;
me pierdo en Groenlandia (el hielo es enorme)
Los nevares de la vida, oh… ¡cuánto queman!
Soy vaquero en el lejano oeste y oveja negra en Buenos Aires;
pesado y complejo en mi mundo
y sigo buscando tus ojos, que un frío atardecer fui a extraviar.
EN MI CASA (92)
Está amaneciendo.
Un diario deportivo descansado en el mantel de la mesa del comedor;
una hoja suelta, en blanco, muerta… no me dice nada;
unos cigarros que esconden cáncer;
el mate, yerba buena si la habrá.
Oyendo una balada nacional, no pienso en nada,
ni siquiera en los ojos de Samanta
que pasaron al archivo negro de mi tiempo.
La paz en mi casa es descomunal y sagrada.
Los primeros rayos de sol dan a un sillón caoba
y yo no quiero recordar (nunca, nunca más).
SÚBITA INSPIRACIÓN (93)
La penumbra quieta en la soledad mágica de la noche,
se me figura que un bohemio se ha escapado de su casa
y arrojado en un banco de plaza,
pintado con la seda plateada de la luna, que resplandece
en este momento
en que escribo este poema.
Las cosas tienen recuerdos, como mi lámpara de luz
o ese reloj que parece desafiar al tiempo.
Los faroles en las esquinas porteñas, el río en Puerto Madero
y los puestos apagados en El Caminito
son mi esperanza y mi dicha inminente.
¡No padre, no hables ni calles! Oh, dios…
El aire de hielo líquido, enfrió todo mi cuerpo, menos mi pecho
que sigue latiendo, porque late, late y late
ese pechito argentino
que poco sabe de alegrías y demasiado de sonrisas verdaderas.
¡Amianto al fuego!
Pero no, no padre, ya no llores. Oh, dios…
100 GAVIOTAS VOLANDO (94)
Me quema el frío líquido, agua ardiente de tu boca.
Quiero libertad, 100 gaviotas volando.
La vida tiene movimiento, rotemos alrededor del hogar
y pensemos en nuestro idilio, sin pensar demasiado,
sólo descolgar la luna de un rincón del cielo
y soñar que somos un sólo corazón, que recorremos juntos el mundo.
Como 100 gaviotas volando en un aire fresco de playa y de mar;
las gaviotas volando sobre una bahía,
y tú y yo, juntos, por la vida sólo sintiendo, el amor de un momento
o de todos los momentos
que se convergen en un instante infinito, que dura para siempre
pero se acaba
cuando abrimos los ojos. Tú, yo: ¡100 gaviotas volando!
MI QUEBRANTO (95)
Tuve mi quebranto de libertad,
éxtasis,
pies fuera del margen de la moral, de todo lo prohibido por las leyes naturales de dios.
Quiero volver el tiempo atrás, no puedo,
hay un muro infinito, negro, que me obstruye y me detiene.
Choco y no me doy cuenta, me doy cuenta y ya choqué.
Tuve mi quebranto de medio pájaro en la mano,
de un millón de palomas volando lejos de mí
y así
me quedé tieso. Hoy, me quedo en absoluta libertad carcelaria,
mientras pasa la vida…
yo quiero mi quebranto, mi segundo infierno. Pero imposible.
Tuve época de epopeya y auge poético
y no me conformo con el presente:
¡quiero los tres tiempos, los tres!
Quiero lo que ya ni entiendo. Hacer de cuenta que estoy muerto,
que mi padre llora,
que mis hermanos han crecido
y que una princesa llamada Silvia, siempre está para abrazarme.
Así, yo quería mi quebranto, de orgullo, de pena, de nostalgia,
de cruda melancolía
porque todo, todo lo que anhelaba
se me escurrió como el polvo entre los dedos. ¡Entre los dedos!
POR LA NOCHE (96)
con una ristra de ajos y la cabeza de un rey,
vamos tomando velocidad. El paisaje a los costados, bosque.
To my friend Hernán,
una carta escribo mientras en flashes pasan los troncos.
Tengo un as bajo la manga;
me lo guardo para cuando esté a 5 segundos de la muerte.
Leo Almafuerte y fortalezco el sentimiento sangriento de mi corazón.
Por la carretera, pasa el tiempo y nadie cae en la cuenta.
La vida es ancha y corta. Por la carretera vamos
con una ristra de ajos y la cabeza de un rey.
EN EL AIRE (97)
polvo de muertos y plumeros que nos miran.
Un ombú me vio crecer,
mas el ceibo otorgó troncos a mi camino.
Así, con la fuerza y la nación,
crecí entre pabellones caseros y aroma a nardos olvidados.
Ya no busco tu mirada ni escucho tu sonrisa de madrugada.
¡Todo se ha secado, incluso el Río de la Plata!
En el aire, alguna vez, tu mirada confundiéndose con la mía,
y nuestros suspiros… en el aire.
LABERINTO DE TEXTOS (98)
Quería arbejas con puré de papas y rayos violetas.
Estaba en el limbo de la quimera, en el trastorno de las neuronas débiles,
y me perdí
en un laberinto de textos, en una infinita biblioteca de poemas amateurs.
Quería saber de ti y conseguí tu número. Te llamé y metí el dedo en la llaga de ayer,
te perdí (para siempre te perdí).
Hay dolores que si no mueren: matan…
Quería encontrar el poema perfecto, hasta que te olvidé, poco a poco.
Nunca llegó ese poema, mas sí el peor de todos los escritos.
Estaba buscando la salida del laberinto, pero nada encontraba,
mientras moría de sed y los poemas me herían profundo.
Hay dolores… ¡que si no mueren matan!
VENGAN TODOS (99)
Vengan todos a la fiesta del fin del mundo, habrá payasos y burbujas.
Sólo se trata de sobrevivir al espanto de la soledad,
de sobrevivir con alegría y esperanza de fin de año.
Traigan flores primaverales, por más contracorriente,
¡seamos como los salmones o embauquémonos a la par de la corriente!
¡Lo que sea por vivir un día más!
Cómo suenan los órganos, cómo canta esa guitarra campestre…
La vida no es sólo trabajo. Seamos laboriosos, contentos, genuinos.
Seamos todo lo que pensamos no podremos ser. ¡Seamos siempre!
Siempre seamos como si fuera nuestra última carrera.
Encendamos el motor de ese todo terreno Ford. ¡Disfrutemos la luna!
Una fiesta, vino, cerveza y melodías bailanteras. ¡Vamos la cumbia!
Vengan todos que tal vez, después de este día, ya no estemos. ¡Vengan!
¡Vengan todos!
NO ES TAN FÁCIL OLVIDARTE (100)
Se me escarba una herida en el pecho. Son las garras del recuerdo.
No es tan fácil olvidarte. Para eso necesito otro corazón que querer,
una mesa eterna
o arrojar al suelo el jarrón más caro del mundo.
Las galaxias chocan y forman la eternidad. Quisiera chocar contigo,
contigo una vez más.
Se me acaban los papeles. No tengo remedio para mi enfermedad
de escribir, de escribir sin cesar, sin cesar…
No es tan fácil olvidarte. Lo quisiera, pero tu mirada es más fuerte que mi sensiblero.
He de decir que la vida continúa, continúa de hecho;
cómo hacerle entonces a la mía, que más que vida es una sobre vivencia
oscura y absoluta,
No es tan fácil olvidarte, menos si todos los días son grises y el sol se oculta,
¡se oculta!
ANTOLOGÍA… AÑO 2004
DE LOS LIBROS AL INFIERNO
(PROSA POÉTICA)
Con las ventanas cerradas, las cortinas en velo y las persianas caídas, sin un gramo de luces del sol en mi habitación, dispuesto a escribir lo que la memoria del corazón me indicara, sin saberlo, en ese momento. Esperando recibir algo de esa alquimia bendita y bendecida, porque el talento no existe, es espíritu o destino. O solo cadencia. O tal vez... una forma de inteligencia. Y una frase se me vino a la memoria, frase que luego blandió a mi corazón. Es que perturbado yo estaba por el momento del mundo, que nunca cambia. Tuve mala suerte: no sería como tantas veces... el momento de apuntar la mirada a lo que nunca vemos... aquello abstracto. Era realidad, aunque, para algunos, negada realidad, o cegada realidad. Y la frase, de Thomas Mann, resonaba así... “De esta fiesta mundial de la muerte, de esta mala fiebre que incendia el cielo, ¿se elevará el amor algún día?”, esto se preguntaba el autor al terminar La montaña mágica. En esta obra se enfrentan los libros con la vida. Las arenas de la historia no dan muestras de haber traído respuesta a esa pregunta fundamental, entonces me pregunto, como tantos mas se preguntarán, acerca de los libros.
¿Sirven de algo esos objetos que se fueron sacralizando y que pocos se atreven a criticar? Y si es así, ¿para qué sirven?
Tantos adjetivos hay que no alcanzan... Hay libros originales, reiterados, agradables, frívolos, vitales, innecesarios, acoplados, inarticulados, iluminadores, perturbadores, inspiradores, inmóviles, ostentosos, reservados, osados o tímidos, divertidos, aburridos, comprensibles, nebulosos, verdaderos, mentirosos, testimoniales o ficticios, claros, oscuros, ocasionales o profundos, desafiantes o serenos, sanos, enfermos, aliviantes o dolientes, y un puñal en mi frente... porque tantos adjetivos pudiera haber que no tuviese sentido seguir escribiendo ya que nunca los alcanzaría al vuelo, tampoco tuvo sentido haberlos escrito, pero lo escrito es huellas en la arena, se debe borrar solo o lo harán quienes caminen detrás de mí, yo no podré hacerlo.
Ya no intento hablar de adjetivos de libros... me sale muy mal. Solo que, desde mi forma de ver los libros – que es humilde pero sincera y no está de más decir que mis principios son un nuevo divieso de arena en el mar, y los hay por millones -, puede haberlos buenos y malos: que eso es posible. Pero siempre es subjetivo, libros buenos y malos habitando en nuestra mente, alejados de la realidad. Dentro de los malos libros, no por malos sino por malvados, no por causa de calidad sino por consecuencia de nuestros gustos; los hay diversos. Los dos primeros, paradójicamente, los defino con el nombre de dos personajes de la historia que atrapan mi inquietud por saber más de ellos. Los libros Frankenstein – hechos según el cortar y pegar que la computadora propina (que no es lo mismo, y acaso lo contrario, que juntar selectivamente nuestras mejores líneas para engendrar así un buen libro, o un buen poema) -; los libros Drácula – que succionan nuestro tiempo y no dejan nada – y los libros virus, aquellos que se reproducen sin que sea posible saber cómo, hasta cuándo, con qué consecuencias y hasta qué punto la veracidad y nobleza de su justificación.
Por estos tres tipos de libros, creo, no es de extrañar que muchos se alejen de la lectura. Entre las realidades de lo que llamamos “civilización” creció la industria editorial, frente a la que sería bueno recordar que la lectura es artesanal, como lo es el amar. Y el escribir es sentimiento, como el amor, que no se puede inventar, fabricar o comprar. Al menos es espíritu, que también es un estado del amor.
Yo creo estas cosas solo por creer, y por querer creerlas también. Y como creo me desarmo en creer que la lectura sirve para reconocer lo que no es infierno, cuando el infierno es el centro de nuestras vidas y en medio del infierno vivimos. Y lo que es cielo, cuando todo es nubloso. Lo que es el amor verdadero, en un tiempo en que ese amor se está extinguiendo...
Recordatorio de De los libros al infierno. Texto suelto.
HEDONISMO (101)
Mirada chispeante, movimiento circense,
nada más para conquistar a la reina del hedonismo
repleta su cuerpo de crema y de frutillas.
Una brisa de primavera a la vera de un río.
El sueño de Camarón en los arrabales del contento,
el loco en el centro de la felicidad.
Elefantes de chocolate y perros de vainilla, hacen
de mi mundo un hedonismo.
VICTORIA (102)
La charla se acabó. Ya no hay más filosofía absurda, en horas bajas.
Queda una bandeja de plata con resabios de mi infierno.
Será que todo lo que acaba no siempre acaba mal. Ah... la soledad…
Ese amigo fue, es y será el que siempre me escuche, más allá de tiempos de cólera.
Hoy me siento fuerte y débil, ¡terrible ambigüedad!
Se acabó todo mi mundo inmundo y limpio. Limpio, limpio y sucio.
No deseo volverme. Sólo quiero mi bandera, de cielo y de infierno,
¡de victoria!
CUANDO TE MARCHES (103)
Déjame cerrada la puerta, cuando te marches
con tus amigos del asfalto, hacia donde se pierden las vaquitas ajenas…
No voltees. Te contemplaré el pelo ese tuyo de fuego,
pero no te vayas sin antes cerrar la puerta
porque ya no querré ver a nadie.
Nunca me doy por vencido, pero nadie me va a engañar:
¡tu serás siempre el amor de mi vida!
La eternidad nos volverá a juntar, así seremos un sólo alma.
Que el sur, que el norte, que la costa, que la cordillera,
¡dónde estarás my love!
Sin ti siento morirme, aunque sólo sea un sentimiento.
Déjame cerrada la puerta, cuando te marches.
TÚ (104)
La gracia de los delfines en tu cara de rocío.
El perfume erótico en tus pechos valles de libertad.
El sabor del placer absoluto en tus labios abajo más dulce.
La elegancia y la ternura de un cisne en tu silueta espléndida.
La magia de quien no entiende de letras y protocolos.
La hermosura de toda niña nacida con el don de ser conquistada (cada instante)
El frenesí de quien se muerde la ignorancia para saber encajar,
tener feeling, tener dios.
Tú, esa eres tú. Tan chica de mamá y tan villana a la vez. Tan linda,
eres especial y tu simpatía es my broken heart.
Tú, toda tú para siempre, en ti, en mí, en los dos, unidos a la par, hacia el mar,
de donde venimos. Somos una especie en extinción.
Tú y sólo tú y yo, libres en un mundo anárquico de besos y de amor.
Besos. Amor. Tú.
LETRAS A MÍ (105)
En la penumbra quieta
con un filamento no puedo sostener todo mi mundo.
El día nublado parece decirme “hasta nunca”.
Jamás dejaría humillarme ni dejarme ver de rodillas.
Lesionado el músculo que siente y que late
puede llegar la sangre a la corriente.
No me va a vencer la potencia del destino ni un engrupido cualquiera.
Sea o no sea, mi carne no es para los leones;
mi humanidad no es patria del demonio.
El tiempo, cuando hay tempestad, no existe
y el universo choca galaxia tras galaxia.
El silencio, mi enemigo más respetado.
En la penumbra quieta
con un filamento no puedo sostener todo mi mundo.
EL QUE FUI ALGUNA VEZ (106)
No podré volver a ser el que fui alguna vez,
el que era antes de la era de la sequía social y autodestrucción.
Tampoco ser
el que fui durante esa era, esa tempestad.
Tengo el menester de ser cada instante un poco distinto
para así
poco a poco
alejarme más de la figura que fui, algún ayer (no tan lejano)
Te amé, te recordé, te lastimé… ¡casi me mato!
Toco madera esperando ya no ser el que se inmola, el que sufre
por todos los demás.
El silencio se apoderó de mi cuerpo;
fui preso en mi cárcel de puertas abiertas.
Un maniquí me guiña y no me da un beso, ni aparezco pintado.
Es el tiempo como una inmensa rueda que gira incesante,
así
nunca se detiene… mas todo vuelve y vuelve. Tal vez no todo.
Pero
no podré ya, no ya… volver a ser el que fui alguna vez, ya no.
NUNCA MÁS (SERÉ) (107)
El lívido rostro, el fantasma entero en la noche de otoño.
No hay luna, los astros fueron comidos por el cielo.
Los vidrios de mi casa: empañados de helada vaporosa.
No soy un vampiro, aunque no puedo no reconocer
que amo la noche y es mi lugar.
Como Federico, ¡busco la luna!
A vencer o morirse, sobrevivir con potencia de cintura;
sólo se trata de estar vivo.
Un piano toca mi sinfonía y soy más rey poeta que nunca
(esos reyes al revés)
22 veces te llamé en lo que dura una noche, toda la noche.
Golondrinas en mi corazón, no quieren guerra, no quieren paz,
están revueltas y revolotean por todo mi pecho, dentro.
Más especial que nunca, este momento. Cuánto añoro los ratos largos,
el vino con soda a la hora de la cena.
Nunca más, nunca más. Nunca, nunca más seré.
TE OLVIDÉ (108)
Me encantan la cerveza, el mate y el pan;
la obligación de escribir cada día un poema.
Tantas noches tardé en olvidarte que me rompí todo,
me quebré en el sentimiento.
Bajo el halo de luz de una lámpara de cristal
te recordé cada nocturno sentir.
Como los vaqueros del lejano oeste,
sólo desenfundo mi revólver si hay duelo.
Me encantan la cerveza, el mate y el pan;
la obligación de escribir cada día un poema.
Tantos sueños rotos tardé, tantos crepúsculos…
que te olvidé.
COMEDIA TRISTE (109)
Si alguna vez falté a tu ilusión súper amorosa
y ni tus ojos llorosos conmovieron mi sentimiento,
estoy en el rincón más oscuro de Buenos Aires
entregándome a la condena más maravillosa.
Soy un poeta masoquista hedonista y un soldado raso.
Cuando había una niña en el tango,
nada más se podía esperar.
Celeste el tanguero y nublado el cielo hoy.
El clima hostil, la muchedumbre indiferente,
me hacen no sentir en pertenencia
con ninguna parte de esta
comedia triste
que no sé cómo se llama
pero que tiene cinta infinita, que jamás se acabará.
ADENTRO DE MÍ (110)
Soy la mímica del espanto, el lucero que se apaga,
el credo que nunca practiqué,
el dios que es mío y que es de todos y en cada uno.
Adentro de mí: todo un río de sangre revuelto,
un volcán en ebullición (a punto de explotar)
El mimo de la calle florida es el libro de Once
y el banco roto de Constitución.
Un enorme charco de olvido en el pueblo capital.
Adentro de mí: arrogancia en exceso, poca astucia,
laboriosidad sin fin de lucro
y ravioles de cada viernes.
AMOR Y OTOÑO (111)
La primera lágrima cayó por mi mejilla, la segunda por mi corazón
sangró y quemó el espíritu.
Prefiero la verdad, siempre siempre siempre. Aunque duela mucho
y demasiado sea el esfuerzo por olvidar ese cachetazo
que el verdadero destino me dio.
De hablar de política soy un 0 a la izquierda,
mas deseo compartir una frase con usted, querido lector amigo desconocido:
dice: “la ignorancia contagiosa subconsciente colectiva
ahoga al más sabio y aventaja al más burro”.
Mas prefiero el amor, la falta del mismo, el despecho líquido ardiente eléctrico.
La primera hoja de otoño se desprendió en una vereda desolada de Baires
y
sentí un topetazo en mi sentimiento. Como una nostalgia ácida
y
el otoño se posó como la primera flor, aquí con ramas secas y hojas marchitas caídas.
Prefiero el amor y todos sus matices. Prefiero lo que no puedo, lo que escribo.
¡Prefiero siempre, siempre siempre el amor!
COMO UNA OVEJA NEGRA (112)
Dónde fui a perder la armadura, dónde el corazón…
no lo sé, mas sé que mi vida se destruye a cada instante
y ya no quedan santos que me salven,
prendí todas las velas.
Ahora estás lejos… cuando una vez fuimos uno y no existía dolor.
El alma parece habérseme despegado del cuerpo
y ando como un junco, que se dobla y se dobla
mas siempre sigue en pie.
Pero, andando lento y cautivo de los horrores de mi sentir.
No puedo más que gritar al vacío
donde iré a caer
cuando me despierte de esta pesadilla viviente,
cuando haya sueño
podré caer por el acantilado, al vacío.
Escasea la sensatez y parezco morir sin ti.
Soy como una oveja negra en el camión de carga
preparado para ser pelado
y quedar desnudo de piel bajo una lluvia ardiente sobre mí.
SI TE FALLO (113)
y no nos vemos en 4 meses,
te llamaré desde cualquier teléfono porteño
para saber cómo estás, si acompañada, si en soledad
y volverme adentro
de mi cueva de cemento, donde me refugio de la multitud.
Si te fallo espero no ser vulgar o someterte a un retaceo de amor,
espero fallarte por exceso de sensiblería
y no callar jamás mi sentimiento.
Espero tener una bandera, blanca pura para ti,
estés conmigo, con otro, sola, en ningún lado.
Si te fallo y no nos vemos en 4 meses,
te llamaré, ¡desde cualquier teléfono gastado!
EN LA PRISIÓN (114)
En la prisión de las monedas, tu luz es mi escape,
la libertad sabe a tu piel, la pasión a tus besos,
la ternura a tu andar, la nostalgia a tu mirada
(perdida en el túnel)
El sol y la luna se confunden extraordinariamente
para crear un eclipse
que se ve hasta de mi encierro.
En la prisión, tortuosa, física y mental, estoy.
Las neuronas débiles
temen al presente y descreen del futuro,
donde todo será. ¡Ah!
NARDO (115)
Yo vendré con un nardo para dártelo y quitarte el corazón.
Tengo astucia pendiente y otros asuntos… pero no contigo.
Ya hay olvido de amigos y algún que otro mayor suplicando.
No es un poema de amor, pero tengo un nardo y es para ti.
¿Que no te gustan los poemas de amor? Puedo entenderlo
pero no frenar mi inspiración.
Si quieres, cuando entregue a tu memoria letras románticas,
quema el papel en una vela,
llámame y dime lo que hiciste, así dormiré tranquilo, querida.
Yo vendré, estaré al pie de la lumbre de tu hogar.
Tengo fueros de poeta… para morir por amor.
En el país aspirina, aspiro una raya y luego me despierto del sueño,
y ahí estás tú, un fantasma de hermoso semblante. Sólo queda polvo
y el recuerdo de los momentos que pasamos,
sólo, hoy, tengo un nardo, para dártelo y quitarte el corazón.
JAQUE MATE (116)
Mi ángel de humo, mi demonio dulce y carcelero.
Tendría la palabra justa de volverte a encontrar,
aunque
no creo que tenga la palabra justa. Me contradigo
tan perfectamente
que me estoy quedando solo, mal solo, solísimo.
La vida da y quita. A mí tanto me dio un ayer
que hoy no puedo más que devolverle lo urgente,
entre poemas y mate. La tarde está soleada,
el sol no se oculta, el día no está nublado
aunque
sí mi mente, que piensa, que no se redime de tu mirada
y aún sigue sufriendo el corazón.
Los barquitos de papel se ahogaron. Me faltas,
eso es demasiado, y tendré que olvidarme de ti,
entre poemas y mate. Jaque mate para mí.
TU CHICO LATINO (117)
Me siento inagotablemente feliz,
siendo el bucanero de tus dos piedras preciosas,
el carcelero de todos tus enemigos,
el que ablanda tus noches y enciende tus días,
el romántico idiota que te escribe un poema,
el soñador que se va al cielo, de tu mano,
el bueno, el malo, el guerrero de tus campos de batalla,
tu chico latino cuando estamos en la cama
y tantas más cosas (ebrias y sobrias).
Así, me siento,
inagotablemente feliz.
SE QUEDA SOLO EL CORAZÓN (118)
cuando en la noche el silencio aturde fuerte mis oídos y mi memoria,
cuando en los muebles yacen abriles que fueron,
cuando soy esclavo de tu fantasma y rey de las tinieblas.
Se queda solo el corazón
cuando tú, amada, te marchas hacia el poniente sin voltear,
cuando aún sigues viva pero ya no estoy en tus pensamientos.
¡Cómo saber!
NI EL TIEMPO (119)
Ni Matusalém ni Frankenstein me harán temblar de horror.
La Ley del Talión no cortaría jamás mis manos,
pues jamás fueron perezosas,
tampoco mis ojos,
ya que vi la más linda maravilla sobre la faz de la Tierra.
El tiempo podrá consumirse, y ahí estaré yo, en medio de una plegaria,
suelto, libre,
nunca atado a las amarras del barco que sigue la corriente. Sólo tú…
Samanta.
DIME (120)
Que me has dejado por otro,
que del otro lado del amor todo es odio y violencia mental,
que se queda solo un corazón, cuando un hombre está solo,
que estás súper viviendo,
que tu corazón late ahora por otro,
que el cementerio viviente se me ha hecho en mi casa,
que estás alegre, radiante, fulgurosa y atractiva
porque estás enamorada,
pero querida, nunca,
nunca me digas que no me amas.
COSAS BUENAS (121)
El mate amargo en la quieta penumbra de una noche hondamente silenciosa;
el cariño de los queridos…;
la ausencia de la amargura;
los madrigales de la transatlántica Madrid;
la máquina de dios luego de un lustro de encendida;
los zapatos nunca lustrados;
la incertidumbre de la vida;
el misterio de la felicidad y el destino;
el luna park lleno, porque toca Andrelo;
4 amigos en el frío calor, en el tajante aire helado
de aquella ciudad de nieve y de río,
de nieve y de río.
ANTOLOGÍA… AÑO 2005
LA SOLEDAD I
La soledad, hoy es roca
que me aplasta
cuando los jardines bajos de mi hogar
son arrasados por oscuras sombras.
La soledad, hoy es dama
embelesada,
adornada de espinas interiores
que lastiman mi ser sin yo lograrlas ver.
La soledad, roca y dama,
me aplasta y me embelesa,
me cubre de negras sombras,
me lastima de espinas interiores.
La soledad, maligna
todo lo transmuta,
transforma las macetas del balcón de mi hogar
en monstruos petrificados por el tiempo.
La soledad, bella,
constelada
de un cielo sin tan solo una estrella;
la soledad: entero me desalma.
Recordatorio de La soledad I. Del libro LA SOLEDAD (2005)
ENTRE NIETZCHE Y SAMANTA
Yo leo Nietzche pero discrepo y siento
que benditos sean los compasivos y los buenos,
por más débiles, por más temerosos
que sean.
Yo leo Nietzche pero de acuerdo estoy
en que el noble molesta a todo el mundo.
Sí es verdad, ¿por qué negarlo? ¿Cierto?
Será sagrado admitirlo.
Y mientras escribo estos versos
hay un arco iris en la pared de mi cuarto
de colores azul, verde y rojo; de colores
casi tan perfectos como aquellos que abrigaban
a Samanta, esa muchacha... ya olvidada.
LA IGLESIA Y EL GOBIERNO
Un león con piel de cordero
volando pasa cerca de las campanas de la iglesia
más cercana a mi hogar.
El atardecer es mudo; el sol
se hunde lento detrás de los edificios
de esta quieta, tan quieta Buenos Aires.
Pero la iglesia sigue allí,
más quieta incluso.
¡Quieta! ¡Quieta! ¡Quieta!
Y el gobierno también...
¿Quién podrá socorrer a los pobres?
PRESENTE SIN PASADO
El sol renace de las entrañas de mi mundo interior;
luz y paz se dan la mano
mientras escribo este poema
de presente sin pasado.
Las sirenas del mar de mis venas
le dan música a mi cuerpo;
le entregan belleza
de espíritu sincero.
Hoy estoy como antes de ayer.
Ya no soy un malhechor
de los crepúsculos diurnos.
Todo, todo: a un dios se lo debo.
AMAR
es
claudicar las amarras de nuestro barco interior;
soltar
las sogas de bronce de nuestro espíritu.
No aferrarse a las huellas;
ser un presente ser humano no poeta;
ser como el viento, como el rocío,
como la incandescencia del verano.
No existir funesto con las almas
despiadadas;
vivir intenso, espeso,
de recuerdo inexistente.
TODOS MIS DÍAS
Todos los días son mi cumpleaños
cual una calesita de luces con caballos de plástico;
una torta de dulce de crema y chocolate:
ahora late calmo el corazón.
Todo mi rostro sumergido en burbujas de cristal;
mis dos ojos abiertos
como una grieta en un desierto
que es océano.
El pecho es para recibir balas o flores:
yo no recibo nada porque no deseo recibir,
pues no me alcanza
la maldita vanidad.
Todos mis días son felices
(pensar que dudaba de la felicidad);
tengo corto el pelo y extenso el sendero
de las ilusiones.
INMACULADA
(a mi madre, Silvia)
Inmaculadas las entrañas de tus intenciones;
eres como las gaviotas que trazan círculos invisibles sobre el mar.
Tú, con tus actos: me entregas ejemplo bueno de ser.
Eres un alma toda llena de hermosas flores multicolores.
Pero cuando azota la adversidad: eres amorosamente feroz;
defiendes con toda tu alma a tus queridos seres, y a ti.
Para mí, eres inmaculada; noble el corazón; puro el pensamiento.
¿Cómo cargas con tanta fuerza tantos días pesados?
Cada luna: más te respeto; más te quiero.
TU ESENCIA
Me recuesto en el respaldo de tu esencia;
reposo contigo, amiga del alma.
Es suficiente una mirada tuya
para aplacar la tormenta de mis ojos;
tormenta que no es tormenta;
tormenta mentirosa.
Pero tu esencia es el agua y es el pan;
es el abrigo siempre listo
a protegerme del frío helado.
Yo te quiero cual corazón en las manos.
DESPERTADO
He despertado:
mi cuerpo está calmado, relajado;
tibio, como la sombra de los ombúes en pleno verano.
Mis cabellos son como esponjas secas.
Mis ojos como cristales de iglesia abandonada.
Mi alma toda descansa con la paz de Mahatma Gandhi.
Qué más que añadirle a este poema, si mi alma así se encuentra.
PUREZA
La sombra de una vaca sagrada de la India,
en el sur de Asia,
es toda, toda mi sombra.
Mientras la luz del sol del mediodía
da potencia a mis cabellos;
estoy vivo: escribo.
Nada más puro que el agua y el fuego:
no poseen pensamiento.
Son opuestos, pero no se laceran.
La respiración de una bella joven
puede acabar con mi sistema respiratorio y mental:
soy muy sensible a la belleza;
en este poema lo confieso. Pero soy fiel;
jamás hurtaría la dama de mi prójimo:
la moral me puede más.
El aire que refresca mis pulmones y cabellos y dedos:
es también puro, como las sombras de las vacas en la India;
como el fuego, como el aire, como la luz del sol y la respiración de una joven.
MI FELICIDAD
por doquier. El cuerpo entero me vibra.
El aire que me rodea: está feliz, es vital
para mis pulmones.
Es como desnudar las partes más sensibles de la mente.
Vibraciones en las manos y en los pies.
Es una aparente eterna alegría.
Es un mate a la mañana, con los pajaritos cantando.
Es otro mate a la tarde, con las bocinas de los autos.
Y ese mate nocturno, con las sábanas invisibles en mí.
Me siento en una silla a escribir: y mi felicidad lo es todo.
Esa palabra maravillosa es como las cascadas de llanto emotivo:
hasta en la tristeza una gota resbalando por las mejillas
hace cosquillas.
Pero yo, hoy, cuando lloro: soy llanto de una hermosa felicidad.
EN LA COCINA
Me acompañan, en la cocina,
una ristra de ajos ficticios;
un repasador; un reloj despertador,
extrañamente fuera de su sitio;
unas cuchillas afiladas; unos cuchillos;
tenedores del color de la plata;
un termo bordó como el crúor;
la pava con la que siempre hago mate
o té o café;
bolsas de papa, lechuga y tomate
en la resplandeciente heladera.
Tantas cosas me rodean...
La mesada está brillante:
mi semblante se refleja en ella.
Los muebles blancos me dan esa plena sensación
de paz en descanso.
Se me antoja un tomate.
ADIÓS
Unas perlas líquidas resbalaban por tus mejillas tristes
y una tragedia
muy en el fondo de tu corazón.
En la trastienda de tu vida: una muerte no era muerte.
Alas rotas de ilusión,
había, en tu espíritu invadido.
Alma a la intemperie desalmada, el infierno en el cielo
y un alarido mudo en tu garganta.
Un peso doliente en tu pecho frágil
cuando una carta te llegaba; en su última palabra: decía “adiós”.
Recordatorio de Entre Nietzche y Samanta, La Iglesia y el Gobierno, Presente sin pasado, Amar, Todos mis días, Inmaculada, Tu Esencia, Despertado, Pureza, Mi felicidad, En la cocina, Adiós. Del libro ESTADO NIRVANA (2005)
SI TE PIENSO O NO TE PIENSO
En el trópico de cáncer de mi corazón
hay furia de tormenta
si te pienso;
tengo renacuajos en la pileta
de mi cabeza;
piruetas echas todo ardor de infierno.
Si te pienso o no te pienso: es igual,
es lo mismo:
siempre la momia con vida me asusta
cuando me acecha
con sus heridas.
En el rincón más oscuro de mi rincón:
no hay lugar para círculos.
El aire, el silencio, el hueco de la muerte;
¿quién sabe dónde termina la vida?
Tuve risas, tuve heridas, tuve vida,
tuve muerte.
EL HOCICO DE UN RATÓN
El hocico de un ratón
cabe en el ombligo de mi felicidad;
en la membrana de mis ojos;
entre el hueco de los dedos de mis pies
y de las manos mías.
El hocico de un ratón
hurga los rincones sensibles de mi mente;
el motor de mi corazón.
Tan pequeño es un ratón y tanta más pequeña es mi vida
que no comprendo mi vivir;
me confundo, me hundo dentro: de mí.
SI NO VOLVIERAN A VERME
Estaré en la silueta de un cisne;
en el reflejo de los espejos de los jardines;
en la sombra de un jarro de vino tinto.
Estaré entre la gente que no es gente;
entre los cabellos erizados de una muchacha enamorada;
entre los filos de la madrugada desierta;
en los fantasmas merodeadores de la noche;
en el símbolo nocturno de la cara de la luna;
en las manchas de las cebras de ciudad.
NIÑA HERMOSA
Camino por el peñasco de mi soledad
y no encuentro tus pasos ni tu sombra.
Niña hermosa: ¿por dónde andarás
bogando tu vida de olivares?
Y yo camino, camino, camino. . .
Es cruda la realidad cuando se desnuda
como una musa inescrupulosa
frente al varón.
Pero dime, niña hermosa: ¿ por dónde andarás ?
COSTUMBRES HUMANAS
Costumbres humanas
de mirar hacia atrás
en la calle o en la mente.
En la rueda invisible de la vida de la fortuna
o la bancarrota
queda siempre una historia
por contar.
Nadie es malo del todo, nadie es bueno tampoco :
como dos polos opuestos
los humanos somos :
nos debatimos, entre el bien y
entre el mal;
nos convencemos de una alegría, de una tristeza,
de una ciudad,
de una ruina,
de una dura enfermedad;
nos convencemos y es todo
lo que nos queda.
En las veredas bañadas de oro brillante del cielo
no hay personas : hay gente : decente, indecente :
todo es relativo, no hay extremos.
Pero aún. . .
costumbres humanas
de mirar hacia atrás
en la calle o en la mente.
ME LLORA AL COSTADO
Un dios resignado me llora al costado
de mi hombro derecho.
Qué rabioso el corazón mío de papel :
un pato baila en mi sentimiento.
Cataratas de carmesí, en la boca mía;
una lengua de fuego en mi garganta;
una piedra verde pesada en el pecho mío;
un cangrejo en mi estómago celeste.
Un perro blanco volando sobre mis cabellos
demostrando su ternura.
Un lucero en el hueco de la noche :
utopías, ilusiones, deseos.
Un soldadito de plomo envuelto en llamas;
un peluche de Argentina no es peluche :
se parece al presidente
ese manso peluche; manso, el peluche :
el presidente. . .
No más decir, maldecir : ¿ para qué ?
Una bailarina de ballet con rojo vestido
de seda todo, se acerca a mi sombra.
Hoy prefiero dormir con los mundos ocultos,
mientras un dios resignado me llora al costado.
MADRUGADA
Los truenos : armas amenazantes de lo alto;
los relámpagos : descargas mortales.
Los follajes verdes a la intemperie,
al son de la muerte, al unísono.
La niebla del amanecer lo cubre todo;
menos rocío, más brisa de frío
en esta primavera de amores
o desamores.
De repente : una bicicleta con un niño al volante
volando pasa
sobre las copas de los árboles
y esparce polvo de brillo de sol.
Los sollozos se esfuman, como el humo
de las chimeneas en los hogares contentos;
madrugada : me da la mano un fantasma
y me abriga un sentimiento.
Recordatorio de Si te pienso o no te pienso, El hocico de un ratón, Si no volvieran a verme, Niña hermosa, Costumbres humanas, Madrugada, Me llora a un costado. Del libro PEQUEÑO LIBRO DE DELIRIOS (2005)
PALABRAS VERDADERAS Y EMBRIAGADAS (122)
No hay peor mentira que la de mentirse a uno mismo
porque
mintiéndose a uno mismo se le miente a todos los demás
y no somos verdaderos.
Tengo nieve en el corazón, se mezcla con la sangre
que bombea y bombea y bombea
como un gran bombeador.
La vida es más compleja que encontrar en la paja una semilla.
Quiero tu instante, quiero el mío y el de todo el mundo
(mundo al que quiero poco menos cruel, menos histriónico,
más inocente, más entendible, más justo, más contento)
Salgamos hoy mismo a bailar por las calles mojadas por el aguacero.
Hoy, ja, ya me pregunto si el presente será sueño o realidad.
Pero mañana es mejor, siempre y en todo tiempo. Pega el viento del oeste
y el norte no tiene timonel.
El gran barco se hundió y todos lloraban. Yo no vi ficción ni realidad.
Yo, el de nunca jamás. El que acabaría con todo el acero del mundo,
sólo por ti,
porque te quiero demasiado. Creo fervientemente, bah,
siento,
siento que te amo. Y eso lo es todo. Qué más podría querer sentir uno
que amar y ser amado…
UN PÁJARO EN LA VOZ (123)
Querido pájaro que habitas en mi voz,
deseo que alces vuelo y así vueles por el vasto cielo.
A la vida le temo, le respeto, le quiero
mas
me asusta muchas veces.
Adusto con el ceño fruncido estoy,
soy un payaso ácido del siglo XXI.
Todo ha de sublimar… y ese pájaro
sigue habitando en mi voz,
¡cuánto quisiera que sea libre y me libere…
de su canto desafinado!
Una orquesta suena al unísono,
trona el trueno y se acerca la lluvia.
Esta vez va a ser peor, puedo percibirlo
mas
no soy brujo, vidente ni alquimista.
Pero, pájaro, vete a la tormenta,
ya no me quites la voz, que estoy marchito.
Maldigo y bendigo a la vida… llueve.
SALTO MORTAL (124)
Mi gran salto mortal, tremendo el vacío.
Si te recuerdo no me queda más que soñar;
si te olvido han de ser muy secos mis días
y mis noches serían de alcanfor.
Fuiste mi musa inspiradora, mi demonio,
mi hermoso ángel malvado, mi amor imposible
y la vida sublima cual salmón contra la corriente.
Desovando versos en invierno, estuve tanto.
Mi grandísimo salto mortal, por mí, por ti,
por los dos,
mientras el cielo nublado se ríe de la situación
y el vacío es tremendamente vacío.
PRIMAVERA TECHNICOLOR (125)
Despuntan los primeros rayos de sol;
se derrite el invierno
y la primavera parece formarse con un loto y una bella sonrisa.
Primavera technicolor, no me devuelvas todo lo que perdí
que es mejor mañana
y al ayer prefiero tenerlo olvidado, como amnesia.
La gran razón de la vida tal vez sea 5 segundos de gloria
o de felicidad.
Las palomas en la plazoleta y un monumento de granito.
Primavera technicolor, no soy floger ni emo, tampoco dark.
No pertenezco a ninguna tribu urbana
más que a los caídos en el crepúsculo,
que ríen, lloran y sobreviven con altura y dignidad.
Primavera technicolor, dame tu sol.
NATURALEZA (126)
(PROSA POÉTICA)
Era de noche. Salí de mi cabaña (donde vivía solo) para andar por el bosque. Vi una luz palidecer del otro lado de un río en el que no brillaba la luna por el cielo nublado. Comenzó una lluvia que lavó pequeñas rocas y piedras; mojó la tierra, la hierba y la verdosa arboleda. De regreso a mi hogar todo olía a naturaleza humedecida, pues la lluvia había cesado a medio camino. Llegué a mi cabaña, abrí la puerta de madera (húmeda), cerré, me senté a escribir y las líneas escritas hablaban sobre una luz que se apagaba, un río sin brillo por el cielo encapotado y, luego, sobre una lluvia tibia que lavó toda la naturaleza. Con los ojos cansados, cerré el cuaderno donde escribía. Me fui a dormir, pero antes de conciliar el sueño pensé en esa luz que se apagó como se apaga una vela en la ráfaga. Me quedé dormido. La noche siguió despierta pero oscura, oscura y quieta.
SIN AVISAR (127)
Si alguna vez me voy sin avisar, recuerden el cartel de mi alma,
tan concreto y filosófico.
La vida es mucho más que un sentimiento de estar vivo y respirando;
es sentir la derrota, el triunfo, el llanto, la risa, el querer y ser querido,
el odio
el amor a la luna el sol el aguacero.
Sin avisar, estaría muerto en una campiña celeste y rosa,
donde los sueños son realidad y la mentira es mentira.
Donde se pone el sol, allí me iré alguna vez.
DOS AMORES (128)
La luz de nuestro amor se disparó y será infinita
como las partículas de aire el universo.
Si cuando te vayas sigo vivo, oraré por ti, sin saber con qué palabras.
Ese idilio que sólo existió en nuestros corazones separados,
en la fantasía,
es el rumor del río que viene hacia mí.
Si cuando me vaya sigues viviendo, sólo dile a dios que de mí no te olvidas
aunque no sepas que decir.
Tú, yo, dos amores transitando el viaducto de la vid,
disparándose infinitamente hacia el universo, como el universo.
ESE INFIERNO (129)
Si hubiese previsto el infierno que se me venía
hubiera mojado hasta mi sombra por hablarte.
Ese infierno… por poco me mata
pero,
como lo que no mata hace más fuerte,
hoy estoy mi cuerpo de amianto y mi alma de acero.
Cerca de mí estuvo el carnero, con sus cuernos y su horror;
estuve en todo momento con una antorcha de fuego fatuo
para ahuyentarlo.
Un día se desplomo mi cárcel de ciencia ficción
y ya no volví a ser parecido al que fui anteayer.
La parca ya no estaba a mi alrededor ni cerca el carnero.
Ese infierno… siempre temido, fue duro y genuino
y
no quiero un segundo infierno.
TODO ACABA (130)
al fin, y todo lo que termina, termina mal.
Si me acuerdo de aquel año cambio de siglo.
Se fue el cambalache, llegó la faranduputerío y ojo con el tío.
Si escribo porque escribo es porque lo quiero,
todo lo que esté entre mis dedos será poesía.
Devuélvanme el corazón, quién lo tendrá en una jaula de acero.
Todo acaba mal, todo empieza light.
Es duro el presente, onírico el pasado e incierto el mañana.
La semana pasada estaba un poco peor, el porvenir no me alienta
por lo que pienso y siento que estaré aún, mañana, maltrecho, jodido.
EN TODA MI ALMA (131)
Tenía un armageddón… en toda mi alma,
un as roto,
una estrella fugitiva que escapaba de otra galaxia
(como intentando llegar a la punta de un eco 2000)
Era la era del desierto y el deshielo, todo sublimaba,
incluso los salmones en invierno.
Tenía un Apocalipsis, me duró 4 años
(lo que dura un ciclo armamentista)
Era una guerra sentimental y traicionera
y me perdí en el infierno 18 para volver al purgatorio 22.
Empecé enfermo y sangriento; terminé plácido y loco.
Dónde fueron los jinetes del A - Poca Monta. Adónde mi corazón
que entre encierro y soledad, perdió hasta el sentimiento.
Tenía un armageddón… en toda mi alma.
5 SEGUNDOS DE GLORIA (132)
Mi sombra se borró cuando fue invierno en verano,
esos cuarteles…
El beneplácito no fue más que 5 segundos de gloria.
La siembra era buena, la cosecha se pudrió por el paso del tiempo.
No llegué temprano a tomar lo que con esfuerzo había cosechado.
Con los dientes apretados, hice burla a la soledad, se enfadó
y me dio 365 cachetadas por día.
Te vi, estabas cubierta de fantasía. Yo fui mudo y complejo
mientras tú me mirabas esperando que me acerque.
Ay qué nostalgia…
Luego de un poema logrado, de un fresco, de una confesión,
de un momento de ternura, de un rato de escalofrío,
de un bautismo, de una ducha o de un gol,
todos sentimos… 5 segundos de gloria. ¡5!
LOS CORAZONES QUE SANGRAN EN PRIMAVERA (133)
son la oveja negra, el gaucho subversivo,
el reo,
el bohemio, el solitario.
No hay lamento más grande que haber perdido un amor
sin nunca haberlo tenido.
El deseo es cosa de los hombres, el sueño de todas las especies.
Tuve una vuelta al mundo, tuve un eco y tuve un delfín
que fue muerto en un mar de tiburones,
yo he sobrevivido.
Los corazones que sangran en primavera
son el payaso, la dulce María, el Don Juan solitario,
la dama del alba
y Jorge Luis Borges.
SANGRA (134)
el corazón de la ciudad, la retórica es oscura y las hormigas ya no trabajan perfecto.
Una luz de neón en un cartel publicitario
de noche en una avenida de Buenos Aires,
con un frío otoñal,
se ven caer las hojas secas y el barrendero invisible barrer las veredas.
Sangra el corazón de la ciudad, un puñal y un mendigo.
La militancia verde y la blanca pero negra iglesia
parecen darse la mano
mientras todo se cae a pedazos
y mi presidenta
compra ropa fina italiana.
Sangra el corazón de la ciudad;
la sangre chorrea sobre el techo de la Casa Rosada,
la Plaza de Mayo ya no desespera y pasamos de pan a clonazepam.
Antes fue una guerra para dos; ahora un circo para un todo, para uno.
Sangra el corazón de la ciudad…
MANDOLINA (135)
Una vela roja, pequeña, apagada, fría y quieta como la tiesa penumbra.
Un cielo que empieza a clarear por el sol que vuelve de oriente
y ya no se oyen murmullos de guerrilla ni de broken heart.
La vida está preparada para subir y bajar, para subir y caer.
La mandolina social está empezando a sonar
como un coro de ángeles endemoniados.
La violencia mental crece más que el tallo de un bambú
y tú y yo, ya no somos nosotros.
INFIERNO (136)
Mi corazón latió fuerte y fuerte y fuerte en el sufrimiento.
Bajé al infierno cual el Dante
y allí encontré a mi musa – amante, dándole besos a una serpiente.
La tomé de la mano y todo su cuerpo tembló.
Las cascadas de sangre eran suficiente horror
como para escapar de aquel demoníaco lugar.
La tomé de la mano nuevamente, nuevamente volvió a temblar.
Forcé su libertad, la empuje de aquel sitio. Hoy, su vida es suelo terrenal,
donde siempre cada cual tiene un purgatorio y días que andar.
Mi corazón latió fuerte y fuerte y fuerte en el sufrimiento.
Querida mía, ya no iremos a volar por los valles de duendes y duraznos.
Pero tú estás a salvo, mi condena obró tu libertad
y ahora yo me quedo solo y sin nada, a la intemperie de un páramo seco.
Mi corazón latió fuerte. Hoy descansa, entre aterciopelados sueños
donde ya no te sueño
sino que te olvido.
Corazón, cuando seamos polvo en el aire y cuerpo en el cielo, nos volveremos a ver.
VERTE (137)
Quiero ver brillar tu cintura a la vera de un río;
que encontremos la plata de la luna, el oro del sol
y pintemos todo el páramo.
Quiero tu vaivén de tierra y cielo y que me contagies
tu ternura
para no ser un poeta maldito.
Un hombre no ha de estar solo más que para cambiar
el aire o la piedra en el corazón.
Quiero el pájaro que tienes en tu garganta, quiero todo de ti
incluso tus caprichos.
Quiero encontrarte desnuda debajo de las sábanas de tu cama
y que juntos miremos el río brillar, y el cielo
y todo el páramo donde estamos.
Es plena noche, nos dormimos a la luz de la luna. Soñamos.
DESTERRADO (138)
de toda felicidad, sin la frutilla del postre,
sin postre si quiera.
Una torta de chocolate con dulce, ya no es para mí.
Un poeta masoquista – hedonista; extraña facultad.
Si un poema no salva una vida, ¿para qué escribir?
Esperaba mucho más de la vida, esperaba menos de lo que tengo
mas
lo que tengo es un milagro, una luz cruzando el horizonte.
Desterrado de toda conquista moral, de todo triunfo.
Seco por fuera, mojado por dentro, estoy…
y la vida no se detiene, como no se detiene el sufrimiento.
LÁGRIMAS (139)
Que el horror de estar vivo se disuelva en sueño líquido.
Lágrimas verdaderas y de cocodrilo, se disputan en duelo,
encerradas o en el asfalto.
Queda lejos el Paraíso y no tengo los poderes de Bacón ni de Midas
pues tomo agua y todo lo que toco lo convierto en polvo.
Tampoco soy el monje loco Rasputín
pues no me envenenan ni me propinan 7 tiros en el pecho.
Que el horror de estar vivo se deshaga en otoño, como las hojas.
Lágrimas verdaderas y de cocodrilo, se disputan en duelo
en el circo o en el teatro, donde siempre ríe la cultura.
EL MARINERO SIN RUMBO (140)
Soy el timonel de un barco que naufraga en alta mar
y nunca me di cuenta de las señales de las gaviotas,
en el celeste del cielo, sobre el azul del mar.
Qué rumbo puedo tomar si tengo roto el timón
y ni siquiera sé cual es mi lugar
pues tengo llena de tierra mi brújula de caucho.
Soy el marinero de un barco fantasma,
sé que tengo dios, tengo muerte y tengo ángel
pero tú… estás muy lejos
en alguna perdida ciudad de la Tierra. Qué hacer contigo,
¡qué hacer conmigo, con tanta derrota!
El horizonte, cuando el sol se empieza a poner,
es violeta y un poco anaranjado.
Dios existe cual materia o energía, como sea que sea
le pido al omnipotente, su socorro, estar en él.
ANTOLOGÍA… AÑO 2006
ECO
Cada eco es un segundo, y cada segundo: un instante en el reloj natural.
Un humano en soledad sufriendo las penas de un amor
es la punta de un eco ciento cincuenta y siete millones ochocientos mil
en la distancia del tiempo. Es el eco como un pálido, palidísimo suspiro
en el presente del pasado que ha pasado.
Eco: todas las sombras se enredan en la columna infinita del negro espacio.
- Cómo arde oír la voz de esa muchacha
en la punta de un eco ciento cincuenta y siete millones ochocientos mil
en el tiempo distante – Escribe el humano desdichado.
¡Cómo pasa el tiempo! ¡cómo se escurre! Y sólo, sólo queda el eco...
Recordatorio de Eco. Del libro EL HUMANO FRENTE A LO CONCRETO Y LO ABSTRACTO (2006)
DAMA
(Para una quinceañera)
quieta y hermosa,
de blancas manos,
(frías manos las tuyas).
Dama que arrulla al dolor;
bella, constelada,
luz de estrella tu mirada.
Floreciente y siempre viva
como flores de ribera.
Dama
dulce como la miel,
tierna como lirio.
Pura como el agua de río
de bosques de quimera.
Dama, de aquí en adelante,
por siempre dama.
Recordatorio de Dama. Del libro UNA TEMPORADA EN EL PLANETA ERIARETTIL (2006)
HÍBRIDO
Porque soy un poeta loco, híbrido y solitario
que encuentra
compañía en las paredes frías y los rincones vacíos.
Porque soy un poeta esclavo – soñador,
adicto a la verdad,
esa parte más valiente de cada persona.
Porque soy un poeta sin idilio,
no por voluntad
sino por capricho del destino o del sol o de la luna o mío.
Porque soy un poeta ebrio de la quimera
pues la realidad no me espera ni yo la espero;
la sociedad
me ha decepcionado (aunque nunca esperé demasiado de ella);
Porque siento el estallido de los coches en Medio Oriente,
pues ojos que ven: corazón que siente.
Porque he olvidado a los amigos; los recuerdo entre los sueños.
Sólo en los sueños… despierto… los olvido.
TRUCULENTO
Qué truculento: me he enamorado de una chica
que atiende en un kiosco
en Pedraza al 1700,
a la vuelta de mi hogar, ubicado en la calle 3 de febrero al 3363.
Se me encrespa la piel cuando la veo (a los ojos).
Qué truculento: nada puedo hacer más que observar
o comprar un chocolate
o un atado de cigarrillos, encomendados por mi madre,
o, simplemente, sacar fotocopias
y que en un instante de un hola y un gracias, hasta luego
quepa toda mi ilusión
de conocerla alguna vez.
PASAJE
En el pasaje del olvido, de los pasos perdidos, hay sauces artificiales,
fantasmas, sensaciones,
imanes que imantan a todo aquel que por ahí pase.
Alfombra azul, cual en los sueños the cat blue,
cuadros todos negros, iguales, distintos
en una realidad que no podemos ver: los rostros se ocultan tras el negro.
Hay puertas, muchas puertas de madera. No se pueden abrir.
Hay corazones de plástico, que se pueden pinchar;
otros corazones, de vegetal, están marchitos.
Trapos y vendas y sábanas blancas y palomas de cemento,
como adornando el pasaje,
el pasaje del olvido.
1997
Me he quedado en el recuerdo de tus pupilas,
en tu orilla.
Me he quedado pensado en que era realidad
y que nos encontrábamos
en el instante de un beso.
Me he quedado, con pena y con gloria, recordando.
Y he recordado, ese día lluvioso, de marzo
de 1997, año en que a ti te conocí
a los ojos.
Me cautivaste con tu mirada fiel y profunda,
te perseguí con la mía, temerosa.
Todo ha sido un juego, sólo eso. El amor de mi vida
se me escurría
de entre el tiempo
que no cesaba… y se alejaba...
BATALLA
Soy
un murciélago que ha abandonado la noche
para recuperar el día
que no le conviene.
El sol y la luna se han dado la mano
y se han distanciado para siempre.
El cielo todo se incendió: ¡hubo allí una batalla!
Han perdido los más débiles,
entonces,
yo he vuelto de esa guerra,
derrotado
empero con gloria.
Cómo desafina la filarmónica
en la mañana de formol y sauces viejos.
Pero es lo que ha quedado: poco.
Pero sólo sé que sé lo que no queda
y lo demás
sólo el tiempo lo sabrá.
PARA SIEMPRE
Desde hoy y para siempre, me desprenderé de tu imagen del pasado;
me desaceré del ayer de tus ojos profundos, de tu mirada.
Siento en el pecho un temblor asfixiante, cuando pienso en ti.
Pero
desde hoy y para siempre, no estaré colgado de tu luna y de tu sol.
Desde hoy y para siempre borraré de mi vida el recuerdo
de tu silueta y tus momentos.
¡Cuánta nostalgia me invade! Esto es una guerra de sentimientos, por eso
le pido a mi dios que
desde hoy y para siempre me saque de la laguna de tus labios.
Desde hoy y para siempre, dejaré de esperar que regreses,
dejaré de temblar por ti.
Desde hoy y para siempre: serás la ausencia amnésica de mi mente;
el temblor apagado de mi pecho.
He estado en estado vegetal, empero eso es parte de mi negro pasado,
cuando tú no estuviste ni siquiera frente a mis ojos.
Pero desde hoy y para siempre, borraré con la pluma del fuego sagrado
esas páginas negras en la historia de mi vida.
He pensado mucho en ti, he sentido más aún, pero
he extrañado tanto que, desde hoy y para siempre, ya no extraño a nadie más.
CHOCOLATE CALIENTE
Me despierto. Pongo el televisor en el canal del olvido.
Me recuesto en el sillón del ocio – no ocio.
Abandono con rapidez este acto: sólo ha durado algunos minutos.
Trabajo una novela y algunos poemas. Mientras, cebo mate
acompañado por mi sombra. Pero antes
leo algunas carillas de algún libro que me llene
el alma de intelecto.
Leo mucho, escribo mucho, lloro mucho y mi vida se disuelve
en un chocolate caliente.
La soledad, a veces, puede ser radicalmente peligrosa. No la recomiendo.
Es que a nadie le deseo el peligro y el deprimido suspiro.
La decadencia de mi cuerpo; el ocaso de mi persona;
me ocurre en la nostalgia, es ahí
donde paro un poema.
NEURONAS
Batalla de marranos, en mi mente de rayos y tormenta.
Qué sucia es esa lucha entre neuronas buenas y neuronas malas;
entre fuertes y débiles.
Mi mente lucha por la verdad, por que la verdad salga a la luz,
al mundo exterior.
Ya no puedo ocultar, con las neuronas en guerra, a mi sentimiento de dolor.
Hace seis años no cesan las explotaciones y las explosiones
de las neuronas para con mi cuerpo.
No tienen piedad conmigo.
Es como si su vida fuera sólo hostigarme, de vez en vez.
Pero yo lucharé contra mi mente y sus neuronas que recuerdan
y daño me hacen. ¡Yo lucharé! ¡Lo haré!
Es una promesa que debo cumplir… volver a incluirme
en la sociedad de las vacas flacas y los leones con pieles de cordero.
Ya lo sé… ¿para qué volver a la sociedad si es tan maldita?
Por hombría, porque un varón se debe a esa obligación
y a ciertas situaciones que sólo, por el hecho de ser varón, debe sobrellevar,
cumplir.
ALGUNA VEZ
Siempre estoy escribiendo algo, forzando algo, creando algo,
SIEMPRE. Es mi deber
el escribir, porque la literatura fue el ángel en mi infierno,
aunque no voy a recordar: me hace mal.
Alguna vez estuve a la deriva, en un país sin salida.
Pero todo es pasado, pisado, desecho, ruina.
Ya no escribo con rimas
y si me sale alguna, será por ser
mal poeta.
Pero no puedo recordarte mi amada, y me ahogo, poco a poco,
me hunde la marea que es tiempo, tristeza y tiempo
desecho
que no sabe tratarme, que me mal – trata, me acorrala.
Siempre te llevaré, como rosas en el corazón, no tendré
jamás
otra musa inspiradora
como fuiste tú alguna vez (pensar que estas, son palabras al viento,
con el corte de aliento, ya que tú
muchacha amada, jamás las leerás… otra vez).
OLVIDO
El olvido es ese lugar oscuro de la mente, donde nada se ve,
los recuerdos tampoco.
En el olvido se tejen telarañas – murallones
donde la memoria se enreda y se choca y se rompe, se deshace y tiene fin.
Con el fin del recuerdo, nace el olvido: es como un círculo negro o
sábanas flameando en los tendederos de la mañana.
El olvido es el remedio de neuronas débiles; escarchadas, violentadas.
En este no hay lugar para la nostalgia, ni siquiera para el intento,
tampoco hay sitio para la vanidad, maldita vanidad de los seres humanos.
Prefiero el olvido, lo prefiero. La memoria me hace mal, supongo que
he borrado de mi mente las situaciones y momentos. El olvido es
de varón, de mujer o de los astros sin astros;
es ese blanco del recuerdo siendo perforado por la bala del olvido.
Si me pusiera a recordar… ¡me pondría tan mal!
Por eso no prefiero remembrar…
Por eso prefiero al olvido, ese lugar oscuro de la mente…
LA SOLEDAD
de enero puede liquidar corazones. Es pesada
y ardua resistir.
En enero hay mil gaviotas, lejanas en el cielo;
hay palomas… por las veredas… esparcidas.
Un balcón y sesenta flores… ajenas… en enero.
Hay un tren con rumbo incierto y lágrimas de sangre,
coraza y pulmón.
Difícil la soledad.
En enero pasan los coches, sin conductor, sin rumbo.
Se arden las baldosas de las solanas y glorietas y veredas.
Saliva y una única emoción, fantasmal,
aterradoramente clara.
Un beso se confunde, dos personas se aman en enero
y sienten anárquica libertad, nada de rutina,
toda alcancía de monedas,
de monedas - monotonía.
Hay heridas abiertas y cicatrices tristes, en enero.
Hay pasos lentos y aviones que alto vuelan
por el cielo azur, en los días de verano
del enero enmascarado.
LA VIDA ES
una magnolia en manos esclavas; una cárcel con las puertas abiertas;
un buen sueño azul o tremenda pesadilla;
un fuego fatuo que nos arde el corazón o un témpano de hielo;
aventura o desventura; amor y pasión o desamor y despecho;
una causa perdida o mil paisajes por andar;
una declaración de principios o el mutismo de los genios;
riqueza o pobreza, material o espiritual.
La vida es
de uno o de todos, como la suerte;
toro o torero; es una alarma sonando o, tal vez, una hermosa canción;
disfrute o amargos ratos;
luz u oscuridad; negra noche o espléndido día;
agua límpida y pura o riachuelo envasado, a lo ancho y a lo extenso;
revoluciones de a montones o una siesta con el cielo gris afuera;
sonrisa o sollozo; alegría o tristeza; naturaleza o…
PARA SONREÍR
necesito de tus labios de tinta china roja; tu cabellera de crepúsculo;
tu piel de crema;
tu voz de alondra;
la frescura de tu risa; el espejo de tus ojos;
tu parte blanca, tu parte negra: tus dos polos opuestos;
la magia de tu hechizo
de hermosa bruja.
Sin ti no vuelve mi sonrisa: se convierte a la amargura de los labios pegados;
la mirada ceñuda;
la silueta rígida.
Nada, nada de contento de guirnaldas de fiesta en pleno éxtasis
queda
sin tu sonrisa.
TODOS MIS DÍAS
Todos los días son mi cumpleaños
cual una calesita de luces con caballos de plástico;
una torta de dulce de crema y chocolate:
ahora late calmo el corazón.
Todo mi rostro sumergido en burbujas de cristal;
mis dos ojos abiertos
como una grieta en un desierto
que es océano.
El pecho es para recibir balas o flores:
yo no recibo nada porque no deseo recibir,
pues no me alcanza
la maldita vanidad.
Todos mis días son felices
(pensar que dudaba de la felicidad);
tengo corto el pelo y extenso el sendero
de las ilusiones.
RECUERDOS
recuerdos volviendo, como un batallón de miel amarga:
lágrimas resbalando por las mejillas,
con el aire oscurecido;
un temblor en el pecho, como un terremoto;
un canto triste tal delfín en cautiverio.
Va a estrellarse con la distancia,
va a olvidarse.
LIBRE
vuela libre el pensamiento; se hace pasado: es el recuerdo.
Pájaros sueltos en la cabeza; aletean sus penas en la melancolía
de miel del corazón que piensa.
Pájaros sueltos en la cabeza; trinan al compás de las penas.
Libre, vuela libre el pensamiento; se hace pasado: es el recuerdo.
NOCHES DE BODA
Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas.
Que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo.
Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario me tiña las canas, que nunca sepas ni cómo ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana.
Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.
Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira, que no te den razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de ti el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena.
Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina.
Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.
Recordatorio de Híbrido, Truculento, Pasaje, 1997, Batalla, Para siempre, Chocolate caliente, Neuronas, Alguna vez, Olvido, La soledad, La vida es, Para sonreír, Todos mis días, Recuerdos, Libre, Noches de boda. Del libro OTRA TEMPORADA EN EL PLANETA ERIARETTIL (2006)
MI CASA DE CHARLOTTE (141)
Tengo una casa celeste en Charlotte,
con una vela encendida en cada habitación
y un jardín repleto de pinos.
En invierno hago chocolate caliente en la cocina
y me refugio en un cálido sótano.
En verano frecuento un amplio comedor
y cuando azota la tempestad,
me cubro con sábanas de acero.
Tengo una casa celeste en Charlotte.
LA NOTICIA REBELDE (142)
se empecina en tachar mi nombre.
Palpitando una ilusión,
será que la vida es así, que este mundo es así.
La noticia rebelde intenta manchar mi sombra,
mojar con ácido sulfúrico mi cuerpo flaco.
Y la noticia rebelde, finalmente,
mata mi cuerpo y mancha mi sombra
y me encuentran arrojado en la quieta penumbra
cuando está anocheciendo…
ESTABA ESCRITO (143)
Te ibas, yo con un llanto contenido. Pero te ibas,
te escurrías de mi vida como el agua entre los dedos.
Mi pecho no soportó terrible despedida, me dolió mucho,
tanto que enfermé
y ya nada estaba igual que la noche anterior al atardecer en que te fuiste para siempre.
“Te perdí”, pensé, latí y así viví fuera del margen de la moral y lo permitido.
Hubo guerra interior, libros, escritos, papeles, ventiladores, cuero y tempestad;
¡sangre en el río! ¡cuerpo de amianto! ¡Ba – ta – lla!
Te fuiste mi amor… ¿por… qué? Sólo el más potente lo sabrá.
Te fuiste de mi vida,
estaba escrito.
J.L.B (144)
En un epitafio en Ginebra
se halla muerto el cuerpo del hombre de todos los hombres,
la libertad.
El descanso a plena noche advierte el cansancio del día.
La luna llena es mi musa. Tú eres un pálido recuerdo, sin tu foto en un cajón.
El hombre de todos los hombres,
está dormido en su tumba; duerme… querido, olvidado.
VUELVE (145)
Vuelve conmigo, deja a ese mequetrefe, no lo dice mi cerebro,
¡lo dice mi corazón!
Hay tantas agonías por el asfalto, pasando en ambulancias
que es un privilegio morir de amor
en este país de rutas ciegas y nidos de cristal.
Vuelve conmigo, yo te espero desde siempre para siempre.
Cuando lo ames a él no me ames a mí
porque yo estoy
esperando que vuelvas a mi cuerpo y a mi alma.
Vuelve corazón. Tengo los latidos acelerados de adrenalina
o
un lento latir de soledad y melancolía.
Es verdad, soy extremista, pero vuelve, vuelve conmigo, mi amor.
SALMONES (146)
Será que el triunfo son 5 segundos de gloria
o que la derrota es la muerte en vida;
que el viento pega fuerte, potente cual corriente
y somos todos salmones navegando contra la majestuosa…
y no nos queda más que hablar de nada o de la nada
o apretar en un puño la rosa desecha.
Será que somos distintos
o que somos tan iguales cual gatos siameses.
Pero ante todo, somos salmones, en 5 segundos de gloria.
Salmones que subliman, que ante el invierno y su corriente
no temen y valientes cumplen su misión… así llegan al mar.
Será que el triunfo son 5 segundos de gloria, ¡para siempre…!
MUERTE EN MI LECHO (147)
Apriétame el pecho, fuerte, bien fuerte,
¡arráncame el corazón que tú sabes!
Ven a mi lecho vacío, tan sólo por unos minutos,
¡bésame y luego córtame los labios!
Ciérrame los ojos con tus manos frías de nieve,
ciérrame los ojos… ¡déjame ciego!
Soy una marioneta que maneja el tiempo o dios
por si acaso no son la misma cosa,
como el la tempestad y la calma. ¿Serán la misma cosa?
Pero ven, luego vete y ya no vuelvas jamás.
Déjame la puerta cerrada que quiero morir a oscuras,
ya no me inspira la luna ni los astros ni la noche plena.
Sólo la oscuridad total podrá hacerme morir placentero,
en soledad,
con tu foto apretada en un puño, pero que no puedo ver.
(Todo está tan oscuro que veo negrura y siento un vacío
que me marea el cuerpo, que me va arrancando el alma desde las raíces,
todo está por acabar… y de repente: ¡la parca! El dolor duró un instante).
TÓCAME (148)
Ábreme una brecha en el cuerpo,
tócame con tus manos frías
para que se hiele la sangre que late mi corazón
y así ya no sean latidos que te sienten.
Bésame en la memoria, con tus labios de rocío
así mojas mis repasos por tiempos ocurridos
y ese incendio mental se apague y ya no vuelva a cada bruma.
INTENTO (149)
Medio por izquierda, medio por derecha,
voy andando las estaciones de la vida.
Una sensación de muerte, luego un nacimiento
y llora un niño al lado (no estoy solo).
Un león me mira con potencia y fidelidad.
Las cuestiones metafísicas que jamás entenderé;
viejos de barba y de cigarro buscándole un sentido a estar vivo
y yo, que padezco amnesia de contento,
sigo intentando encontrar tu nombre en un cajón.
SOCIEDAD XXI (150)
(PROSA POÉTICA)
En una sociedad donde todo parece se ha prostituido.
Donde los varones andan con una pava hirviendo entre las piernas, listos para un touch and go, y las muchachas los prefieren así. Se olvidaron del varón, simplemente del varón.
Donde lo invisible a los ojos se ha hecho, incluso, invisible al alma.
Donde las tribus urbanas (emos, floggers, darks) están enfrentadas y parecen ser el conflicto social más importante, al menos para la prensa basura.
Donde los de a libros a montones son parte de ese maldito porcentaje de desocupación o de ese trabajo insalubre y los descamisados de charlas de café consiguen un puesto en la municipalidad.
Donde el político medio es honorable y el hombre que se quedó sin nada, por no pertenecer a la raza de los de la mano en la lata, es un peligro, un paria social.
Donde el que más dinero tiene más fina compra la falopa y los que nada tienen, los marginales, en riesgo de muerte, se drogan con drogas súper baratas como el Paco, que es restos de un naufragio.
Donde los sátrapas inmorales duermen a pierna suelta y los honestos de a pie se desvelan porque crujió un mueble.
Donde el que más sabe menos amigos tiene y más enemigos parece tener. Donde vence el burro aquel que en años del ayer quedaba entre la espada y la pared.
Donde el genio se emborracha solo en una habitación, porque es incomprendido por los mediocres que son cháchara y aceptación social. También están los trabajadores de buena fue, que trabajan de sol a sol y son agua y pan y el recreo nunca les llega.
Donde la envidia es un patrón común y la gloria en vida es resistida en el sistema corrupto y mafioso.
Qué extraño es para mí criticar a la sociedad, a la cual no deseo pertenecer. Pero qué ocurre… No tengo trabajo ni estudio ni una pava hirviendo entre las piernas. No me considero vivo ni enterrado. Me considero un vago que sólo intenta lo que no intenta.
Será que me enfermó la sociedad. Será que el mundo es así. Pero me consuelo, con saber que todo llega, que el silencio de los grandes hace más ruido que el grito de los mediocres.
AÑO OCHO (151)
La resurrección de los corazones, el silencio que jamás escucharás
porque no vengo de un carnaval ni de fiesta loca;
vengo de un templo in my home.
Son los últimos suspiros del año 8 del nuevo milenio
que está ahogado en un vaso de güisqui.
La quietud es total. Nada hay que aturda,
el silencio es sagrado,
como el fuego de los espíritus en guerra.
Pero en mí ya no hay lucha; todo es paz, calma y cervecería.
CERRANDO EL BAR (152)
A las penas del amor mejor olvidarlas,
me dijeron por ahí.
El último borracho del bar me da un consejo
que no olvidaré jamás.
Piel de león, alma de espantapájaros.
Qué difícil sentir desamor, ni que hablar de despecho.
Volver con la frente amarilla y rojo el corazón.
El verde del mate se ha dibujado en el aire,
el bar ha cerrado.
A las penas del amor mejor olvidarlas,
me dijeron por ahí.
SILVIA (153)
(a mi madre)
Tengo insomnio, Silvia se acuerda de mí.
Poseo todos los horrores de la Caja de Pandora
y Silvia es mi esperanza (ese nunca arrojado elemento)
Tengo un termo y un mate… y buena yerba,
Silvia no me habla, Silvia me habla,
mientras el sol se hunde entre los edificios de Buenos Aires.
Poseo en mi ser, mil problemas y una flor con espinas,
ni los problemas ni las espinas son de Silvia,
la flor es de Silvia, así, linda. Ejemplo de madre y humanidad.
Silvia vuelve cansada.
Yo estuve todo el día – noche mirando el techo, leyendo, escribiendo.
Silvia es mi honor, mi orgullo de hijo.
Silvia prepara la comida, todos comemos, ella también.
Silvia lava, fuma un cigarro, no llora,
se va a leer infinitamente… hasta quedar dormida.
EL TERCIO DE LA MUERTE (154)
Mi última media verónica, es el tercio de la muerte.
Suena un piano,
es un amigo que sueña con un coro de testigos,
ama a un bebé y a una chica de una Rolling Stones canción.
Sentado en fila única de un colectivo, miro un cartel, graficado Calamaro,
me hace recordar a la ilusión de otro amigo, que va, que viene, que entiende,
que tiene templanza y un amor en Avellaneda.
Quiero ser de todos y de nadie a la vez, tal vez selecto y selectivo.
Espero nunca ser vulgar, espero nunca ser violento, espero nunca ser del diablo,
qué diablura… ya lo fui.
Que la noche me regale un sueño
donde estén mis queridos… amando en la eternidad
de un mundo azul que parece jamás se acaba,
que no tiene principio, que no tiene final.
Espero ya nunca defraudar a nadie,
ya menos ser protagonista principal de ese tercio de la muerte.
LOS AÑOS (155)
Sobreviviendo a las fauces del día,
escribiendo hondo en los sueños de la noche.
Eres un papel danzando en un viento suave y fresco.
Llueve en noviembre, cortas una torta y un año más de viejo
(cómo pasa la vida, el tiempo reverente)
El sol es un foco de casi infinitamente más que 1 billón de wats.
Pues qué digo, si me quedo corto.
La luna, musa inspiradora de poetas y borrachines y estibadores
y oficinistas,
se enamora de un lago… Brilla en él.
VOLVERNOS A ENCONTRAR (156)
Qué sentirás el día en que el eclipse sea total,
ese instante en que nos volvamos a ver.
Sólo el magnífico podrá saberlo, porque los humanos
carecemos de poder extra - terrenal.
Parecíamos dos cisnes perdidos,
dos corderos perdidos en la jungla,
dos corazones rotos que intentaban formar uno solo sano,
enfermadamente… no pudo ser; me hago cargo del yerro.
Qué sentirás, amada inconclusa, colorida, iluminada y roja.
Si eras como el pan de cada día; al menos mirarte…
ya es tarde, sólo volvernos a encontrar y quedarnos juntos
para siempre
sería la cura a mi dolor, ese pecho que late nostalgias,
ese pecho…
SI HABLO DE TI (157)
me desconcierto en un páramo,
me lleno de orgullo el corazón y de ternura en la memoria,
me aprecio porque me veo bien al lado tuyo,
te deseo aún más,
me fortalezco en cualquiera sea la tempestad,
recibo una factura que luego quemo y me recuesto en un sillón a pensar en ti,
porque si hablo de ti
eres memoria y presente,
utopía tal vez,
seguro es amor, real un marcapasos, mariposa en primavera,
alma llena de felicidad… si hablo de ti.
SE BAJA EL TELÓN (158)
Comienza a bajarse el telón que es el teatro de Baires de día.
Se van las luces que un foco, cual sol, enfocan en las calles.
Es tan imposible nuestro amor como encontrarse al Papa en Bagdad;
las cosas que se van, las cosas que vienen, el tiempo corre
y tú y yo nos distanciamos, cada día y cada noche, un poco más.
El telón se bajó: noche.
La brisa es fría, da aliento en un verano para olvidar. Todo se parece a un blues
y tú y yo ya somos extraños, completos desconocidos.
Lo veía nacer, ese ramaje seco y pinchudo
donde nunca habría aroma a un amor posible entre los dos.
¡Buena suerte amor perdido! ¡Buena suerte corazón!
CONSEJOS DE UN JOVEN PARA UN NIÑO (159)
Si el que soy hoy pudiera darle tres consejos
al niño que era cuando tenía, digamos, unos diez años,
le diría, con sangre en el espíritu, con certeza y convicción absolutas,
que no se guarde ni un solo sentimiento
para decirle a una chica que conocerá en el sur
y de la que se enamorará perdidamente;
que nunca abandone a los amigos que tendrá;
que ni se le ocurra escribir un solo verso.
El primer consejo ha de ser por su salud,
pues enfermará;
el segundo consejo valdrá la pena,
pues de lo contrario su mundo será oscuro;
y el tercero, bueno,
¿hay alguien en la Tierra que quiera enloquecer de soledad?
DESDE AHORA Y PARA SIEMPRE (160)
(PROSA POÉTICA)
¡Qué pequeño papel me ha tocado en tu vida! Es como si no fuera tu esposo… Como si no hubiéramos vivido como marido y mujer.
¿Cómo eras entonces?
Para mí, tu rostro aún es hermoso. Pero no es más aquel por el que Michael Fury desafió la muerte.
¿Por qué siente este torrente de emociones? ¿Qué lo comenzó? ¿Un viaje en taxi? ¿Qué no respondiera cuando besé su mano? ¿La fiesta de mi tía? ¿Mi propio discurso tonto? ¿El vino, el baile, la música?
Pobre tía Julia. Esa mirada marchita cuando cantaba: Vestida para la boda. Pronto será sombra también… Con la sombra de Patrik Morkan y su caballo.
Quizás pronto me siente en ese mismo cuarto, vestido de negro. Las persianas bajas y yo buscando palabras de consuelo. Encontré sólo palabras banales e inútiles. Sí… eso sucederá pronto.
Los diarios tienen razón. La nieve cubre toda Irlanda. Sobre cada parte de la planicie central. Sobre las colinas desnudas. Suavemente cae sobre el Pantano de Bog. Y más hacia el oeste. Suavemente cae sobre las oscuras e impetuosas olas del Shannon.
Uno a uno, nos convertimos en sombras. ¡Mejor llegar audazmente al otro mundo, en la gloria completa de una pasión, que marchitarse de melancolía con los años!
¿Cuánto tiempo escondiste en tu corazón la imagen de los ojos de tu amante cuando decía que ya no quería vivir? Jamás he sentido algo así hacia otra mujer. Pero sé que ese sentimiento debe ser amor, desde ahora y para siempre.
Pienso en todos aquellos que han sido… desde el comienzo de los tiempos… Y yo, efímero como ellos, apagándome también en su gris mundo. Como todo a mi alrededor… este mismo mundo sólido… que erigieron y habitaron, se disuelve y desvanece.
La nieve cae… Cae sobre ese solitario cementerio en el que yace Michael Fury. Cae suavemente sobre el universo… y suavemente cae… como el descenso hacia su último final. Sobre todos los vivos y los muertos.
(Fragmento de la película Desde ahora y para siempre)
ANTOLOGÍA… AÑO 2007
LA ESPADA (DESENVAINADA)
Desenvaino la espada del filo dorado, en busca de libertad
a través de la sangre;
cuando todo se oscurece, cuando todo está mal
porque no hay otro escape.
Vierto la sangre en un vaso, gigante, que algún día o
alguna noche, beberé. No sé si algún día volveré
del lugar donde me encuentro;
las hilachas telarañas… Ese instante que tendré.
Es lejano el tiempo que se fue… porque anda cerca de los astros,
anda cerca de los duendes, cerca de los fantasmas del aire.
El tiempo se fue… olvidándose de mí. El destino se estrella
como en un pasado se estrelló, en el mar, en ninguna parte.
Desenvaino la espada del filo dorado, en busca de libertad.
ESCORPIÓN
En el límite delgado de la poesía y de la muerte, de la vida y del extrarradio,
estoy yo.
Cansino… embriagado de versos, por todas partes,
como papel glasé.
Peligrosa es la línea que divide… en que a veces estuve cerca
de la muerte y extrarradio. La poesía y la vida no se corresponden
por eso queda
lo demás.
Como un escorpión amarillo, me muevo en las arenas de mi historia,
huellas hay,
dolores de pecho y temblores de manos, en mi ser.
Jugando con el fuego sagrado, me puedo quemar y morir y volver a vivir.
MENOS POETA
Una mariposa se vuelve gusano
en el espigón de una vereda;
una flor llora una lágrima de rocío
en la mañana despertada.
Se trata sólo de vivir, de sentir,
el paso del tiempo, obstinado, impasible.
Un soldado de plomo se desploma
en la tormenta del corazón de un poeta.
Hice el camino infernal de cristo
con la cruz a sus anchas.
Regalé flores con espinas, mil espinas,
mandé postales de mi infierno.
Que se oigan las trompetas
de los jinetes del Apocalipsis, de ese
Apocalipsis de materia de humo y licor.
Sediento, ultrajado, estuve. Hoy soy feliz
como el gusano o la mariposa.
Hoy el gusano se metamorfosea a mariposa
y yo… me vuelvo, cada vez, menos poeta.
TODOS LOS TRENES
Torres de marfil, celdas de cristal
a puertas abiertas.
La luna se devoró un tramo del río y mi sonrisa sonrió como nunca,
en medio de la oscuridad.
Los elefantes de cemento, los muñecos de porcelana,
todos elementos
importantes para lo que soy al día de hoy: nada o todo a la vez.
El poeta del mar, que navega en la corriente de un ancho mar;
en un velero llamado libertad, esclavicé mis neuronas… o ellas a mí.
La penúltima noche a la noche fatal, fue oro para mí y miseria para los demás.
Luego se largó la tormenta de fuego,
cuando ya solo estaba.
El aire fresco de la madrugada volvió, luego del zonda. En Baires
ardieron los árboles de mi cuarto.
En el tercio de la muerte reaccioné: pudo ser el olvido.
Reaccioné y volví a los viejos afines ruedos – no ruedos. ¿Por qué?
Porque la vida siempre pide que estés de pie, al espigón de la vía
por donde pasan todos los trenes de todos los lugares del mundo.
Así me subí al vagón y encontré al amor de mi vida,
eras tú, radiante, esplendida
te vi.
LA HERIDA EN LA HERIDA
La cuchilla en el espanto; en el fuego el papel; la pluma en la tormenta;
la muerte en la vida;
la herida en la herida.
Pantanoso el barro aquel, mojado. Mi tic-tac de muñeca, no entendía los horarios;
mis hermanos y mi madre
no entendían los motivos.
Hubo fiesta de amianto, en el infierno. El puñal como llagas, sueños rotos interiores.
La muerte en la vida;
la herida en la herida.
EL DÍA MUNDIAL DE LA MUJER
(a todas las mujeres que reconoce mi ser)
Es el día mundial de la mujer. La bonita especie que lacera corazones,
rompe en mil pedazos el espejo interior… enamora… encandila…
¡Hay que seguir varones! No vuelvan la vista atrás ni exijan el corazón,
que la mujer es buena o mala pero siempre viva, más viva y esmaltada.
Voy a guardar un secreto… que nadie lo sepa; que nadie lo descubra.
Arroparé mis sueños utópicos
para darme cuenta que no puedo bajarle la luna a una mujer,
ni anidar sus sueños. Puedo abrazarla o besarla o acariciarla, con afecto.
Es el día mundial de la mujer: musa inspiradora de todos los tiempos,
musa… como el mar.
¡Ha seguir adelante varones! No entreguen su corazón en bandeja a una mujer
que se resiste el destino.
Yo tuve la mejor flor… y la pise… sin darme cuenta. La mujer… hermosa,
encantadora especie.
Sin ellas se derrumbarían las esculturas; lloraría lágrima de sangre la Venus de Milo;
habría tiempo envasado; habría monotonía, cordura, arraigo a las cosas banales;
no habría poetas, pintores, borrachines – soñadores.
Es el día mundial de la mujer: todos los varones las queremos y respetamos
como al cosmos, como a la vida o a la muerte, como a la flor que crece en primavera.
Es el día mundial de la mujer… y eso lo es todo.
SEÑALES
Hay señales en el camino, que nos dicen, sin quererlo, dónde ir, dónde refugiarnos.
Hay señales
de humo, de carteles, de lluvia, de nubes, de plumeros, de otras cosas más.
Es que la vida o la muerte, subliman cual espejos en laberinto de espinas o rosedales.
La vida es ardua, ya lo sé. Pero la muerte es la calma después de la tormenta.
Hay personas que son buenas por bondad de miedo, por sumisión, por canción.
Hay personas otras que son malvadas, por culpa de la experiencia o del paso del tiempo.
La vida es ardua, quema, derrite utopías, destruye sueños, incendia idilios.
Hay vida después de la muerte y muerte después de la vida.
Hay agua bendita luego de las heridas (que cicatrizan). El tiempo es de dios,
no le pertenece a los hombres; el viento es tiempo, el tiempo es viento.
Hay lugares a los que jamás volveremos, lugares que serán ruina.
Hay momentos que ya nunca volverán:
se fueron con sus luces hacia la lejanía del espacio con sus astros y planetas.
La vida, como la poesía, sublima las palabras, las frases.
La vida quita lugares, devuelve otros… y así. La vida diseca los momentos
con sólo el flash de una cámaro de fotos.
Hay guerras, civiles, internacionales, espaciales.
Hay calmas de humo o de pensamientos o de letras.
La luna que rueda por las avenidas se esconde entre los edificios y
ya nada queda:
sólo una lucha infernal, entre dios y el diablo, en el cielo lejano del horizonte.
LA CHICA CÁSCARA DE ZAPALLO
Si la aurora fuera del cielo y el cielo de la aurora: dejaría de sufrir.
Me convertiría en monje zen, de seguir la apocalíptica tormenta.
Ya no quiero más el sufrimiento, el fuego fatuo, el infierno en mi corazón.
Me pierdo en la tormenta, me atormentó en el encierro. Huérfano me quedo
de Samanta.
No hay vida sana sin ella. No hay luz brillante, no hay aliento… sin Sam.
Tal vez sea un loco-bohemio-borrachín. O un obsesivo. Pero es que esta muchacha,
con sus cabellos de crúor o de cáscara de zapallo,
arranco de las raíces mi corazón.
Qué vacío me siento; qué inútil; qué absurdo.
Samanta, te diré la verdad, seguirás por siempre conmigo, por más olvido,
¡por más intento!
VOY A PARTIR
Qué ojos de gata, cuando abres esos párpados de miel.
Las luces blancas de la noche son como la seda en el río;
las campanillas en el muelle; las farolas en las plazas; los faroles en cada esquina.
La poesía porteña, tanto de sangre y cenizas tiene; ¡tanto de nieve! ¡tanto de recuerdo!
Un beso que duró un instante mágico, duró entre las nieblas de la madrugada.
Un escorpión sin colilla y un pulpo sin brazos, nos encontraron juntos a los dos.
Un ventanal de viento en la soledad de enero, sospecha mi corazón…
que, entregado a las aspas del tiempo, se quedó sin el centro del amor.
Un diario de nostalgia, que no puede leerse, son tus ojos, porque ya no estamos juntos
en ese instante de amor…
Cómo quisiera subirme a mi bicicleta nada star, y partir hacia mi utopía (absurda).
A mis sueños seguiré, con el armazón y el sentimiento natural: ambigüedad aquí.
Voy a partir ya… me voy a ir… con una sonrisa en el alma y temblequeo en el cuerpo;
me voy a ir… para ya nunca más volver.
FUISTE
Quiero, deseo… retrocedo. Me hundo en mis propias palabras. Me autocastigo.
Me lacero por los días, escribiendo poemas de despecho y desamor.
El amor nunca casi habitó en mí; sólo una vez: allí por el 01´.
Tus labios, tus ojos, tu rostro… tu cisne – silueta, tus voz de alondra,
tu perfume, tu manera de andar, tus ropas… ya no vuelven.
Fuiste el faro de mi mar; el timón de mi navío, el sol negro, la luna roja,
los pasillos vacíos y mis terremotos interiores.
Fuiste mi musa preferida, mi amor platónico, mi enfermedad, mi equipaje,
mis cabellos secos, mis ácidas ojeras, mi hastío, mi cansancio y mi rodaje.
Fuiste mis palabras apocalípticas, cuando te perdí. Fuiste todo para mí.
Quiero, deseo… retrocedo. Me ahogo en el agua de mi mar.
EL CAMPEÓN
El multi – campeón cae a la lona y su mundo da vueltas;
el ring es un es un zamba cual en un parque de diversiones;
el número uno se levanta y recibe otro golpe y vuelve a caer;
la toalla por tirar, el destino por expirar; el campeón: con pena y con gloria
se vuelve a levantar.
Recibe otro golpe fulminante, se tambalea, si cae perderá la pelea:
justo, un segundo antes de caer
suena la chicharra.
El multi – campeón está en la esquina, sangrando como un durazno de valle;
se decide a ir a buscar la pelea sin cuidado de los golpes que pueda recibir;
sólo le importa el honor, cree en eso y así morirá, cual vive.
La chicharra suena, empieza otro round. El multi – campeón pierde por muchos puntos,
buscará la pelea, con sangre y honor e impresionante amor propio.
Cual kamikaze, choca contra el contrincante, revolea golpes al aire:
está mareado y cansado y recibe un golpe durísimo que lo hace chocar con la lona;
desde su esquina están a punto de tirar toalla.
10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1… ¡el campeón se levanta! El estadio en bramidos y emoción.
El campeón corre el brazo derecho hacia atrás, ¡lanza un golpe gancho
que da justo en la mandíbula inferior del contrincante! El campeón se cae por la inercia;
el contrincante cae también.
Se levanta el número uno, en la lona el otro combatiente:
10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0… ¡El campeón vuelve a campeón! ¡Nunca se fue!
¡Siempre fue el mejor, el multi – campeón!
BAILA QUE TE QUIERO
Baila locura; baila ángel malvado; baila que te quiero, cada día, un poco más.
El precio de la virtud se paga con errores y sangre al río y sacrificios.
Pero yo no quiero esa virtud, no la quiero nunca;
cambiaría todos mis poemas por volverte a ver mi amor y quedarme contigo siempre,
para siempre.
Danza que el vals recién comienza; las neuronas están fuertes y relajado el cuerpo.
El precio de vivir ajeno a todo: la sociedad, los amigos, la familia y hasta a dios:
es la soledad, tan cruda y real,
tan prendida de fuego y fatalidad.
Quiero vivir todos los días las noches, pero ya no soy quien era.
Hoy vuelvo del infierno de las lunas cegadas; de los veranos de llanto;
de las hojas secas.
Estoy volviendo con un puñal por clavar y un as bajo la manga.
Lo importante: no olvidar nunca, nunca más a los amigos y a la familia;
estar con ellos como si fuera a acabarse el mundo.
Baila locura, baila ángel malvado; baila que te quiero, cada día, un poco más y
los laureles que tuve… te pertenecen. Porque fuiste mi motivación anteayer y
mi inspiración ayer, cuando llovían piedras de fuego.
Voy a olvidarme de los errores y las devociones; voy a volver
con la frente no – marchita, con la mirada pura, como antes de anteayer.
FUEGOS SAGRADOS
Vendrá la muerte a mí y se hará claro el horizonte y digno el día entero;
llorarán sangre los cántaros y los fidedignos duendes temblarán.
Se hará bosque el jardín y selva el bosque: habrá magia y catástrofe.
Con toda la fe del mundo, del universo, se hará noche clara y se hará eterna.
Te contaré el secreto más oculto de mi historia, a la hora de cerrar los ojos,
unos instantes, unos instantes antes.
Cinco flores, cinco flores del destino, nunca es siempre dulce el río.
Comandante Carmesí terminando el objetivo sagrado, tembloroso y amoroso.
Vendrá la muerte a mí y nada será igual que anteayer, cuando era sano y flaco.
Hoy las sombras del amor y los fantasmas de la vida son, pero dejarán de serlo
cuando la muerte me obligue a bajar los párpados.
Sé que falta poco y poco a poco se acerca la hora, el momento, el rato, el instante.
Buscaré en los estantes, la divina criatura escrita. Ya nada es igual que antes de ayer,
que anteayer. Hoy hay fuego por todos lados, más en mi pecho, en mi espíritu
de fuego sagrado,
que se quema pero no se incendia.
No se incendia, no se olvida, no recuerda, no se incendia.
Fuegos sagrados que todo lo pueden: levitar, mover objetos, traer la montaña hacia uno.
Fuegos sagrados, los admiro, los quiero, los amo: son mi voluntad, no la ceniza sino
el fuego crepitante del hogar.
Recordatorio de La espada (desenvainada), Escorpión, Menos poeta, Todos los trenes, La herida en la herida, El día mundial de la mujer, Señales, La chica cáscara de zapallo, Voy a partir, Fuiste, El campeón, Baila que te quiero, Fuegos sagrados. Del libro FUEGOS SAGRADOS (2007)
CUANDO INFIERNO
Tengo una vida paralela con el destierro;
una muñeca descuartizada en el corazón;
en el pecho un bolso de cemento, un puñal y miles de memorias;
la impotencia de ser incomprendido, no sabido del todo.
Vivo en el lado oculto de la vida, del tiempo, del desespero.
Vivo practicando el culto al mate y a las noches de sueños.
Mas cuando todo era infierno, habría cabido,
mi cuerpo en llamas,
en un ojo de buey.
El plomero infernal trajo, de este, soplos de fuego y de horror.
Hoy, agoniza una gaviota en la tormenta,
se destruyen los paisajes felices por los momentos que vuelven.
Hoy, hay una ciénaga de serpientes, un lucero de repente,
en la noche oscura y vieja.
Y hoy, donde vive el hedonista, donde muere el suicida:
allí te quiero, allí te espero.
MI SEGUNDA PALABRA
El desarme nuclear de mi corazón,
abandono de las armas.
Qué más podría querer un poeta que perder
y una bifurcación del sueño.
La luz divina alumbra a mis ojos.
Estoy encerrado en el manicomio de Groenlandia.
Qué más pedirte, qué más quitarte
que la ilusión de ser dos.
Mi músculo sentimental te ama con toda su sangre.
El despecho no se arrepiente dos instantes después de ser querido.
Mi nombre en un rincón lúgubre;
mi segunda palabra arrugada donde nunca, nunca sale el sol.
LOS CHICOS
Cuentan por ahí que hubo una vez en que cien mariposas
volaron sobre el muro de Berlín.
Aún recuerdo
el cuento de la madre que tiene consuelo,
la risa de los chicos (que se pierde en la nada)
pero
qué infierno merecí para quedarme tan solo.
El tambor sentimental que redobla por todos, por ninguno, por uno,
cesa de sonar.
CONFESIONES
I
Estaba en el 666 y una araña me tejió y me cenó,
luego
demasiada nieve cayó en el alma del tiempo,
tanta que con mis amigos sólo me une un cantante, y ni siquiera.
No combatiría jamás, cual soldado, sin saber realmente el fin
(que se persigue en lucha armada).
No siento piedad por todos pues no soy samaritano
entonces
me daré el gusto de matar una alondra, entre tanta, tanta muerte.
Tres puntos suspensivos en el libro de mi vida…
son mi nostalgia, mi abandono.
II
Nadie me dijo quien defenderá mis ideales cuando esté boca arriba y enterrado,
por eso
cuando me llegue la muerte, estaré más vivo que nunca.
Quiero obsequiarme el respeto de mis enemigos y el amor de los míos.
Quiero soplar en las velas y extinguirme detrás del horizonte.
Un llanto o una sonrisa: son eternos en la memoria.
Un beso tuyo se desangra para siempre en el corazón.
Soy del todo un caballero y de repente no soy nada;
un bohemio sin fondo, una especie en extinción, un lumbar con vida,
una mente boba y un espacio en ningún lado.
Tengo un entrañable recuerdo de tu mirada,
a la vez,
mi cuerpo es una ameba incontestable.
Así, muero y despierto cada día, cada noche.
ARGENTINO
I
El sufrimiento de ser argentino, de ser bendecido por el cielo y por el sol,
cuando
suena una guitarra criolla y no quedan soledades por curar;
un gaucho oveja negra, es la gloria del campo, impreso en un libro.
En el aire se oye un eco:
es el grito de un indio pampa que tiene una flecha atravesada en el corazón.
Nacido, vivo en la reina del plata: el obelisco, las glorietas y el cabildo,
mientras
una pareja de novios, bailando un tango en una esquina de la vieja San Telmo;
el sol brilla en el río plateado, que sabe a paz, espíritu y libertad.
Pero qué hablar de mí,
que la boca es mía y esa chica es argentina;
el culto al mate, me embate cuando me falta mientras viajo en colectivo.
II
Cada uno carga una cruz.
La sociedad va armada, por dentro, por fuera;
no pienso en salir siquiera hasta el quiosco.
Cuchillos en los dientes, y nadie parece bueno;
llevan puñales bajo la manga y te los enseñan cada vez que le sonríes a la vida.
Cada cual prueba el sabor del quimérico.
Los policías son ladrones y los ladrones son policías: cómo distinguirlos.
El ser humano honesto capaz,
que nunca llegará a ningún celeste más que al celeste de su cielo.
Antes, las palabras eran documentos;
hoy, las mismas, son fantasmas embusteros.
Se duermen las gentes con remedios sedativos, que los nervios son filos.
Elegimos presidente y nos vuelven indigentes.
Tenemos los cerebros chatarra y el hambre de los yanquis.
A fin de cuentas, vence el rico en la tierra de pobres corazones
y nunca dejará de alumbrar el faro celeste y blanco.
MI MUSA
La lisura de tu cuerpo de amapola, tu fragancia de jazmín.
Tu espalda de mariposa y tu silueta toda de princesa española.
Tus pechos de miel… tanto que mi boca es un panel de abejas.
Tu mirada de gaviota en tus ojos de espacio.
Tu alma, blanca como la nieve cayendo, pinta todo mi cuerpo latiente.
Tus piernas son dos rutas sensuales que llevan al nácar de la vid.
Me incendio mientras espero que el sol se marche detrás del mar.
Me mojo con agua caliente cuando el crepúsculo es fuego en la lejanía.
Una vez llegada la noche,
ya no hay viento suculento, hay un aire puro que sabe a libertad.
Tú: siendo mi musa inspiradora,
vives bajo el polvo del amor, mientras yo sobrevivo bajo el polvo pasional:
tú me quieres, yo te amo.
DESPIDIÉNDONOS
bajo un manto de niebla en esa mañana del sur.
Ni las ramas de olivo pudieron frenar la mala suerte
de nuestro destino quebrado;
fuimos un amor de vegetal y una despedida al amanecer,
cuando la vedette de la noche se marchaba entre las sombras de un nuevo día,
cuando el sol salía por detrás del mar.
No me olvides jamás amor, que sufro por ti, por mí y por ellos.
Conquisté un mundo de letras, mas la conquista fue en vano.
Tus ojos que ya no me ven: ya no me sienten.
Cómo enterarte que mi condena fue muda y fue profundo el espanto…
en esos refugios de invierno, en esos cuarteles,
donde, cual soldado raso,
arriesgué mi vida.
Creo que estuve caminando sobre carbones calientes.
Despidiéndonos,
ya pasó demasiada agua por debajo del puente de la inspiración
y hoy, te olvidé.
Recordatorio de Cuando infierno, Mi segunda Palabra, Los chicos, Confesiones, Argentino, Mi musa, Despidiéndonos. Del libro LOS POEMAS DEL COMANDANTE CARMESÍ (2007)
CUANDO SE HACE NOCHE (161)
se acaban las fotos, las bocinas de los coches, la banalidad.
Es como sentirlo todo y nada a la vez, un vacío y un relleno,
un estado del alma,
un espíritu sagrado,
una vela en el centro de una casa,
un cuerpo que descansa la mochila pesada de bajo el sol,
una pluma en la brisa,
una redonda luna.
Cuando se hace noche, se acaba la guerra moral;
quedan las cárceles vacías, el frío del plata,
el Obelisco iluminado (pareciendo un prócer);
hay más aire, más aliento, más suspiro: libertad.
ESTOY HARTO (162)
Que el helado se toma y no se come,
que los chistes de gallegos y, hablando de gallegos:
que el que se fue a Sevilla perdió su silla,
estoy harto.
Que el casco no hace falta y cualquiera puede cantar,
que los loros han de repetir nuestras palabras,
que fumarse un porro quema las neuronas o mata:
¿en qué estaba pensando el que pensó semejante…?
Que el paraguas y campera para lluvia, ¡que las danzas!
Que pescar es aburrido y no lo es jugar ajedrez,
que jugar ajedrez es aburrido y pescar no lo es,
estoy harto.
Que la vida es corta o pedregosa en su sendero,
que el destino, que dios,
que María, la buena de María fue Santa.
Que la prioridad es del peatón o el asesino al volante,
basta ya, se me agota la paciencia:
espero no encontrarme con un brasilero haciendo magia con una pelopincho.
Estoy harto, incluso de este poema, alegre en blanco y negro
y de a colores en la mente,
si alguien lo lee, será lo que sea o no será nada.
VACÍO VOLUMEN II (163)
(a Natalia)
La lágrima derramada, yo la vi venir.
Era la calle más corta de la ciudad… y ese frío…
Cuando la vida se endurece se muere un corazón
y la sociedad no va presa por matanza
de lesa humanidad.
Natalia no me extraña porque no se acuerda de mí,
si éramos cómo primos… cuánto marchita la aguja que se mueve.
La lágrima derramada, no la volví a ver
y ahora, detrás de la pantalla: su foto dulce y sus letras ingenuas
o femeninas… qué más para romper en llanto.
La vi venir, la vi otra vez, jamás la vi marchar, pero se fue
y hoy: vacío volumen II: Natalia.
Querida amiga, éramos como primos, yo te vi venir
y en un verano casi infantil, te vi sonreír,
me mirabas… hoy: la nada, el abismo, el vacío volumen II.
AL TOQUE EMOCIONADO (164)
Me escribió una hermosa muchacha; al toque emocionado.
Lástima que jamás entenderá el infierno que arde dentro de mí,
mas
es una muchacha bonita, colorida (blanca, celeste, violeta)
Me vi sumiso en la más terrible ansiedad y lo contrario:
¡paralizado por el miedo de ser!
Debo sospechar que tengo un conflicto existencial,
poca melodía pop en el corazón; mucho tango en el corazón.
Si ella viera lo que mis ojos vieron a mi alrededor.
¡Dónde está la lámpara que ilumina las entrañas!
Entrañable sus ojos de gaviota, su semblante de muchacha soñadora,
cabeza de novia.
Me escribió una hermosa muchacha; al toque emocionado.
BRISA DE OCTUBRE (165)
Las verdes hojas quietas, de una primavera incipiente y de mañana.
Todo me hace pensar que el silencio es sagrado,
de los dioses, de las diosas.
La luz del sol,
quieta sobre los quietos muebles de la habitación donde escribo.
Cruces, cuadros y suelo de madera.
Me recuerda a mi sueño:
vivir en una cabaña, alejado de la paranoia de las grandes ciudades;
vivir así, sólo con mi amor, de quien querer y ser querido.
Las verdes hojas quietas de un rato atrás,
luego de un suspiro
las mueve, lentamente, una brisa de octubre: ah… la libertad.
UN POEMA HECHO BIEN (166)
En un día soleado,
tiro un poema para arriba, muy fuerte, se quema con el sol, cae hecho cenizas.
Vuelvo a arrojar un verso hacia arriba (esta vez es noche y el cielo encapotado),
lo parte un rayo, cae hecho dos mitades (que no son nada).
Tengo reputación de vago, estrafalario, taciturno, loco, prolífico…
y tú…
esperando que el poema (que siempre tiro hacia arriba)
caiga hecho bien,
un verso perfecto, plateado por la luna, dorado por el sol.
DIME LUNA (167)
Donde se esconde el amanecer, basta de vivir, ancho el mundo.
No soy Quijote ni Molino ni historieta ni personaje de película.
Siento,
que en la Tierra tengo los días contados como arenas dentro de un reloj
o como el mar va comiendo las playas a medianoche.
La letanía no alcanza. Niño, sólo habla con dios o la virgencita no virgen.
La iglesia está en el alma, no sirven los templos ni las capillas.
En el bosque se esconde un cordero, en la ciudad se esconde el lobo.
Pero dime amiga luna: ¿dónde se esconde el sol cuando no hay amanecer?
Dímelo, porque a punto está de cambiar la pregunta
y yo
aún no he encontrado la respuesta a esta antigua pregunta,
a punto de vencer.
CARTA (168)
Como todo en la vida ha de sublimar la especie,
lo más importante,
al menos para mi humilde sentir,
el fuego sagrado…
la voluntad de pasar una hoja más,
de retener una palabra más en el universo de nuestra mente.
En mi caso: la voluntad de escribir un poema más,
¡que venga la inspiración... por favor!
Ojalá el tiempo nos vuelva a poner frente a frente
(sin vernos)
para poder escribirnos,
conocernos, poco a poco, en la vida de cada uno, en cada una de nuestras cosas...
FIN DE SEMANA: INQUIETUD (169)
He de ser paisa en Colombia, tomar te en el Paraguay, un amargo en Argentina…
porque se hizo la noche, en la vieja Buenos Aires,
yo sigo insomne, buscando una respuesta a mi destino.
Se está bajando el telón de mis latidos poéticos, solos, locos, borrachines.
He de enderezar mi vida; tal vez antropología sociocultural, probarla en el 2009,
ha de ser más relajante que la poesía.
He de ser un guerrero en Sparta, un culto en Grecia, un desesperado en Inglaterra.
Mientras, en Uruguay, escuchan Gardel, en pleno siglo XXI.
La noche es inquieta pero yo he de dormir, como una momia, a pierna suelta,
para saludar mañana al sol, en un nuevo amanecer
que me trae tiempo, arena, aire, última soledad, fin de semana. ¡Inquietud!
LIBERTAD (170)
Profundo como el agua de los ríos,
me he reído de la muerte en cada noche pesada y desastrosa
de esos años…
ah… esos años…
Ayer y hoy,
la gente va armada hasta en la corbata o en el moño o en el cuero.
Me he hecho fuerte en la tempestad y valiente, 5 segundos después de temer.
Paralizado ente una crisis argentino-espiritual,
nunca olvidé ser digno mas mi barco daños sufrió,
daños que hoy son pasado, humo extinguido, rencor entrañable… ¡libertad!
TE ALEJAS (171)
Se nos muere la vida bella que dimos alguna vez;
un volcán a punto de estallar, una avioneta se estrella contra las sierras
y tú y yo
seguimos distantes, alejados del mundo que fue nuestro.
Se nos escapó el sol rosa, la luna blanca y celeste de Argentina,
la magia en el Río de La Plata.
Pero,
además y sobre todas las cosas,
se nos muere la vida que supimos, hermosamente, dar alguna noche de abril.
La ventana entornada, oscuro afuera, la brisa refresca los sentidos
y
en el noticiero
pasan a otro tema.
Los fantasmas de los poetas crepusculares muertos, me visitan
en instante de laureles
que duran 5 segundos.
Y tú, alejada en el tiempo y el paisaje, cada estallido de partículas,
te alejas más y más, de mí.
LA PACIENCIA (172)
Tocando la tecla en el cielo, abusando la paciencia de dios.
Si la vida no me sonríe no será casualidad.
Cada guerrero a su guerra, con su puñal o su metralla.
Silbando en otoño, por las veredas gastadas y las hojas secas
crujiendo,
salvando el alma con paciencia y devoción.
Tengo un ángel, como lo tiene cualquier persona en la Tierra.
Tengo un demonio, como cualquier desdichado.
Me voy a ir para volver con las encías sangrando,
con las ojeras de miel y el tiempo pareciendo acabarse, detrás del sol
que se está hundiendo en la ciudad.
La luna, ah… la luna… qué majestuosa,
y yo,
tocando la tecla en el cielo, abusando la paciencia de dios.
EL PERSONAJE (173)
La labia de Zaratustra. El indómito latir.
La poesía se hace espanto, el espanto infierno.
Las manos de Lepanto;
la canallada de mofarse de la lepra. ¡Que no te toque a ti!
Soy un gaucho, un bohemio: soy un gaucho bohemio
que se va adonde nunca saldrá el sol, con mis penas
porque
las vaquitas son ajenas (dice Atahualpa)
La poesía se hace fuego, el fuego incendio.
Todo se quema, todo se muere, todo termina.
POEMA XXI (174)
He de ser heredero de los poetas de crepúsculo italianos,
desdichados, aburridos.
Es la vida que me enferma, es el sueño que me cura;
así vuelvo a empezar,
cada vez.
Escribiendo sobre un mantel crema,
tengo la nostalgia en el ayer, el tercer ojo en el presente y el miedo en el mañana.
He de ser quien te amó sin palabras,
quien te vio llorar una mañana de octubre,
quien te recuerda y se siente el más idiota del mundo.
Es la vida que me hiere, es el sueño que me cose
para siempre una memoria, un descuido o un silencio.
VACÍO (175)
Soy reo de un mundo inmundo sólo mío;
malandra en mi cárcel de huesos y de piel;
sentimiento violenta en la penumbra;
brisa helada en invierno; infierno en verano;
zombi que no se da por vencido en la noche de insomnio;
partes que construyen mi coraza, cada mes un poco más;
filósofo en la tormenta;
dientes que se parten;
inquietud muda en el más quieto silencio del amanecer;
antes… vacío.
AÚN POR TI (176)
En tus pechos anidas la miel de todos los paneles de Argentina.
¿Y si te digo que te extraño? ¿Qué harías conmigo?
No te esfuerces demasiado en contestarme,
pues ya lo sé, muchacha de pelo rojo: eres muy formal,
jamás me perdonarías.
Una herida y otra herida y una más: todas por ti.
El desamor o el despecho: cualquiera sea, me hunde en el asfalto de Buenos Aires
y tú,
lejana,
ya ni te acuerdas de mi nombre.
Y yo, cabeza de novio, siento amor aún por ti.
TENGO UNA CHICA (177)
Alguna vez fui el destino y el ayer, el pasto pisado, el rosedal con espinas,
porque
como ocurre en la vida
no existe un sólo tiempo
sino
que están los tres dorados tiempos: pasado, presente y futuro.
Me jacto de haber escrito prolífico,
consecuencia: las ojeras de miel amarga, la soledad y el infierno en primavera.
Tengo una chica a quien querer,
a quien convencer sin armas de psicología (sin previas palabras, sino espontaneidad).
Alguna vez fui el rey de los poetas nocturnos, taciturno me quedaba.
Hoy: ni agua al enemigo, amistad como el fin de los poemas, no más sangre al río,
trabajo literario de sol a sol, foto y enganche.
Me jacto de haber escrito el primer verso del siglo XXI. En Argentina.
La devoción es un acto de bajeza, vamos, que no hace falta arrastrarse para creer.
Tengo una chica a quien quisiera cuidar, sólo faltan los instantes
y estaré, como en la década pasada, al lado de la alegría y las mañanas movedizas.
Quiero lo que no tengo, tengo lo que puedo, puedo lo que no quiero, quiero lo que tengo
porque
a fin de cuentas
la infelicidad se transforma en felicidad, cuando un varón la asume,
más allá de la sangre, el mate o la triste realidad. ¡Arranquemos ya, que me muero sin ti!
SOLAR MARCHITO (178)
La penumbra tiesa, el solar marchito,
no fue un plato volador,
fue el tiempo que arrasó cual tempestad, los pastos y las horas encarceladas.
Tiempo al tiempo,
porque todo vuelve y no ha de fallecer la luna en la noche
ni el río en el mar.
El sol, ese asesino de cabellos rubios...
por dios...
que se terminen las jornadas sangrientas...
insoportable poesía, ya te he de recordar, como añeja, como de antes...
NI CUENTA (179)
En dónde me quedo, en la roca o en el rancho,
en los pastos de la selva o a la vera del río.
La indecisión mata una neurona y otra y otra,
total
somos mentes con miles de millones de neuronas
donde
en la última
estará el secreto guardado, para siempre siempre.
En la bestial performance de un ataque de nervios,
estoy.
¿Adónde fueron mis ilusiones? ¿qué hay de la chica que siempre amé?
Se podría decir que no hay respuestas: las preguntas cambiaron
y ni cuenta me di.
¡Ni cuenta me di!
POEMA EN SPANGLISH (180)
Señorita… deténgase ahí,
quiero saber si su corazón es de bronce, de plata o de oro
o si es un corazón verdadero, de músculo y de sangre.
Porque la valentía ha de ser una de las pocas cosas que quedan de una mujer,
su dulzura… su pasión: adónde irán a parar…
al basural de los sueños rotos.
My heart is a war of egos. That finish already!
Quiero alguien a quien querer y por quien ser querido.
Señorita… deténgase ahí,
su mundo alcanza para hacerme un infierno al mío. Deténgase, por favor
que si usted pasa, mi corazón será miles de astillas de cristal… en el suelo;
no le pido la luna, ni el lecho ni aún su sensiblero. Sólo le pido:
detain
that my heart is a war of egos.
ANTOLOGÍA… AÑO 2008
CUADERNOS
Los cuadernos se despliegan en el cielo, se deshojan,
quedan vacíos,
vacíos como mi espíritu, tan vacuo, exhausto y apagado.
Se despliegan los cuadernos: me miraré en el espejo y estaré más viejo,
más viejo y más loco, menos cuerdo, borrachín.
Cuando nada importa menos que un corte de pelo,
preocupa el presente y es incierto el porvenir.
El umbral de los tiempos no da a vasto,
ancho de verdad, sólo importa la verdad.
Los cuadernos se despliegan en el cielo,
el río brilla bajo este;
este tiempo de hoy día no te irá a gustar si te lo cuento.
Se despliegan los cuadernos, en el cielo.
DE MADRUGADA
De madrugada,
cuando duerme la ciudad, los fantasmas andan por las veredas desoladas,
brilla en paz la luna y se oye el susurro del agua en la cisterna.
Las cálidas luces de una usina en plena noche fría
conmueven mi corazón.
De madrugada,
una plaza deshabitada,
un alma buscando a otro alma
y así sucede todo el mundo: en un instante, en un beso, en un flash.
Las melodías de amor se van con el viento
y las arpas de los ángeles se elevan al cielo
y así, de madrugada, transcurre el tiempo, infinito, eterno.
OTRO MUNDO
Que venza la pesadez incalculable de la verdad
que es el único tesoro que atesoro
y que los ases debajo de mi manga jamás fueron usados.
Quisiera morirme de amor,
mas no puedo elegir… todo sería tan fácil.
Que los buenos borrachos encuentren su estado,
que sanen los enfermos,
que los presos vuelvan a sus casas.
Quisiera enloquecerme de soledad,
mas no es una utopía ni mucho menos.
Habrá otro mundo después de este mundo,
un mundo al mismo tiempo tal vez
y así rodará la luna por Callao y Santa Fe.
Se encontrarán los tiempos y los vientos
y los sabios serán más sabios
y este mundo acabará y habrá otro mundo por destruir.
Que los soñadores conquisten sus sueños
cuando baja el sol detrás del mar
y venga esa luna redonda para ser testigo de la quieta noche.
ME ARRUINARÍA
Me arruinaría hasta los harapos mugrientos,
la sangre al río
y los pedazos rotos de un cristal extraño que late y siente.
No es que no quiera verte: me conmueves hasta los dedos de los pies,
mas tengo una vida, por más oscura, por más insensata,
no voy a matarla para siempre.
En un boceto tengo el poder de sentirme fuerte o débil
sin estar fuerte ni débil.
Me arruinaría hasta la mediocridad del alma,
aunque cueste aceptarla así (como tal).
Quiero verte, quiero perderte para siempre, siempre.
Quiero verte, mas no todo es tan sencillo,
a veces los ojos se incendian y ya no ven más nada
y la memoria del corazón
se olvida de todo, todo.
DUELE VERTE
Duele verte sufriendo, muy dentro de tu piel;
escarbando los rincones ausentes;
buscando socorro en los baldíos;
transformándote en vampiro de ningún aire.
El cielo oscurece y el sol se oculta de ti y de mí,
parece que tendremos duelo, esta noche otra vez.
Duele verte esos ojos tan llenos de agua de tormenta;
esa batalla que estás librando, apartada del mundo.
Es conmovedor, duro y sangriento
porque la sangre ha llegado al río
y todo lo que era contento ahora es tristeza.
Qué mal sueño, será que habré soñado con la mujer de mi muerte,
esa… que ya no está a mi lado
y ahora todo es felicidad.
RÉQUIEM
Un proxeneta de la poesía paria;
un experimentador de los versos de amor o despecho.
Un cáliz sagrado con luna llena,
el lobo bendito,
que ya no hay más cazadores y todo el vino se ha acabado.
Un ultramundo inmundo y vida marginal… he sido alguna vez.
Hoy,
réquiem a las noches enteras, al sudor de sangre y a las ametralladoras de fuego.
Todo ha cambiado. Ya no hay tantos cañones
apuntándome a la sien.
Podría escribir toda la vida el mismo verso
mas no sería divertido, jugar es divertido, y la vida es jugar:
es en eso en lo que creo.
DESDE PENSILVANIA
Un cuervo vino desde las inmediaciones del río Delaware,
del Estado de Pensilvania,
a decirme a un oído que el panictime ha terminado.
Todo lo malo acabó, las flores marchitas renacen de a colores,
se levantan del polvo los girasoles
y mi vida vuelve a tener una sonrisa… en todos sus instantes.
Ya no hay defasaje por las noches, sangre al río ni olvido.
Todo se renueva. El camino de mi vida cambia los blancos y los negros
para pintarse multicolor.
El cuervo vuelve a su escondite,
en las inmediaciones del río Delaware,
del Estado de Pensilvania.
ME ARRIMÉ
En esta noche, bendecida por el dios de la luna,
te recuerdo, sólo por capricho (o por soledad)
Tengo viva la memoria de cuando nos vimos
en esa mañana fría de abril.
Luego del silencio y tu despedida,
me arrimé
al abismo de los corazones muertos,
de los ríos teñidos de sangre,
de las horas bajas y oscuras,
del azul de los sueños matinales,
de la manzana mordida por dientes encafeinados,
de la sinfonía de los delfines secos,
de la naturaleza muerta,
del árbol en el lienzo, de la piedra en la tormenta,
de todas esas cosas que ya jamás regresarán.
Como la vista de un caballo de carreras
sigo adelante y seguiré para siempre, siempre
y así, que la vida sea para siempre
una rosa historieta, infinitas lágrimas felices y millones de besos.
MEMORIA DE PAPEL
Los poemas que he vertido como manantial de néctar a la copa,
quedarán por siempre en la memoria de papel.
Memoria de papel que se quema si recuerda.
En la vida también se pierde, mas nunca pude superar tu partida,
yéndote hacia el horizonte donde el cielo se incendia.
Lamento triste y sutil; sutilmente vulgar, por tu mirada que ya nunca más volverá
y todo será del mismo color.
La muerte en vida batea duro las mandíbulas del buen vivir.
Si los días ya no corren y las noches se aproximan al plomo de las balas revolución,
me quedará una cruz y una letanía
para acabar con mi herida, sin vuelta atrás, con una memoria de papel.
REVÓLVER
Vuelvo el revólver de mi memoria hacia atrás en el tiempo
y te veo blanca y carmesí y fogosa y de humilde vestir
mas te veo hermosa, entrañable, inalcanzable.
Los días llenos de ironía y las noches repletas de recuerdos y de nostalgias
parecen querer volver a mi alma.
Mas ya no, nunca más, que ya estoy curado de desamor y de espanto.
Vuelvo el revólver de mi memoria hacia atrás, en el tiempo de arena
y todo es bella melancolía,
sufrida, partida en dos, destrozada en cientos de pedazos de cristal.
Bateé duro luego de qué dirán. Bateé durísimo y la vida se resume en un instante:
ese beso sellado para siempre siempre.
Ese beso que hube soñado, pues, cual caballero sin memoria desmemoriada
te vuelvo a ver en una cinta de recuerdos
y la vida se pinta de celeste triste, en el ayer,
de rosa complicado, en el presente,
de blanca incertidumbre en todo lo que está por venir.
Vuelvo el revólver de mi memoria hacia atrás en el tiempo de cal
y tú, persiguiéndome para mirarme una vez más,
cada mañana, cada tarde, cada noche.
El frío se congeló eternamente y es posible, potable y capaz de que siga congelado
para siempre.
Las armas secretas del amor parecían no incluir la autoflagelación,
mas como buen ser humano, diciendo siempre la verdad, mucho daño me he hecho;
hoy: sonrío descansado.
TAN FELIZ
Hoy desperté más temprano de lo habitual; sólo dormí tres horas.
Estoy tan feliz que ya me encasillo en la sociedad de los poetas vivos,
donde sublima la vida y no existe pena ni olvido ni memoria de cartas viejas.
Tan feliz que mis párpados no encuentran reposo.
Tan feliz que el camino de mi destino es una extensa e inabarcable alegre melodía.
Y los demás, qué sabré yo de los demás… más que los amo.
Estoy tan feliz que rompería la esfera de cristal.
Tan feliz estoy, que siento poder soportar la intolerancia de esta Buenos Aires asesina,
que te quita una mano y te devuelve un ojo,
te quita el corazón y nada te devuelve
porque
sin corazón no hay sueños por cumplir, sentimientos ni ilusiones.
Hoy desperté más temprano de lo habitual, será que estoy volviendo
a los viejos tiempos,
aunque
haya dormido tan sólo tres horas.
Me siento tan feliz que ya no obstruyo mis proyectos platónicos – futuros;
ya no llevo sangre al ojo ni me desvivo por no vivir. Creo
que todo lo contrario,
mi vida presente es un albatros en libertad y ya nunca volveré a dañarme…
nunca, nunca más.
LOS AMIGOS
Los amigos que he conocido hace 13 años,
jamás me han abandonado;
siempre han estado conmigo, desde ellos y desde mí.
Ellos han soportado mis espumas mentales,
mis depresiones,
mis lunas despiertas
y mi cuerpo herido en la distancia del tiempo y del espacio.
Los amigos que he conocido hace 13 años
han sido siempre una cuestión almística
pues en mi alma siempre han vivido;
ha sido, por poco, una cuestión de estado y sociedad,
mas la amistad pudo más y rompió toda valla temporal.
Ellos nunca me han faltado al respeto,
siempre me han cuidado, querido y respetado.
Vamos, que hoy siguen conmigo como aquella fría primera vez,
donde el cuerpo temblaba empero el corazón latía sangre caliente,
sangre de amor y de moción.
Los amigos que he conocido hace 13 años,
que alguna vez he sabido disfrutarlos
y alguna otra vez no he sabido entregarles respeto ni amistad.
Mas ellos todo me lo han perdonado,
con esa humildad inteligente que poseen las grandes almas.
Ellos, los auténticos bromistas, los cordiales, los nocturnos,
los de siempre.
LAS CHICAS
Me gustan las chicas naturales, que no se arreglan demasiado
sino lo suficiente como para salir a caminar.
Me gustan las chicas que se visten sencillo,
que beben agua, cerveza o vino,
que les gustan los chocolates, las flores y los helados,
que toman mate dulce o amargo o las que aceptan que el mate las supera.
Me gustan las chicas que aman más allá de la muerte del cuerpo,
esas que aman para siempre;
que matarían si me matan
y que esperan una masacre si las pierdo para siempre por irse a lo alto.
Me gustan las chicas que gustan de la luz interior,
las que prefieren comida casera a restaurantes,
las que disfrutan de un beso tierno y verdadero.
Me gustan las chicas que no se asemejan con el mundo
empero sí con el suyo y el de todos sus cercanos queridos.
Me gustan las chicas divertidas, respetuosas, aventureras, soñadoras, almísticas
y que sienten el fuego sagrado a flor de piel.
EL DINERO
El dinero suele otorgar gran parte de nuestra felicidad. Empero, el dinero es traicionero.
Uno piensa que su alma está llena de amor y de paz,
mas sólo la llena el dinero, en ocasiones.
Cuán feliz era juanjo, sin dinero, cuán ejemplo de integridad humana,
hasta que una vez le fallé y no le he vuelto a ver nunca, nunca más.
Empero,
juanjo venció la potencia del dinero y hoy es feliz sin él, en la ciudad de las diagonales.
El dinero puede ser ángel o demonio, dios o Satanás;
una liviana bandeja de trapo o una pesada cruz de acero.
El dinero es el dinero… y nadie lo puede negar.
TIEMPO DE CAMBIOS
Es tiempo de cambios, de olvidar la marioneta, de respirar violetas
y sentirse cada vez un poco más humano.
Dame tu mano que no quiero rimar ni llorar.
Vayámonos juntos donde nace el arco iris y seamos felices
para siempre siempre.
Es tiempo de cambios, tu mano sobre mi mano, mi mano sobre tu mano
y así,
sublima el respeto en el amor y el amor en el respeto.
Dame tu mano que no deseo volver atrás.
Andemos juntos por estos momentos felices.
Préstame tu boca por un instante, que será mágico y sutil.
Es tiempo de cambios, ya no hay rey ni condenado.
SE HA VENIDO LA NOCHE
Se ha hecho el silencio y se ha venido la noche.
En cada banco de plaza te esperaré, si alguna vez me faltas.
Inmortales instantes en la memoria del títere con vida.
Tengo cuerda y tengo amor, amor por dar, amor por recibir.
Acaricio tus cabellos, se ha venido la noche. Y tú y yo
no somos culpables del mundo inmundo.
Quiero tenerte a mi lado por un rato y dentro mío para siempre.
Se ha venido la noche y con ella la calma de tanta furia de sol y vereda y calle.
Piedra por piedra, papel por papel, diente por diente, corazón por corazón.
No quiero sufrir nunca más, ni siquiera en los sueños: ¡se ha venido la noche!
Soy un joven feliz, luego de tanta oscuridad, látigos, golpes bajos y mala fiebre.
Se ha venido la noche y con ella… los astros lejanos, la luna y el sueño.
Un renacer de duendes sin fantasmas, de sueños e idilio, de brisa de río.
En esta vasta Buenos Aires, le temía al desaire y a la sociedad, mas ya no les temo.
Tengo una vaga sensación de alivio y de olvido.
Se ha venido la noche.
Me iré a dormir con mi familia, mis amigos y todo mi mundo cabiendo en mi corazón,
porque
los amo y amar es querer la vida, que fue dada hace tiempo sin tiempo.
Me quedo en la cama y un punto final,
que se ha venido la noche… se ha venido este sueño.
Recordatorio de Cuadernos, De madrugada, Otro mundo, Me arruinaría, Duele verte, Réquiem, Desde Pensilvania, Me arrimé, Memoria de papel, Revólver, Tan feliz, Los amigos, Las chicas, El dinero, Tiempo de cambios, Se ha venido la noche. Del libro POÉTICO Y FELIZ (2008)
MI AMIGO JESÚS
Más allá de las fronteras del tiempo,
mi amigo Jesús,
sé que perdonas al mismísimo pueblo que te entregó
y perdonas a todos los demás pueblos
que hacen de Ti un producto,
aunque debe ser difícil
aceptar que hay párrocos que pregonan tus palabras y tu amor
para lograr billetes.
Qué será de los pobres, de los suicidas, de los locos,
de los asesinos, de los violadores,
de los que matan por amor, de los que te olvidaron…
Mi amigo Jesús,
aquí estoy, en cuerpo y alma,
escribiéndote un poema que bien podría ser una carta.
Todos los que vivieron como Tú, ya están boca arriba,
enterrados en las tierras del olvido.
Tú eres puro amor y siempre cumpliste tus promesas,
hiciste del mundo tu mundo y un inmenso juglar.
Qué será de los traidores, de los estafadores, de los presidentes,
de los que sólo lloran su propia muerte…
Mi amigo Jesús,
todos nos encontraremos, alguna vez, en la eterna posteridad.
Creo que no hay cielo ni infierno,
hay una ciudad inmensa,
llena de placer y de alivio,
llena de campanas y de luces,
llena de corazones alados y cielos celestes y lluvias románticas,
llena de praderas circundantes, con flores y sus aromas.
Qué será de los bohemios, de los creyentes, de los enfermos,
de los inundados de tormentas, de los bravíos,
de los cansados, de los campeones caídos, de los humanos.
Dime, mi amigo Jesús,
dime en un sueño en dónde estás, hasta cuando y cuándo será
que te veremos a los ojos, al alma.
$4
A $4 la medialuna y el café, en Retiro.
Suelto el candado en Barrio Parque y me encadeno en Once.
Es la humedad y ese calor y es la hornalla Buenos Aires.
Es el encargado de edificio timbre – cana,
el pendejo de la esquina
y es la vida real que agoniza en una abuela o en un vaso de alcohol y raya cocaína.
En Buenos Aires, es el chofer del colectivo el que putea un par de más
o el taxista que te pasea.
Es el sudor en la camisa o en la remera, bajo el sol de Buenos Aires.
Y es en Baires, donde me encierro y me emborracho con tres botellas de cerveza.
Es el mendigo, el vagabundo. Es el que pide una moneda.
Es la inmundicia de Buenos Aires una ensalada caliente
o un hormiguero desordenado.
Mejor me quedo con la medialuna, también con el café
que bajo el cielo inmóvil de Buenos Aires, tan sólo cuesta $4.
MI ANSIEDAD
Mi ansiedad fue dura y toda pura,
mis uñas mordidas,
tu foto en un cajón, esa foto que desaparecí de mi vida… para siempre
tus memorias. mi deshonra,
mi autocastigo, mi angustia,
mis horas retrasadas, las aguja s del velo, moviéndose hacia atrás,
mi corazón derretido por tanta sangre caliente.
Mi ansiedad que no me dejó dormir por 96 horas, alguna vez;
mis problemas de salud,
mis demencias,
mi histrionismo en sociedad,
mis miedos y vergüenzas,
mi pulso incontinente,
mi archivero.
Todo eso en el pasado ya pisado, ya en olvido.
CONFESIONES
Debo confesar que viví
noches enteras de excesos inmorales, de arrabales;
olvidando a mis padres, mis hermanos, mis amigos, y
olvidándome de mí.
La media luz artificial, combinaba con el halo del brillo de la luna.
Debo confesar que me pueden el silencio de la noche y el mate.
Un incipiente sentimiento de nada en mi interior
me moviliza hasta ninguna parte, qué extraño.
La mitad del amor se me fue como se marcha un barco hacia la mar,
mas a veces mi mitad es feliz así en la ausencia
y por piedad
me dejaron de abatir… los recuerdos como flashes.
Debo confesar, que no hay nada en este mundo
que se compare a la belleza de unos ojos que mis ojos pudieron ver algún ayer.
Recordatorio de Mi amigo Jesús, $4, Mi ansiedad, Confesiones. Del libro VELAS Y VIOLETAS (2008)
DEL PASADO (181)
Que alguien me diga lo que pasó en el tiempo
porque no encuentro el presente,
el futuro es una luna negra y errante, cual las penas en el camino.
Del pasado todo lo veo manchado.
Que alguien me explique que ocurrió en el río que linda con mi cama
porque
todo está manchado de sangre.
Del pasado sólo sé que me duele.
Que alguien intente sacudirme de la modorra inquieta
porque mi suspiro es profundo y oxidado mi aliento,
la brisa me quema.
Del pasado todo lo recuerdo, excepto a una chica que tenía pelos rojos.
Que alguien me ayude a salirme de este pantano
que no sé cómo huir
de esta tierra movediza, cruel, paria.
Del pasado sólo sé que me arde, me hunde y mancha mi nombre.
LEYES NATURALES (182)
Soy una amalgama de fantasiosa borrachera y de sobria realidad.
Qué cruel pueden ser tus palabras, como el mundo.
Mi presencia en esta tierra no ha de vencerme ni pasar desapercibida,
porque
existen
leyes naturales
que un dios creo mucho antes que el principio de los tiempos.
He de decirte todo que sí, porque no te quiero: ¡te amo!
Así,
con las velas encendidas en el viento,
seré para siempre, leyes naturales.
NOCHES (183)
La noche se vino ancestral,
los barquitos de papel estarán ardiendo,
nada ahogados
pues
lo que ahoga es la sociedad,
el cielo de Buenos Aires ha de ser piadoso
con sus hormigas coloradas.
Tengo dedos sólo para escribir o sentir tocar la brisa;
la ráfaga no existe en el desierto.
Es bueno volver a encontrarte,
si me acuerdo de la enorme puerta de madera y esos pasillos anchos
que todas las noches eran vacíos, físicos y espirituales.
SUEÑO (184)
con un cártel de duraznos,
con un bargueño lleno de jarrones de porcelana.
La mañana está fría, muy fría; el rocío mojó otra hoja
y yo sigo distraído sin mirar el presente.
La ausencia de tu respiración casi me llega a matar
mas sigo vivo o sobreviviendo a la bendición de la luna y de los sueños,
escribiendo de sol a sol.
Sueño con un valle de duendes de chocolate;
con un corazón que sea tierno y a la vez con el mío,
pero que soporte ráfagas de fuego y temblores, en mi tierra.
Sueño… contigo.
SUBLIMANDO LA ESPECIE (185)
armas de humildad y de fuego sagrado.
Se levanta la pluma en la brisa y vuela y sueña que es un plumero
y yo pienso que todo es realidad, cuando en verdad
todo es sueño… estoy dormido en mi lecho de hojas rayadas y tinta en el aire.
La verdad esconde los secretos de la valentía humana
porque decir la verdad es reflejar la parte más valiente de una persona.
Sublimando la especie, estoy harto del fuego en vano, ese que arde fatuo;
no quiero rimar y rimo, porque rimo como río,
pues río en amianto, en arroyuelos de lava líquida, después de la explosión.
La verdad, a veces marchita, a veces mía, a veces de nadie. Tengo dios.
UN DOCTOR POR FAVOR (186)
A menudo las cosas intangibles de la vida, se desmoronan impiadosas
y la luna y el sol son los dioses que nos quedan para sostenernos,
porque
a veces
diosito está demasiado ocupado con asuntos de la astrología y de la infame humanidad.
Nos quedan restos de lo que nunca fuimos pero siempre hemos anhelado ser.
Queda un semáforo en verde,
un lucero en el campo
y la bocina de un colectivo (a lo lejos)
Quedan pocas cosas y mucho hemos de tener, por contar.
He sido loco y negro y nunca cayó oro entre mis manos…
supongo
que nadie se va del todo y que la pobreza es un estado del alma.
Llamen a un doctor, please, que la casa está en orden pero alguien ha desmayado.
¡Un doctor por aquí! ¡Han de dejar pasar a los de blanco!
A menudo el pan y el agua faltan como falta el aire en una caja negra.
Entren al cuarto oscuro y ya pueden mentirse a ustedes mismos.
La potencia del destino puede más que las palabras o los escritos,
el destino…
eso que ha de ocurrir porque así lo quieran los astros…
o no, o no, explíquenme, porque si hemos de hablar del destino
el mío
no tiene timón ni timonel, que debería ser yo, pero me asusta el mar, ahora
cuando fui marinero y capitán, de mi barco, de mi barco en soledad.
¡Un doctor por favor, please, que la casa está en orden!
EL MUNDO (187)
gira en dirección contraria al carnaval. La fiesta ha terminado
y peregrinando a un santo marginal
he venido a buscarte, vida mía. Que las causas de la Tierra son el fuego y son el agua
y no se pueden fundir, ni irán a estallar.
El mundo es una mentira incorrecta, política y ambición. Me olvidé de ser banal,
estaré cerca del santo grial
o del camino del monte calvario.
El mundo y qué más da. Si todo se ve al revés a como lo ven los dioses. ¡Qué hay!
Quedará alguna leyenda por contar… y tus memorias… de noche,
con la luna redonda y los astros quietos a su alrededor.
El mundo es una mala noticia, algo bueno dentro del contexto infernal;
una línea,
un deja vú,
un espantapájaros,
un túnel sin luz,
una vía láctea en la carretera de Sudáfrica,
un camello en Nueva York.
Todo está por acabar… y nosotros como si nada y como la nada hemos de notar
que la vida tiene siete colores, aparte del arcoiris. Digo fin y buena suerte,
¡buena suerte y hasta luego!
VOLVIENDO A EMPEZAR (188)
Una caricia de la brisa del mundo apolítico,
alivia mis párpados para poder dormir,
extingue ese fuego fatuo que ardía mi corazón.
Un mantel crema, un sol caluroso y una majestuosa luna
lo son todo para mí.
Porque
como ser humano he de vivir en las alturas
y en los barrios bajos de la vida
porque el equilibrio es importante,
tanto como se confunden perfectamente
la poesía y la prosa.
Para algunas cosas ya es demasiado tarde
como todo lo que toco lo rompo, como Andrelo.
Pero siempre, siempre vuelvo a empezar.
QUIERO VOLVER (189)
Yo quiero volver y ya es tarde demasiado tarde. Se puso el sol,
que no amanezca nunca, nunca más, ¡por dios…!
Vamos, que fuimos cofrades del mismo escenario de la vida,
fuimos ñeris del silencio y titanes de las lunas de Callao o San Martín.
La vida a menuda aprieta… pero… no ahorca a veces… y hay aire…
para poder respirar la primavera en sus flores o el pasto frío en invierno.
Yo quiero volver,
mas
para algunas cosas ya es tarde. Todo se ha hecho silencio en la oscuridad
de una noche quieta… ni los cascabeles de enfrente se mueven…
por dios… cuánta soledad a mi alrededor y en mí.
Cómo estarás… dónde estarás… que quiero volver, mas ya es tarde, muy tarde.
UNA PLUMA NUCLEAR (190)
siempre deseé tener entre mis manos,
ser el rey de los poetas, el máximo contendiente
como para no sentirme menos cosa
que el vecino de al lado.
Tal vez peque de ambicioso, de temerario, de cursi,
de amargo,
de ser la suma de todas las derrotas del mundo;
pero vamos
¿que quién no quiere ser el personaje del siglo?
Al menos pido brisa en verano y hoguera en invierno,
de no ser así
pido en mi resistencia inmediata
una cura a mi espanto social,
una anarquía de obligaciones y derrumbes emocionales.
Una pluma nuclear, siempre deseé tener entre mis manos.
UN CONTRABANDO DE POEMAS (191)
un estado extraño del alma, mientras… el cielo gris.
El aguacero se acerca, junto con ráfagas en la tempestad.
Los barquitos de papel se hundirán, una vez más en la historia
y tú y yo seremos dos primos
que no saben adonde van los cometas. Ni los laureles.
Un contrabando de emoción y pérdida de la memoria,
como todo buen caballero argentino – irlandés. Qué más da
si la temporada sólo dura de enero a marzo
y no hay títere que se resista al blanqueo de la vanidad.
Se hizo de noche, yo sigo cual poeta muñeco de no torta,
sino de infierno en los cuarteles de otoño
(una hoja cae acariciando la acera)
Un contrabando de lágrimas azules de veras.
Qué mal ando en el básquetbol, aunque hoy fue mejor que ayer
y ayer se deshace como una crema en la turbulencia de un motor
de avión o de coche.
Un contrabando de poemas, un extraño estado del alma
mientras… el cielo lloviendo.
LA GLORIA (192)
de estar vivo
luego de agonizante y paciente,
paciencia en la espera, espera paciente
el poeta crepuscular: uruguayo o italiano, qué más da,
si sólo se trata de vivir
con una lupa,
unos ojos para mirarse al espejo antes de descollar con palabras
y un cartel de amianto pegado al cuerpo:
oh rocío de mañana: cuánto espacio ocupas en mi alma...
LA VIDA Y YO (193)
Tal vez esté abarcando demasiadas tierras ajenas;
sea un espécimen de dolor, sacado de una chistera infernal.
No conozco los secretos del dios ese de cada uno.
La vida es un examen, la muerte un misterio
y yo sigo aquí, rata de laboratorio.
Tal vez, alguna vez, la vida se digne a bajar armas y haga flamear
una bandera blanca,
así abandona, ella y yo: abandonemos
y ya no nos tengamos a prueba con un cuchillo entre los dientes;
¡con un cuchillo entre los dientes!
TU PÁLIDO SUSPIRO (194)
Mate culto y de culto;
mis palabras se destruyen en el viento;
tus besos dulces se manchan junto con un eco 4000.
Tu pálido suspiro; tu triste final;
por mi culpa
ya no habrán primaveras en que sientas el amor.
Me convertí en un monstruo: Holderlín XXI.
La locura no entiende de razones ni desprecios;
es un abismo al nivel del mar,
no hace falta escalar una montaña para ver las cosas desde arriba.
La muerte asegura que las palabras no se rompan en la ráfaga.
Tu desamor me quita formalidad y sueño, y sueño.
HE SIDO POETA (195)
cantor de un vulgar espacio blanco;
mago barato que sacaba muñecos rotos de su chistera;
mano en mano, mano a mano;
vacío, abismo, muerto en vida;
pez de ciudad.
He sido feliz alguna vez, con las chimeneas ahumadas de esas casas bajas.
Un alumbrado a media luz me hace sentir vacacionar
y un aire frío colándose por la ventana entreabierta.
He sido poeta.
NOCHE QUIETA (196)
Que la noche siga intacta de movimiento, de memoria.
Que sólo queden los astros en la bóveda apagada;
en el aire: sólo brisa, brisa fresca en primavera... sí,
porque sí y porque la luna... magistral... majestuosa...
sigue allí… quieta, como la noche
que, entre el silencio y la brisa fresca
es un instante fecundo de gloria y de paz.
SI TUVIESE MÁS FUERTE EL CORAZÓN (197)
contaría con una cuenta bancaria, verdemente abundante;
no andaría ligero con la cabeza gacha por la sombra;
erguiría el pecho como en épocas valientes, nunca temerarias;
volvería a mis raíces para gritarle al mundo que aquí hay una persona;
no me faltarían afectos ni abrazos sinceros;
no me sobraría soledad y penumbra;
no me faltaría la chica que amo,
con la que somos cómplices en el silencio y hasta en la indiferencia,
hasta en la orilla del Río de la Plata.
LOS DELFINES DE CIUDAD (198)
Me fui a andar con el poniente en el horizonte
pintando de anaranjado todo el cielo,
pensando en los delfines de ciudad… y en ti.
Eres para mí todo lo que quiero en la Tierra,
eres el dorado del sol, el plateado de la luna,
los dos astros brillan en el cielo y se reflejan en el Río de la Plata.
La morada de dios es el alma de cada humano o animal.
Ahí está el omnipresente,
que bendiga tus cabellos y tu boca, que cuide mucho de ti
que no abundan personas como tú.
Rencor, ese viejo rencor que ya no poseo en mi fuego.
Los gatos se tiñen de azul y maúllan por tejados oscuros;
los perros lloran sus ladridos por calles desoladas y frías de la noche.
Mientras, yo pienso en ti, y en los delfines de ciudad.
VEN POR MÍ (199)
Ya caí, al suelo donde todo es amargos recuerdos;
monotonía sostenida en una vela en un amplio living
que ilumina a media luz todo el ambiente;
tristeza en la ciudad, corderos con pieles de lobos.
Me duelen las alitas de ángel caído, me arde el pecho,
se me acelera el corazón, mientras la muerte y la vida se debaten
en cualquier lugar donde puedan confundirse:
un bar nocturno, una capilla, las Islas de Pascua, el Meridiano,
un reloj de pulsera, tus tres años menos siempre, siempre.
Un carruaje donde va la princesa, de violeta y de azul.
La vida hace llover montones de bebidas, no me quedo con ninguna,
¡me quedo con todas!
Ya caí, al suelo donde todo, todo es una amarga memoria;
pensar demasiado hace mal, no pensar entrega libertad e ignorancia.
Ven por mí, amada mía, que estoy con mis alas rotas y bebido
y ya no tengo las fuerzas que tuve alguna vez, aquí, en la Tierra.
¡Ven por mí, mi amor!
MI FELICIDAD (MAQUILLADA) (200)
es una desdicha maquillada de buenos tiempos.
Una sonrisa tuya
puede cambiar mi mundo.
Mas jamás te obligaría a sonreírme. Porque vivir es mucho más que respirar
y estudiar y trabajar y ver a los amigos y andar con libertad.
Andando el camino del peregrino maldito, soy poeta crepuscular y canalla.
Donde habita el olvido,
allí debería irme a vivir, con la espada envainada
y un gato siamés y un gorrión… y miles de palomas.
Mi felicidad no entiende de trastiendas inmortales: ¡todo muere y vuelve a nacer!
Así, cuando te me escapaste de mi vida como arena entre los dedos…
lloré un río de sangre dulce. Hoy: a lo menos estoy aburrido
y mi felicidad es una desdicha maquillada de buenos tiempos,
buenas cosechas.
RECOSTADO (201)
en mi colchón de laureles marchitos
logro oír mis pasos en esos pasillos que ya fueron.
Hoy, el presente se presenta feliz y al tiempo abismal
porque
para mí
vivir es vivir en las alturas, sino la vida para qué…
Las castañedas españolas y flamencas
son como los cascabeles argentinos cuando silba el viento
y no queda un alma en el asfalto.
Sin pena pero sin gloria, sin casualidad: todo cartas marcadas
porque
estaba visto
que tu vendrías a mi encuentro luego de irse el sol
y ya no serías la doncella despechada de las noches sin luna.
Recostado en mi colchón de laureles,
que ya son barro, triunfos de un ayer, de un ayer esfumado.
LOS ÚLTIMOS POEMAS NUEVOS, DE 2008
POSTERIDAD (202)
Es el día final, el final de los días en la Tierra.
Como se destierra a un Tutankamón, así descubrirán mis versos
en la inmensa posteridad.
La vida ama y pega, debilita y fortalece, el resto de los tiempos
estará por ser enterrado
junto a las joyas de toda la humanidad.
En el momento oportuno, plantar un beso, estar loco de soledad.
En el preciso instante me consumiré,
seré polvo y aire y ya no andaré las veredas de Argentina.
Como se destierra a un Tutankamón, así descubrirán mis versos
en la terriblemente inmensa posteridad,
que ha de ser, todo y nada, luz y sombra, día y noche… noches.
CON ÍMPETU Y DESCONSUELO (203)
Estaba rasgando la tela inmensa de la noche,
mirando la luna colgada a un rincón del firmamento.
Eran épocas doradas, muchedumbre de placeres,
sentimientos contenidos algunos, otros desbordados.
Otro amigo que se fue, a la ciudad del río
mientras
me voy quedando más solo que un kamikaze en Nueva York.
Estaba rasgando con ímpetu y desconsuelo, la tela enorme
de la noche oscura quieta senil
porque
no me reprochaba todo lo que había hecho y el momento de mi vida
mientras
todo paisaje pasaba por mi mente desmemoriada memorial.
No acuda nadie a mi funeral, parecía pensar yo,
cuando más disfrutaba de la vida, aún con todos sus matices.
Estaba rasgando la tela inmensa de la noche
mirando la luna colgada a un rincón de la oscura bóveda
que llamo firmamento.
UN SENTIDO DE PERTENENCIA (204)
No puedo prenderme siempre de un cometa
y parecer un loco un borrachín un vago un poeta maldito
para crearme mi espacio donde sentirme en pertenencia,
pues
pertenencia, es el sentido de pertenencia lo que me vuelve idiota
por tratar de ser
cada noche
un poeta más poeta cuando al fin y al cabo sólo se trata de vivir
y soy, cada luna, menos poeta.
Menos espanto menos soledad menos letras menos comportamiento cínico
necesito
para triunfarle al respeto
que busco desde que tengo uso de razón, corazón
yo no quise rimar ni escribir poemas en prosa…
todo era una mentira maravillosa, por intentar zafar
y al fin
me alcanzó la muerte que es el páramo yermo, la soledad absoluta
en mí, por mí y por ti.
ÉCHAME (205)
de tu hogar, tierna y arpía,
que te extrañaré hasta en todas las esquinas de la luna.
Porque es de noche
mas no hay bosque ni lobo y yo sigo desesperado,
intentando encontrar respuestas en el firmamento.
Échame, me volveré sin voltear la vista atrás, extraño ser.
Te amé tanto como me amé a mi mismo: fuimos simbiosis
y alter ego en el centro de la tierra, donde fluye el fuego del mar
caliente y bravío.
Fuimos los que nunca se dejaron de ir, para volver y amarse
y hoy
muchacha de agua y de aceite, las amalgamas son tuyas:
yo sé que te amo aún.
Échame, dulce y amarga, pero ya no volveré para secar tus párpados
ni para cerrarte los ojos cada noche cuando el viento silva en la ciudad.
Échame; será un hasta siempre, un hasta nunca, nunca más.
EN UNA ESQUINA DE BUENOS AIRES (206)
En la penumbra de una esquina de farol,
en Buenos Aires
te encontré con tus mejillas blancas de tanto llorar.
Me enamoré de ti,
de ti,
de ti
y todo fue cuesta abajo,
porque tú querías a ese hombre que te hizo doler el sentimiento
y yo me enamoré perdidamente de ti.
Nunca más te volví a ver. Habrás vuelto con el infeliz… ese idiota
que ni siquiera ha de saber llorar.
En la penumbra de una esquina de farol,
en Argentina
te espero siempre a horas bajas… que vuelvas a mi solitario lugar,
supongo que nadie se va para siempre
pero qué triste me quedo
así
esperándote para siempre, para toda la vida, porque te amo.
ME TOCÓ EL CORAZÓN (207)
sí,
ahí donde duele la sangre y explota el sentimiento.
Chicles de menta, mate e introversión: mis quehaceres necesarios
para escribir un poema
cuando duele el corazón.
Porque
con el chicle muerdo los nervios,
con el mate mato la ansiedad y las horas casi siempre bajas
y
con la introversión tengo todo lo que necesito para inspirarme
y escribir un verso, entonces,
verso a verso, beso a beso con la soledad: me voy acordando de ti,
así sufro, claro
y la sangre que duele llega al río, ese río plateado que llega hasta el mar.
A MI MANERA (208)
viviré. Porque los corazones solitarios andan sin freno
y viven como las ganas se le den.
Ay, ay, ay diosito. ¡Cuánto la amé, para quedarme solo! Andaré como quiera
pues
sino la vida me tomará por el pelo y quedaré enlazado a una enredadera podrida,
algo que jamás soportaría: ¡estrellarme contra un paredón!
Flores marchitas a mi alrededor, perfumes vencidos… ya está: viviré como quiera
yo.
A mi manera, recorreré los sitios donde nunca pensé estar. Tan poco y tan mucho
falta para que haga de mi vida un destrozo o un imán de buena suerte.
Aunque, pensando bien
todo eso ya ocurrió.
Bueno, si no ocurrió un segundo infierno, puede pasar que ocurra un segundo cielo
porque
el infierno vale menos que una flor plástica en el Jardín Japonés,
un occidental hablo con un oriental, uno a uno, idioma contra idioma, o unificación.
A mi manera, viviré.
POETA MARINERO UNDER AMATEUR (209)
Espero que no desequilibren babor ni estribor, podría darse vuelta el barco
donde me reconozco poeta marinero under amateur.
Las gaviotas haciendo círculos en el cielo diáfano, de un día de mañana.
Veo tierra a lo lejos y giro el barco, ¡no quiero pisar tierra!
Quiero andar en alta mar,
escuchar el sonido de los delfines, la melodía muda de las gaviotas
y vivir siempre poeta marinero under amateur.
Llegará el día que el barco no de más, se rompa y se hunda.
Ahí pensaré en mis barquitos de papel que jamás se hundieron:
¡todo era quimera!
Espero no tener que morir de soledad, si estoy tan bien aquí sobre el agua…
tengo todo lo que un poeta marinero under amateur puede pedir, ¡todo!
Espero no defraudar a nadie, nadie más. Que siga la calma, sobre la mar.
EL POEMA DE LOS GUERREROS ENAMORADOS (210)
Vengo desde las casas bajas de los de la parte de atrás,
consultando a un mataburros,
apreciando, rindiendo honores a todo aquel que me caiga de puta madre;
la amistad puede nacer y ser para siempre siempre.
Me siento en una batalla del siglo XV, con mi espada y con mi escudo,
defendiendo al rey de los vagabundos.
Mi espada estará manchada de sangre enemiga.
Me quedaré contigo, cuando acaben los altos de las melenas glam.
Todo será polvo en el aire,
pues
seguirá la lucha de los más débiles y más numerosos
contra los chicos de plástico que no saben entablar dos palabras continuas.
Seguirá la guerra en mi cerebro
pues
en mis dos corazones
sólo hay espacio para los de mi sangre y para ti, para siempre siempre.
CREPÚSCULOS (211)
Me gusta deleitarme con la muerte del sol, el nacimiento de la luna,
entre las nubes de esa línea lejana
a la que los seres humanos llamamos horizonte.
Me deleito mientras tomo un mate cocido, luego de haber tomado de la yerba.
La vida sería incompleta sin los crepúsculos.
Si todo fuera día o todo fuera noche: qué monotonía.
A las aves de paso se las lleva el fuego del sol,
a los murciélagos los soporta la noche, con esos ojos tan abiertos…
Muere el sol, nace la luna,
un ser humano muere cuando nace la luna, revive mientras hace lo mismo el sol
liviano y tibio, al amanecer.
POETA MALDITO (212)
Peor los endemoniados encadenados al eterno sufrimiento,
fuera de lo que se dice que no hay mal que dure cien años.
Peor para mí, poeta maldito, que para volver hay que ir
y yo estoy yendo dos veces al día
en las retinas de los momentos sagrados en mi tiempo.
La felicidad dura un suspiro y 5 segundos vasta la gloria
para sentirla en carne viva, mas es filosofía
y el réquiem del quién dirá o el qué dirá
porque
no me interesa lo que puedan estar hablando de mí: he de ser sincero,
así triunfo en la soledad, en el bautismo de fuego,
en el cielo infernal de los poetas malditos como yo, como un amigo.
Peor los endemoniados encadenados al sufrir para siempre,
que los males pueden durar eternidad y ser maldiciones terrenales celestiales.
Si lo supiera, dejaría a un lado el verso y me pondría a silenciar,
mas
soy un poeta, un poeta maldito.
TEMPRANO EN EL DIARIO (213)
He leído, hoy temprano, en el diario de la ciudad,
que un joven murió por amor.
Primordial es no confundir los términos,
pues
ese joven no murió por amor sino por falta de.
O sea,
murió un joven por desamor, ahí la definición científica.
Pero pues,
¿se puede morir por desamor?
¿Qué es lo que mata? ¿el desamor o la soledad? Piénsese esto
porque
se dice por ahí que un clavo saca otro clavo.
El joven murió solitario en plena falta de amor.
Por eso repito: mata el desamor, mata la soledad… ¡piénsese!
¡Piénsese!
FUEGO SAGRADO EN EL CORAZÓN (214)
Muñecos de cartón, barcos de lata, aviones de papel,
fuego sagrado en el corazón.
La nostalgia da felicidad. La felicidad se aferra al presente y lo sostiene.
Sueños ebrios, quimeras locas fantásticamente pensadas,
mentiras maravillosas, maravillas mentirosas.
Odas al redentor, espíritu insurgente, futuro de lana,
medias blancas, remeras negras, camisas de a colores,
fuego sagrado en el corazón.
Incendia el pasado si lo hacemos volver,
olvido de acero, puertas cerradas, paraguas abiertos por la garúa,
estructuras que se rompen, jarrones de porcelana que nunca caerán
mas siempre estaré yo con mi
fuego sagrado en el corazón.
MINUTOS COMO HORAS (215)
segundos como minutos, minutos como horas
en mi cuartel de invierno
donde se respira aire a soledad exagerada y hastío.
Los papeles escritos como borradores infernales,
cruelmente honestos.
La luna ya no está redonda ni magistral.
Un tango de Edmundo Rivero
suena en el aire, en mi alma y en mi corazón.
Nunca he ido a votar, no tengo estudio ni trabajo:
me siento un reo.
Segundos como minutos, minutos como horas…
¡que la arena del reloj está como tiesa!
CUANDO TE VAYAS (216)
quedaré como una vela encendida
en la penumbra de una casa apagada en soledad;
como el muerto que no se fue al cielo ni al infierno (si existiesen);
como la vida de ultratumba en la acera de la Quinta Avenida;
como un mendigo en la Beverly Hills, con su mendrugo de pan;
como Juan Pablo II en la Meca;
como Teresa de Calcuta en la más glamorosa peluquería.
Cuando te vayas
seré otro, el mismo y ninguno;
dormiré con las puestas de luna y el amanecer del sol
(que seguirá negro, para mí).
21:04 (217)
Con la sangre límpida y fuerte en el corazón
voy a culminar esta novela
de idas y de vueltas;
de enredos solitariamente sentimentales.
Hay un güisqui y lo escribo en castellano,
que hay un güisqui en la litera donde duermo,
mas puede ser ficción o enmascarada realidad.
Las respuestas que se esfuman porque cambian las preguntas.
No hay demasiado que contar o será que hablo más que Pinti;
no me incumbe porque no me interesa ni me invade la memoria
ese pasado ya pisado, donde hubo huellas en la humedad.
El día se me está yendo... eso será bueno, será malo,
mas
la luna se vino magistral a mi encuentro,
igual que ayer, igual que mañana.
Tendré siempre dos boletos y medio... ese gusto por la lluvia
y tú
ocupando ningún espacio en mi alma,
serás mate, olvido, sonrisas y vida, desde hoy para siempre.
DE MI EMOCIÓN (218)
Cómo he de controlar el pulso de mi corazón;
la vendimia de cada fin de año;
la vanidad que a veces se cuece en mi garganta;
el glam ajeno;
mi especie en extinción;
tu mirada;
todas las cosas que el viento se llevó
soplando del este, hacia el océano atlántico.
El abismo ante mí (cómo golpea el corazón)
Las manos limpias, por dentro vacío, por fuera…
Cómo he de controlar cada una de mis cosas:
el terremoto en mi cuerpo;
el fuego fatuo en mi espíritu;
la violencia con la que late mi corazón;
el peligro de que muera mi alma, ser polvo en el aire.
MOMENTOS (219)
Serpenteando serpientes que se estrellan contra el suelo,
jugando con fuego de utilería,
viendo volar las palomas de papel,
asustado ante la vida que no me pertenece,
estoy.
Momentos entrañables que voy a recordar para toda mi vida,
los llevaré conmigo
en la Tierra y en la eternidad.
Vírgenes que lloran lágrimas de sangre;
el Cristo arrodillado ante la hipócrita sociedad mundial.
Momentos que fueron pero no serán el recuerdo de una roca:
serán míos, para siempre.
TODO Y NADA (220)
Ir a misa en los diciembres, era una costumbre que tenía.
Saber sobre nada y sobre todo jugar fútbol, otra para mí,
que ausenté hasta el día de hoy a mi grupo deportista.
A veces la tormenta acaba con las amapolas y las hormigas,
a mí me pasó
y dejé de lado las misas y los futbolísticos partidos.
Sobre lo mojado llueve a veces… otras veces cae fuego del cielo
y todo se quema, como el fuego fatuo que arde al corazón.
La vida es una plaga de truenos y rayos, cuando no se curte
lo que un dios puso a nuestro lado.
No existe la piedad sincera y los momentos felices son sueños
que vivimos despiertos.
Me arreglo con todo y nada de lo que me queda, todo y nada
siento ser,
porque
soy todo el pálido reflejo en el espejo del presente,
soy nada de lo que seré mañana, aunque mañana es mejor
siempre siempre.
Todo y nada, me ha quedado;
no me quedan los domingos de misa, no me queda un gol
por festejar… ya… no.
ÁLBUMES (221)
donde atesoro los instantes en movimiento.
La bandera blanca en mi corazón
se manchó de negro por el paso de los años.
Aún tengo un as bajo la manga,
un truco
y una última bala en mi revólver calibre 32.
Apasionado de la defensa propia a veces,
del pacifismo cruel a veces.
Triste y alegre, melancólico y nostálgico;
camino las veredas húmedas por el rocío de otoño,
donde hay hojas secas barridas por el viento.
Álbumes donde conservo las cuatro estaciones.
DENTRO DE MÍ (222)
Un ventilador viejo, seco y apagado: no funciona.
El verano parece encenderme llagas en el cuerpo
y el amor… ah el amor… cómo duele, como incendia al corazón.
Hierve la sangre y el cerebro está frito.
Pasan las horas, lentamente y a media luz.
Las cortinas tapando el living de mi casa,
tu presencia fantasmal
me hace pensar que nadie se va del todo, aquí entre los mortales.
Cebo y tomo un amargo
en soledad en la carretera desierta de los poetas.
Todo está tieso, en esta mañana de noviembre.
Aunque el sentimiento se mueve y conmociona
a los duendes ambiguos que habitan dentro de mí.
CUANDO TE VEÍA (223)
¡qué felicidad eléctrica en mí!
Eras el sol verdadero de mis días, la luna de miel
y hoy eres el horror de mis pensamientos cuando se vienen.
Toda la culpa la asumo. Si tú, bella dama, me querías
y yo me di cuenta y nada, nada hice
porque
soy un puto bohemio demasiado pasivo, al menos ayer.
Hice el duelo, alguna vez. y desemboqué a un mar de 4000 poemas
pues
el duelo consistía en escribir versos y versos y versos.
Cuando te veía, ¡qué felicidad eléctrica en mí!
CÓMO DUELE (224)
en mi pecho que me sorprendas y te vayas
y me dejes con la palabra en la boca, a punto de expresarme,
como duele el sentimiento.
La vida ha de ser amada por los amantes, soñadores, borrachines,
por las niñas que intentan alcanzar el sol con sus dedos,
por los niños que persisten en el intento de cazar mariposas
y nunca podrán.
Cómo duele que me hayas dejado en la más yerma soledad,
con tu hálito de esperanza y de belleza absolutas.
Eres mi ángel de día, mi hermoso fantasma de noche,
nunca parca, siempre vida
pero
como duele en el corazón que me sorprendas y te me vayas
como el río se va al mar y se pierde en lo ancho y vasto.
Te querría, cuidaría, encontraría cada vez, cada abril
pero
tú no me dejas, no me permites… porque me sorprendes
y te marchas enseguida hacia donde siempre está lo light,
el sol,
y me dejas en un mundo de telarañas y de tinieblas
que pueblan todo mi aire. Así, me quedo con la palabra en la boca.
VETE DE MI LADO (225)
hay bastante fuego que apagar,
que quema y marchita la memoria con la que late mi corazón.
El frío es una utopía que se vuelve realidad cuando se excede
y quema y arde, por las vacías noches
donde estoy solo en mi lecho, contigo.
Vete de mi lado,
hay muchos años que arreglar
y el centro de la Tierra es el amor verdadero… que nunca supimos tener.
PIERDO DOLOR (226)
Una visita a una cárcel de billetes,
a una prisión donde esconden un vil renacuajo,
soñé la noche de ayer.
Pierdo dolor,
poco a poco, mientras brilla la luna en el cielo profundo.
Las cosas que hay que escuchar para no soñar,
con lo que me encantan los sueños… déjenme tranquilo
pues
entre tanta soledad o ruido o como sea que se llame la vida
no aspiro a premio nóbel de la paz.
Pierdo dolor
cuando un amigo me manda un mensaje, me aprieta fuerte en un abrazo
o me da la culpa de ser su amigo.
Es tanta la felicidad que siento a veces
que ya no me interesa escribir por la gloria o los laureles
(que todos se marchitan y la gloria son 5 segundos)
Pierdo dolor, pudor y tabú,
cuando dejo de pensar en mí y sólo pienso en el presente
o en la delicada línea que los humanos llamamos horizonte. ¡Horizonte, utopía!
VIVIR ES UN JUEGO (227)
Mi musa, mi escudriño de sensaciones hondas y coloridas.
Blancos los papeles en los que escribo mis sentimientos.
A contramano del carnaval y de toda fiesta,
estuve alguna vez.
Hoy quiero lo que no puedo y aunque no pueda podré
por fuerza de corazón,
por potencia de espíritu,
por temeridad de alma y mente loca.
Más cerca de los salones que de las tumbas, mi vida ya no es de ultratumba
y podré todo. Amo vivir en cada detalle,
con los dientes apretados a veces, sueltos en ocasiones
porque
vivir es un juego y no quiero dejar de jugar… nunca más.
SIN ELLA (228)
La contienda que tengo con la muerte, el duelo siempre vivo
como el fuego en la hoguera encendida.
La quiero a morir mas no quiero morirme,
mataría por ella, moriría por ella, tantas cosas haría por mi amada
que me sé un ser humano maldito y masoquista.
La peor mentira es la que se calla y yo callé durante mucho tiempo.
Hoy la vida me da otra mano a la mano que ya alguna vez me había dado.
Cuando estuve fatal se borraron las cuatro huellas en la arena
porque Cristo me llevó en sus brazos… mientras yo me pensaba abandonado.
Un buen golpe a la mandíbula del tiempo; un alto en el camino
donde el tiempo es urgente y la distancia cruel.
Pasé del agua al fuego, del frío al calor: todo por ella, todo sin ella.
SÓLO SE TRATA DE VIVIR (229)
Ven conmigo, ¡no habrá demandante ni juicio final!
Sólo se trata de vivir, con las nieves del tiempo y la escasez de abrazos,
¡porque hay que vivir, respirar celeste, de eso se trata la vida!
Ser feliz debería ser un derecho constitucional.
Prohibido suicidarse en primavera o en cualquier otra estación del año.
La máxima alegría, tus padres, tus hermanos, tu amor íntimo, tú mismo.
Cómo sea que sea, hay que intentar no caer en las manos de la sobrevivencia,
porque
la vida es para vivirla, del costado que quieras, desde la altura que desees
pero vivir, partir y volver, volver y partir… o quedarse.
Ven conmigo, ¡no habrá demandante ni juicio final!
LA MADRE TIERRA (230)
La reina de todas las cosas,
la que impide volcarnos constantemente a la autodestrucción,
la que hace que cerremos los ojos para volver a abrirlos
por las mañanas… tal vez por las noches
(morimos y volvemos a nacer)
La madre de todos los niños del mundo,
la que no necesita ser asistida pero, sin embargo, necesita de nuestro cuidado,
de nuestro cariño,
de nuestras manos y de nuestros pies y de nuestra piedad,
de nuestros corazones, de nuestros momentos sagrados, de nuestra templanza.
La que es para tocar mas no para romper,
la que muchas veces llora, la que muchas otras sonríe amarilla o blanca
pero sonríe.
La madre tierra, será de todos, de todos o de algunos, de todos o ninguno.
BESOS SECOS (231)
Entre la bruma de un fresco amanecer, cae el rocío.
Todo lo conocido se va desconociendo, desintegrando
en un aire de nostalgia y de felicidad.
No me quedan muchos intentos,
mas la filarmónica afina al amanecer
y las golondrinas parecen palomas y las palomas gaviotas
que sobre el Río de la Plata quieren quedarse a vivir.
Una carta que fue una promesa jamás cumplida.
Colecciono besos secos y la lluvia de abril, en mi corazón,
sí, en mi sentimiento.
A NAVEGAR (232)
La soledad me entregó una bandera blanca y un nervio vivo
porque estaba desencajado de la sociedad
y vino el destino solitario a mis anchas.
Me fui a navegar por un océano de poemas
y naufragué y recuperé el barco
mientras llegaba a una orilla donde estaban mis queridos…
parece que di una inmensa vuelta en redondo.
Volví con el corazón más fuerte;
el nervio siempre vivo;
la bandera aún blanca, aunque deshilachada;
la vida más simple y bella, como una salida del sol.
PORQUE TE QUIERO (233)
muchacha triste de ojos claros,
ardería en el infierno hasta las raíces de mi alma,
sería un bufón aburrido para sólo hacerte reír a ti,
quemaría todo lo escrito en el silencio de mi aire y mi quietud;
sería un ataúd siempre abierto y la tierra removida;
sería junco, rayo y trueno, porque te quiero.
Lamento no tener más fuerte el corazón
para soportar el amor que me das,
la debilidad que me aqueja,
ser el monstruo en que me convertí (sin pedirlo ni quererlo)
Porque te quiero…
prenderé fuego a mi corazón, todas las veces que sea.
DESEO (234)
ser el rey de los poetas sentimentales crepusculares
que se inspiran con las penumbras del cielo
y se suicidan con balas de plata
cuando el mundo converge su naturaleza y descubre su violencia y hastío.
La libertad es una puta en celos,
más saben de amor los asesinos que los poetas… sobre la faz de la Tierra.
Ser el rey de los hombres de la parte de atrás,
entregar la abundancia de amistad a quien no sabe sonreír
porque
en la vida hay que luchar por completo y con toda la fuerza del corazón.
encender el fuego sagrado del espíritu.
Ese espíritu que a veces se apaga, a veces se enciende y a veces incendia.
OCHO AÑOS (235)
Mi inspiración, mi orgullo, mi sensación,
mi quitapenas que nunca tuve
porque
siempre he sido esclavo de un sólo amor,
de un sólo sentimiento.
He sido solitario,
reo,
espantapájaros,
paloma negra,
gaviota en la tempestad,
barquitos de papel,
otoño,
insomne,
arrogante.
Que me quiten lo de antes, hay que ser olvido,
hay que dormir, hay que despertar,
cerrar y abrir los ojos.
Ocho años en una torre de marfil, en una cárcel imaginaria
aunque
cruenta,
potente,
hechicera,
bruja,
mal intencionada.
Alguna vez pensé no estar para contarlo
pero
aquí me tienen: villano,
fortalecido en el corazón,
loco, sobrio, agotable, prolífico, extinto.
Caminante, son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.
Antonio Machado (poeta español)
Este libro ha sido terminado
el 24 de diciembre de 2008,
en mi casa del barrio de Núñez, Ciudad de Buenos Aires.
www.social-mente-poetico.blogspot.com

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